Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

viernes, 5 de octubre de 2012

CHUMBERA (Opuntia sp.)




Especies invasoras (XXIX)

De las Chumberas siempre nos han llamado la atención sus frutos, llenos de pinchas que se te meten por todas las partes, produciendo abundante escozor. Antes los vendían en los mercados, ahora languidecen en ellas para facilitar su peligrosa y rápida reproducción.

Procede del continente americano y fue introducida en Europa por los conquistadores españoles, que se extendió rápidamente por la región mediterránea. Su introducción fue por el siglo XVI, para su cultivo agrícola, aprovechamiento de sus frutos, setos vivos en zonas áridas y como planta ornamental.


En Túnez la emplean para separar fincas y campos.

 
Son populares en las Islas Canarias, Andalucía, Marruecos, Murcia y la Comunidad Valenciana, en la cual incluso producen heleado de sus hijos chumbos.

Tiene muchos nombres: chumbera, penca, higuera chumba, higo del mar, tuna, nopal (cast.); figuera de moro (cat.); chumbeira, figueira do demo (gal.); indiapico, indipikondoa (eusk.).

Se trata de una planta de clima árido que necesita exposiciones a pleno sol, soporta bien la sequía, las heladas y la salinidad pero no los suelos con mucha saturación de agua.



Se reproduce activamente tanto por vía asexual a partir de palas enteras o fragmentos que enraízan fácilmente, como por vía sexual, a través de semillas que produce en elevado número. Las semillas son dispersadas por los animales y mantienen su capacidad germinativa durante mucho tiempo.

Algunas especies poseen duras espinas, de hasta 10 cm de largo, recubiertas por una vaina dentada en sentido opuesto, por lo que si se clavan en la piel la extracción suele ser algo dolorosa.

La chumbera es uno de los símbolos nacionales de México; se le encuentra plasmado en el escudo nacional sosteniendo el águila real que devora la serpiente, enraizado en una pequeña isla de piedra sobre el agua, (en México hay 8 especies endémicas).



Esta planta es parte de la mitología azteca, en la que se considera como la planta de la vida, ya que aparentemente nunca muere, puesto que al secarse puede dar vida a una nueva planta.

También tiene un uso como planta medicinal, en infusión para la tos, migraña y dolor de cabeza. Además, se ha comprobado a nivel médico su eficacia en la reducción de glucosa en sangre, por lo que es una alternativa en el tratamiento de la diabetes.



Los impactos medioambientales que produce es su competencia con la vegetación nativa, compitiendo con la Pistacia lentiscos, Chamaerops humilis, Retama monosperma, Juniperus phoenicea subsp. Turbinata o Juniperus macrocarpa.

En las zonas dunares se puede erradicar y áreas pequeñas se pueden hacer intervenciones de arrancado, por medio de palas o rastrillos, así no se afecta al resto de las plantas.
Pero si las áreas son grandes, se puede cortar desde la base y regarlas y cubrirlas con plásticos para favorecer los hongos patógenos.



En todos los casos el material arrancado se debe llevar a un gestor de residuos autorizado, y restaurar la zona con la reintroducción de las especies autóctonas dunares.

Las labores de erradicación deben repetirse en las zonas invadidas durante varios años, por un lado hasta agotar los bancos de semillas que puedan existir en el suelo, y por otro para evitar la reproducción vegetativa que se produce por las palas o restos que enraízan fácilmente.




Esta incluida en Listado y Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 1628/2011). Atlas de las Plantas Alóctonas Invasoras en España. Programa Andaluz para el Control de Especies Exóticas Invasoras.
Listados de plantas exóticas e invasoras de Murcia, Baleares, Canarias y Cataluña. Especies vegetales exóticas sometidas a régimen de limitaciones en la Comunidad Valenciana (Decreto213/2009).



Ojo con abandonar las podas de las mismas en los montes, pues su crecimiento es muy rápido.

