Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

viernes, 2 de noviembre de 2012

"Daphnia (Ctenodaphnia) atkinsoni" Baird, 1859.




Estábamos a la espera que nuestro querido amigo Juan Rueda, nos diese la contestación al muestreo de “Daphnia”, que le habíamos enviado. No es fácil esa catalogación.

Nos llego una carta de Juan en la que nos decía:
Bueno, por fin tengo lo de aquel cladócero que me trajiste. Lo estuve mirando y he tenido que pedir ayuda a una compañera y un compañero del departamento para que me lo confirmara. Se trata de "Daphnia (Ctenodaphnia) atkinsoni" Baird, 1859.

Si vas a poner agradecimientos tienes que poner a Carla Olmo y Javier Armengol, los dos son compañeros de la facultad especializados en zooplancton, también son del Departamento de Ecología.

Pues si les estamos muy agradecidos a los tres pues sin ellos, no hubiésemos sabido ponerles nombre y apellidos.

El género Daphnia, perteneciente a la familia de cladóceros.



Daphnia es un género de crustáceos planctónicos del orden Cladócera, suelen llamarse también dafnias, como lías de agua y también como pulgas de agua, debido a su forma de nadar.

Su tamaño oscila 0,2 y 5,0 mm de longitud. Su hábitat natural es el agua donde se procuran su alimento, con el movimiento de sus patas hacen que penetre en su cuerpo.

No son fácilmente visibles a simple vista es necesario utilizar lupas o microscopios, se pueden ver vivos y contemplar el movimiento de su corazón a través de los lentes del microscopio.

Los segmentos de su cuerpo tampoco se pueden apreciar a simple vista. No tienen su cabeza esta fusionada al cuerpo y en posición hacia abajo, su cuerpo suele estar cubierto por exoesqueleto, con una abertura ventral para sus 5 o 6 pares de patas.



La mayoría son translucidas, en la familia Daphniidae hay alrededor de 150 especies.

Su reproducción es partenogenética, normalmente entre la primavera y el final del verano. La temperatura del agua y la riqueza en alimento de la misma influyen en su reproducción. Antes de convertirse en adultas, pasan varias mudas durante aproximadamente dos semanas. Las hembras jóvenes son capaces de procrear a los 10 días de ser adultas en condiciones óptimas.



El medio en el que habitan les marca su crecimiento. Los machos son más pequeños que las hembras, tienen un apéndice abdominal que usan en el apareamiento y no superan a ellas nunca en número, puede ser que solo haya hembras. Las hembras harán a los machos a conveniencia.



Los huevos pueden estar en estado latente y se les llama “huevos enquistados”. El ciclo de vida de las daphnias esta muy relacionado con la temperatura del medio, pudiendo llegar a vivir un año.

Hay especies de daphnias consideradas como amenazadas (Daphnia nivalis, Daphnia coronata, Daphnia occidentalis y Daphnia jollyi).

 
Algunas especies viven en medios salinos o con gran cantidad de sales como la Makgadikgadi Pan.

Algunas veces se usan para probar el efecto de las toxinas.

Hay granjas para su comercialización, debido a que es muy demandada por lo aficionados a los acuarios, en La Serrania, hay un proyecto en marcha para hacer una granja de daphnias.



Este artículo ha sido redactado con los conocimientos del Gallipato Alcublano, es posible que hayan errores, que estaríamos muy contentos nos lo hicieseis saber.


Fuentes:
Carla Olmo
Javier Armengol
Juan Rueda
Gallipato Alcublano
Imágenes:
José Luis Sanmiguel
Manolo Ambou
Salvador Viadel
J. R. Casaña

martes, 30 de octubre de 2012

Animales Salvajes de la Comunidad Valenciana




Ha caído en nuestras manos un libro muy interesante sobre los animales salvajes de nuestra comunidad.

En el que nos dan buenas noticias sobre la recuperación asombrosa que están teniendo algunas especies.

Aunque también nos dicen que hay otras que se enfrentan a graves amenazazas.

Acompañan a los textos más de 100 fotografías con las aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados de una de las regiones más ricas en biodiversidad de Europa. Incluyendo también un mapa que nos indica los 25 observatorios de fauna mas interesantes de la Comunidad Valenciana.

Todo empezó el maldito día 30 de Junio, en el que nos visitaron cuatro magníficos fotógrafos (Jaime, Vicente, Juanvi y Salvador), que deseaban conocer a nuestro querido Gallipato (Pleurodeles waltl) y plasmar en sus fotos su belleza.