Fuentes:
Gallipato Alcublano
http://es.wikipedia.org/wiki/Opuntia
http://www.magrama.gob.es/es/costas/temas/el-litoral-zonas-costeras/15_Opuntia_sp_tcm7-187398.pdf

domingo, 30 de septiembre de 2012

PEDRALBA, SU MONTE, TAMBIÉN SUCUMBIO POR EL FUEGO





Tenemos unos estupendos amigos de Pedralba, José Luis y Salvador, a los que desde aquí queremos darles ánimos por la catástrofe que acaban de padecer, hemos pasado y pasaremos grandes momentos con ellos.

Nuestra relación surgió por las aficiones comunes, fotografía y naturaleza, con ellos hemos aprendido mucho, pero sobre todo la satisfacción de una amistad sincera y desinteresada.



Cuando el domingo 23 empecé a ver desde Alcublas, una columna enorme de humo, poco podía imaginar que el resultado de ella sería otro incendio tan devastador como el de Alcublas.



Dijeron que si era por “mundo nuevo”, partida de Andilla, pero con tierras de gente de Alcublas, mas tarde dijeron que era por Chulilla y después ya empezamos a saber que estaban evacuando a la gente del balneario de Chulilla.



El fuego a su libre albedrío, campo por donde quiso y también llego a Pedralba, dicen que si entro por el río, que subió, bajo y devasto. 



Han sido muy amables facilitándonos fotos del desastre y como homenaje a ellos, a Pedralba y a La Serranía en general, os las mostramos.



No haremos mas comentarios las imágenes hablan por si solas.







Deseamos fervientemente, que no vuelvan a ocurrir hechos lamentables, como los incendios de Alcublas y Pedralba.

No solo es daño material causado, si no un daño, muchas veces irreversible a nuestra naturaleza.

Nunca más.

José Luis Sanmiguel
Salvador Viadel
Gallipato Alcublano.
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

MUESTREOS EN NUESTRAS BALSAS




Los muestreos son exploraciones que hacemos en las balsas, para conocer a sus habitantes y así poder llevar un catálogo de los mismos, sabiendo así los integrantes de las mismas.

Cuando empezamos en esta maravillosa aventura del mundo de las balsas, no podíamos sospechar  la riqueza de seres vivos que contienen.

Fue a través de los muestreos donde empezamos a darnos cuenta de ella, no ya solo de anfibios y reptiles, si no de un sinfín de invertebrados, que gracias a la ayuda de Vicente Sancho y Juan Rueda, poco a poco y con mucha paciencia y empeño hemos ido catalogando.

Los primeros que conocimos fueron los Branchipus schaefferi, es un anostráceo (Crustáceo) de entre 1 y 2.5 cm frecuente en nuestras charcas temporales de agua de lluvia. Pariente cercano de las artemias.



Mas tarde descubrimos quizás el mas antiguo de nuestro termino los Triops cancriformis (Schaefer, 1756), es un crustáceo branquiópodo perteneciente al orden de los notostráceos, ya que lleva unos 220 millones de años (desde el Triásico) sin sufrir apenas variaciones en su forma. Se le conoce también como “tortuguetes”, muy inquieto y rápido de movimientos, en los muestreos, no cuesta hacerle fotos, no para.



Nos tropezamos con los Streptocephalus torvicornis (Waga, 1842) anostráceo, al que debemos de dedicarle mas atención, pues no le hemos dedicado ningún articulo y tendremos que hacerlo.



Con la ayuda de nuestros colaboradores le pusimos nombre a otro invertebrado el Chirocephalus diaphanus (Prévost, 1803), que al principio lo confundimos  con el Streptocephalus torvicornis, es el anostraco mas grande. Mide entre los 25 y 30 mm. Es un invertebrado transparente, de ahí su nombre, diaphanus, las puntas de su abdomen son de color rojo.



Básicamente en los muestreos que hacemos solemos ponerlos en una gaveta con algo de agua, para así ir clasificándolos, tanto a larvas, ninfas, huevos o invertebrados por pequeños que sean.



El Hygrobia hermanni Hygrobiidae (Fabricius, 1775), lo encontramos por primera vez en el Navajo de la Caña de Ladrero, es del Orden de los Coleópteros, lo hemos encontrado en algunas balsas y navajos.



Otro de los invertebrados más antiguos que tenemos es la Ephemeroptera
(Hyatt & Arms, 1891), también conocido como Efímera, efémeras o cachipollas.
Es de los insectos alados mas antiguos que se conocen, viven en todo el mundo excepto en la Antartida. Los ejemplares de las fotos pertenecen a la familia Baetidae. Perteneciente a la Era Terciaria, casi 65 millones de años, es el orden de insectos alados más antiguos que existen en la actualidad.



Os hemos querido enseñar otra actividad que efectuamos en las balsas de nuestro término, para su control y conseguir ir sabiendo mas cosas de los habitantes de ellas, para si poder, después, transmitirlo a todos vosotros.

© Gallipato Alcublano

sábado, 22 de septiembre de 2012

El Ajolote,un anfibio mítico


Los antiguos habitantes del valle de México, los mexicas o aztecas constituían una sociedad de cazadores recolectores para los que todo su universo giraba en torno a la naturaleza que les rodeaba. De esta manera, la representación terrenal de sus divinidades recaía a menudo en los más llamativos representantes de la fauna local. Así, el precioso quetzal (Pharomachrus moccino) encarnaba la figura de la principal divinidad del panteón mesoamericano, la serpiente emplumada, el mítico Quetzalcoaltl. Por su lado, el poderoso jaguar (Panthera onca), era el encargado en la mitología azteca y maya de garantizar la transición entre el sol y la luna, entre el día y la noche.






Sin embargo ninguna de estas criaturas mitad animal mitad dios es tan extraña como la que nos ocupa. El extraordinario ajolote (Ambystoma mexicanum) era la encarnación terrenal del hermano gemelo del dios supremo Quetzalcoaltl, el dios de la deformidad y la enfermedad Xólotl.
Según el mito de la creación del Quinto Sol, Quetzalcoaltl reunió en la ciudad sagrada de Teotihuacán a los dioses y les ordenó sacrificarse para de esta manera, permitir el nacimiento del quinto Sol. Xólotl se negó a morir y huyó del sacrificio escondiéndose en el agua y transformándose en un ajolote. Sin embargo, el disfraz no le sirvió y su hermano Quetzalcoaltl envió al Viento, quien le descubrió y sacrificó permitiendo así que el período del Quinto Sol (en el que nos encontramos actualmente) diera comienzo. A raíz de este mito, la cultura azteca nombró a la criatura en que se transformó Xólotl, Axolotl( atl: agua; xolotl: monstruo).



De vuelta a nuestros días, puede que el ajolote haya perdido su misticismo pero no ha perdido la serie de particularidades físicas que lo hacen único. Pertenece al género Ambystoma, endémico de América al que también pertenecen las salamandras topo. Su único bastión es el lago mexicano de Xochimilco allí puede vivir, aunque cada vez con más dificultades, hasta veinticinco años, llegando a alcanzar los treinta centímetros  sin abandonar en ningún momento su estado larval, hecho que le recluye durante toda su vida al medio acuático.



Este fenómeno se conoce como neotenia y el ajolote es uno de los pocos organismos que presentan esta particularidad y sin duda el más conocido. La neotenia no es la única particularidad del ajolote. Durante años se ha investigado en laboratorios su asombrosa capacidad de regenerar miembros amputados por combates con otros ejemplares o por encuentros con depredadores. Esta capacidad regenerativa no se restringe a los miembros, también se ha descubierto que son capaces de regenerar los órganos internos, incluso partes del cerebro.
Tristemente, como otras tantas criaturas el ajolote está amenazado. Actualmente la principal amenaza para su supervivencia es la falta de hábitat. Su único hogar, el lago Xochimilco está muy próximo a la megalópolis de México D.F, la ciudad más poblada del mundo con más de veinte millones de habitantes. Esta proximidad ha sido catastrófica para el lago, se ha drenado varias veces y los niveles actuales de contaminación procedente de la ciudad hacen muy difícil la supervivencia del ajolote que como buen anfibio, es extremadamente sensible a la contaminación que absorbe a través de su fina y delicada dermis.