Poco podíamos pensar lo que se estaba gestando detrás de la columna de humo que contemplábamos desde la Balsa Silvestre.

Nuestro visitantes fueron unos de los últimos en salir de nuestro pueblo, antes de que fuese rodeados por las llamas.
Pero dejemos eso tristes recuerdos y hagamos mención al libro que nos ocupa.



Las fotografías, que acompañan al documentado texto son de una calidad impresionante.
El libro esta divido en varios apartados genéricos:
Invertebrados, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos.

De una forma sencilla y grata nos hacen un precioso recorrido por nuestro mundo animal.



Los autores del mismo son:
Fernando Ramia Blasco, Toni Castelló Monsoriu y Juanvi Capella Sancho.
Incluyendo también fotos de:
Marcos Ferrández, Jesús Tena, Antton Alberdi, Héctor Ruia, Enrique Ayllón, Pedro García Moreno, UV y Josep Bort.

Todo en este libro lo hace agradable y de fácil lectura y estudio.  

Ficha técnica del libro
Título: "Animales Salvajes de la Comunidad Valenciana"
Tamaño: DIN A5
Tapas duras
160 págs. de 175 grs. a todo color
Papel FCS
Más de 120 ilustraciones
Incluye mapa 25 mejores sitios donde ver fauna en la Comunidad Valenciana
El precio de cada volumen es de 15 €

Podéis hacer los pedidos a esta página.

© Gallipato Alcublano

miércoles, 24 de octubre de 2012

Bulbul Orfeo (Pycnonotus jocosus)






Especies invasoras (XXX)



Cuando empezamos con la divulgación de las especies invasoras, sabíamos que no sería muy fácil, por las dificultades técnicas que conllevaba la documentación, tan escrita como gráfica.


Pero hemos tenido ayudas que nos han hecho poder seguir con esta tarea de divulgación y concienciación medioambiental.

La última colaboración ha venido de la mano de Antonio Hernández Huertas, que nos ha ilustrado sobre un bello invasor el Bulbul Orfeo (Pycnonotus jocosus), que desde hace unos siete años campa por nuestras tierras.  

Procedente de Asia tropical, esta pasando hacia China, la India, Nueva Gales del sur, Florida y poco a poco va expandiéndose por el mundo, daños colaterales de la globalización.
 


Fue importado de la Isla Mauricio, por ello también le suelen llamar mirlo de Mauricio, y de allí hacia Reunión donde esta haciendo estragos por su voracidad y glotonería, en cultivos y frutales.


Tiene intereses encontrados con el bulbul de Borbón, siendo acusado de la causa de su extinción.

Se pensaba que puede competir con el mirlo (Turdus merula), porque es omnívoro, pero parece ser que no es lombricero. Come bayas, frutas e insectos y aunque baja a tierra por huertas, jardines etc., no se le he visto con una lombriz, por lo que la posibilidades desplazar al mirlo común no son elevadas. Esto es lo que se ha observado.



En los machos el color rojo de la rabadilla y de las orejas es más intenso; en otro aspecto que nos podremos fijar para distinguir los sexos es que los machos son ligeramente mayores que las hembras. Las parejas son estables, notándose el trabajo conjunto. En la época de apareamiento suelen ser agresivos.

Pensamos que la liberación fortuita o intencionada esta causando su expansión por nuestras tierras, hay datos que se está reproduciendo desde el año 2004.



En Tenerife también han hecho su aparición, empezando a constituir una colonia preocupante.

Hay varias especies de bulbul, a este se le denomina Orfeo, por la gran cantidad de notas muy suaves que emite, muy agradables de escuchar.

En el año 2008 se detecto en La Cañada, Paterna la presencia de un nido con tres polluelos, a finales abril del mismo año, en mayo ya volaron.

En el 2011, nuestro amigo, Antonio, detecto la presencia de un nido, en el ficus benjamina de su porche,  hicieron el nido, en forma de cuenco, con distintas ramitas para soporte y recubierto de fibras de la palmera, falso cocotero, de un vecino que tiene varias, los aportes de material fueron hechos por la pareja.



La hembra puso 3 huevos que incubó durante 14 días y de los que salieron dos pollos, el otro huevo falló. Incuba solo la hembra y el macho solo unos minutos mientras ella sale a comer un poco, estirarse o bañarse.



La ceba de los pollos es realizada por ambos, pero mientras son pequeños los pollos y están desnudos, la hembra les da calor y el macho es incansable trayendo comida.