Aún cuando Xochimilco no estaba tan contaminado y los ajolotes eran aún abundantes, su vida no era fácil pues tienen un papel muy importante en la gastronomía tradicional mexicana. Se les consume por su alto valor proteico y por sus supuestos valores medicinales, se cree que alivian las afecciones cutáneas y respiratorias, aunque evidentemente al haber tan pocos, casi ninguno en estado salvaje este consumo se ha visto reducido.
A día de hoy el ajolote está casi extinguido en estado salvaje aunque su supervivencia está asegurada en cautividad pues son muy fáciles de criar en circunstancias controladas, de hecho, se fomenta su tenencia como mascota para diversificar su genética y evitar la endogamia.


Una vez asegurada su supervivencia en cautividad, el siguiente paso para salvarlo de la extinción es restaurar su ancestral y maltrecho hábitat para así poder ir reintroduciéndolos gradualmente en el lago que jamás debieron abandonar.

Carlos Micó Tonda

martes, 18 de septiembre de 2012

Han pasado once semanas y nuestras balsas están así.




Si han pasado once semanas desde el voraz incendio que arraso el término de Alcublas en casi su totalidad, 92 %, y la sequía nos sigue azotando, como nos azotó el incendio.

Desde Mayo no han caído más que cantidades insignificantes de lluvia, que no han llegado a mojar ni la tierra. Ni ha quitar el polvo de los árboles quemados.

Aunque no sabemos lo que es mejor, pues es tal la cantidad de ceniza que ha quedado después del fuego, que el agua que entrase en las balsas prácticamente se convertiría en lejía.

Empezamos el recorrido por el Navajo (1) del Puntal del Fustero, cercano al término de Altura, por el este, navajo de tierra que recoge
abundante lluvia por tener mucho recorrido sus escorrentías. Ahora esta totalmente seco.



Seguimos con otro Navajo, el de la Casica Vieja, esta vez limitando con Jérica, que el año pasado la Sociedad Alcublana de Caza, limpio y acondicionó para una mejor recogida de agua de lluvia. Siguiendo la tónica esta seco, totalmente seco.

  
Otro que visitamos en nuestro recorrido es el Navajo de la Montanera, cuyas vistas eran bellas, muy bellas y se han vuelto de color gris, casi negro, también está seco.



Cerca encontramos el Navajo de las Lomas, desde el se puede contemplar hasta el mar Mediterráneo, abundantes renacuajos de sapos y ranas se perdieron al secarse.   



La frondosidad que rodeaba al Navajo de Junco I, ha desaparecido dejando paso a la desolación de convertir el verde en negro y dar dolor a nuestros ojos.






Seguimos con uno de los navajos mas conocidos del término el Navajo Royo, que debe su nombre a la coloración de sus aguas, por el arrastre de la tierra de sus alrededores de ese color, esta situado a los pies del Cerro que lleva su mismo nombre. No muy lejos de la línea divisora de término con Lliria.



Pasamos a presentaros un receptáculo de agua al que llamamos clocha, en este caso tiene construcción de mortero, pero habitualmente suele ser un agujero en la roca, que recibe agua y la mantiene. En la foto del monte quemado se aprecia lo que es el Barranco de San Antón. También esta totalmente seco.

Hemos querido dar una vuelta por nuestro término para enseñaros como se nos ha quedado y como lo castiga la sequía. Es preocupante que estemos cercanos de las “gotas frías” y tal como esta el monte, las escorrentías de las aguas, puede afectar a todo.


(1)            Navajo: balsa para abrebar el ganado y la fauna, pequeña.

Gallipato Alcublano.

Imágenes.
J. R. Casaña