Los primeros días casi hasta que tienen plumón, la alimentación es solamente a base de pequeños insectos, para luego pasar a mixta y omnívora con moras, frambuesas, higuitos de ficus, etc. 



No aceptaron fruta ni magdalena que les puse cerca de donde se posaban.



Este año el ficus se secó y el nido lo han hecho en un tejo de mi jardín.

De esta forma, Antonio, nos explicó el proceso de nidificación del Bulbul orfeo, sus fotos os deleitaran, pues la perfección y belleza de las mismas, las convierte en un espectáculo visual.  



Fuentes e imágenes:

Antonio Hernández Huertas
J. R. Casaña
http://svocuadernocampo.blogspot.com/2008/05/cra-de-bulbul-orfeo-en-la-caada.html

domingo, 21 de octubre de 2012

Culebra viperina o culebra de agua (Natrix maura)




La primera vez que la vimos fue en un aljibe que está en la partida del Codadillo o Colladillo, este aljibe de obra tiene dos balsas de decantación antes de entrar al propio receptor de agua.
Nadaba placidamente entre un bosque de “cola de zorro” en la segunda balsa de decantación, la que tiene mas agua retenida. Era ya adulta.

La segunda vez fue en la balsa de la Pedrosa; reserva de fauna, hoy día seca, este era un ejemplar joven. Pues cabía en nuestras manos.

Su nombre de culebra de agua le viene de su gran afinidad por las zonas húmedas y encharcadas y a su gran habilidad de nadar y bucear



El nombre de viperina, le viene de su semejanza con la víbora en forma y color. Pues su cabeza triangular y generalmente con una mancha en forma de “V”, no es corriente en las culebras. Sus ojos anaranjados, con pupila redonda, están muy adelantados. Tiene el cuerpo grueso y su cola es corta, llegando a medir un metro, pero lo más habitual es que mida alrededor de 70 cm, el macho es más pequeño que la hembra.

El color de su cuerpo es en zigzag, variando del amarillo-grisáceo y pardo-verdoso, pudiéndose dar casos de de matices rojizos. Su vientre es blancuzco o rojizo, a veces con tonalidades amarillentas.



Pone sus huevos en oquedades a principio del verano, los huevos eclosionaran en septiembre, invernando de octubre a abril.

Se alimenta de las presas que encuentra bajo el agua, sobre todo renacuajos, peces y ranas.



Esta presente en la Península Ibérica, excepto en zonas costeras de Asturias y norte de Galicia donde no se han detectado ejemplares, vive cerca del agua, por lo que no esta presente en las zonas secas, sin puntos de agua.



Se han detectado casos de albinismo, de melanismo, ciclopismo y bicefalia.



Rechacemos la rumorología popular, esta culebra no es venenosa, aunque cuando se siente atacada, adopta la postura defensiva de las víboras, silbando y lanzándose hacia adelante aplanando la cabeza y emitiendo un olor desagradable y vomitando para alejar a sus depredadores.



No abre la boca para atacar y nunca muerde.




No corre especial peligro, pero sus hábitats si.

Fuentes:
Paco Micó
Gallipato Alcublano.
http://www.faunaiberica.org/?page=culebra-viperina
http://es.wikipedia.org/wiki/Natrix_maura



miércoles, 17 de octubre de 2012

El Fuego y los incendios.





Cuando era pequeño el fuego me intrigaba, me fascinaba, me producía curiosidad y al mismo tiempo temor. Como no. Me pasaba mirando horas las ondulantes llamas en el hallar de mi casa en invierno, mientras mitigaba el frío y me preguntaba que eran. De que estaban formadas, por qué eran como eran.  Por qué, cambiaban de color continuamente. Y que en alguna ocasión no había forma  que se produjeran  cuando yo quería, y por eso  removía el hallar.

Me disipaba soplando para intentar reavivarlas con un canuto de caña que mi abuelo tenía preparado para tal menester. Con la correspondiente regañina de mis padres. También recuerdo que me decían;



 ¡Si tocas el fuego te orinaras en la cama!

Cosa que a veces ocurría, pero no por  tocar el fuego. Eran por otras  causas de mi corta edad.

Por qué no las podía tocar. Me preguntaba muchas veces -aunque era evidente- por que sentía ganas de hacerlo y en mi ignorancia en más de una ocasión lo intente. Y me dejaron alguna pequeña huella que toda vía conservo.


También me preguntaba de qué estaban constituidas. Que era aquello que tanto dolía cuan lo tocaba. Por qué no podía guardarlas tal y como eran, para poder llevarlas a cualquier otro sitio y poder jugar con ellas. Eran muchas preguntas  que no tuve respuestas. Por que muchas de ellas no las tenían. Dada de mi ignorancia  que excedía a tantas preguntas sin sentido.


Con el paso del tiempo, no del todo, fui encontrando respuestas y comprender algo de lo que tanta curiosidad me producía. Entre otras cosas comprendí que no era un elemento para jugar, que tantas veces mis padres me dijeron al verme tan interesado con el dichoso fuego.



Lo que no podía suponer que el fuego era tan versátil. Tan inestable. Tan útil. Y tan peligroso a la vez. No podía suponer que aquello que me llevaba a mal traer de curiosidad, podía ser, o muy útil, bien empleado o, devastador si se utiliza inadecuadamente,  con propósitos mal intencionados.

Al dejar de ser un niño mi gran curiosidad cambió radicalmente respecto a  ese elemento. Pasando de tener una gran curiosidad a tenerle un gran respeto  considerando su gran peligrosidad y el daño que puede producir.



Sobre todo en manos de desaprensivos y maleantes, como se esta demostrando últimamente con nuestros montes tan mal cuidados y abandonados en nuestra comarca del interior de Valencia. La Serranía. Que les pregunten a los alcublanos y sus  vecinos de los alrededores.



En poco tiempo se ha producido tal número de incendios que la indignación por tanto daño  sobre pasa la capacidad de asimilarlo. Y si se piensa  lo abandonados que están la indignación se hace inasumible. Es cierto que la lluvia escasea,  pero no serían tan devastadores  ni  tanta su dimensión si el monte estuviera cuidado. Si se preocuparan de él.



Pero parece ser que lo políticos piensan que hay otras cosas más importantes en que emplear el dinero de los contribuyentes. No voy a enumerarlas, por que además, de ser muchas, y no me cabrían en mucho espacio,  de poco iba a servir. Y qué podría decir, que no se sepa.



En el incendio de Alcublas quedo de manifiesto la indignación e impotencia de sus moradores. He visto llorar de desesperación a sus gentes  por sentirse tan abandonados,  por las pérdidas materiales tan importantes como ecológicas y por el poco apoyo moral y económico de los políticos qué, sin lugar a dudas están a otras cosas.



Y ahora treinta años después que el monte de la Serretilla en Pedralba se estaba reponiendo, otra vez el fuego, ese maldito fuego, voluble, caprichoso y destructivo sin compasión. Arremetiendo contra casas,  árboles, fauna, flora y todo lo que encuentra por delante. Ha quemado Chulilla, Gestalgar, Bugarra y Pedralba y, también hemos sentido la misma indignación. La misma impotencia y el mismo cabreo insufrible  por el daño tan considerable.



Estos días pasados hemos visitado los montes de Alcublas hasta el punto geodésico del Monte de la Solana, Salvador Viadel y Rafa Casaña y el que suscribe. Hemos visto como han quedado, La Solana y el Alto de la Silla y los neveros. Que diferencia a lo que se destinaban y lo que parecen ahora. Hornos llenos de carbón. Nos bajamos con disgusto de no poder disfrutar del inmenso paisaje que desde allí se divisa. Tiznados de carbón y de ceniza. Llenos también de tristeza.



Pero hubo algo que nos lleno de satisfacción. Con la primera impresión era algo insignificante. Pero que a nosotros, no, nos lo pareció. En medio de una enorme extensión de carbón,  cenizas y de árboles retorcidos por el calor de las llamas, encontramos una flor. Diminuta. Si. Pero una florecilla que nos decía muchas cosas. Le hicimos fotos para demostrar su fuerza de superación. También nos decía, lo sabía y fuerte que es la naturaleza. Si la dejan en paz. Eso, si la dejan en paz.

Por la enorme extensión quemada de una comarca tan castigada por tantos incendios, sin que haya ninguna esperanza de poner remedio a todo este sin sentido. Es, para sentirse mal, muy mal y que las lágrimas surjan sin poder evitarlo. ¡Maldito incendio! Y malditos,  todos aquellos que sean  responsables de no proteger los montes para evitar tantos y tan devastadoras consecuencias.



                                                                    José L. Sanmiguel.


Imágenes.
José Luis Sanmiguel
Salvador Viadel
Josep Casaña
J. R. Casaña