Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

domingo, 9 de diciembre de 2012

Los invertebrados siguen viviendo bajo el hielo




Si los invertebrados siguen viviendo bajo el hielo, los habíamos referenciado en otros artículos, pero los amigos que nos acompañaban, no daban crédito a los que sus ojos estaban viendo.
Bajo una capa de hielo en los charcos últimos del Prao, con marcas de rodadas de todoterrenos, allí seguían existiendo invertebrados, concretamente los Triops cancriformis, es un crustáceo braquiópodo perteneciente al orden de los notostráceos, aunque se le conoce popularmente como tortuguitas o tortuguetas.



Tiene el record de permanencia sobre la faz de la tierra pues está con nosotros desde Triásico, sin sufrir apenas variaciones.



Nuestros amigos no salían de su sorpresa, tanto por el hábitat como por el desconocimiento de su existencia.



Una vez liberados de la capa de hielo, en la que por cierto estaban bastante quietos. Los pasamos a unas gavetas y útiles para poder plasmar sus evoluciones.



Frenesí se apodero de todos por intentar conseguir imágenes de estos antiquísimos crustáceos, los trípodes, objetivos, parasoles, salieron de las mochilas, para intentar conseguir la mejor toma.



El frio era nuestro compañero, todos estábamos tapados hasta los ojos, pues aunque el día era soleado, la temperatura era muy baja.



Pero no solo les reservábamos esta primera sorpresa, mas adelante en un pequeño navajo en el que la capa de hielo era más gruesa, también seguían viviendo otros invertebrados.



Dudábamos de encontrarla pero allí estaba, el endemismo peninsular de la Isaura mayeti, helada de frio, parecía muerta, pero en el momento que la depositamos en los acuarios y le empezó a dar  el sol, supusieron rápidamente en movimiento.



Sin con ese frio intenso seguía viviendo en nuestros charcos y navajos. 



Pero también encontramos otro invertebrado el Chirocephalus diaphanus, que también empezó a ponerse en movimiento en el momento que entro en contacto con el astro rey. 



Las evoluciones de las Isaura mayeti y de los Chirocephalus diaphanus hacían las delicias de nuestros amigos, las cámaras tiraban humo de la cantidad de fotos que realizaban. 



El tiempo pasaba volando, nadie pensaba en otra cosa que plasmar a los bellos y curiosos invertebrados.
A la vuelta hacia el pueblo, pasamos por la Balsa Silvestre, Reserva de fauna, y también, pese a su mayor capacidad, tenía una capa de hielo. No en su totalidad peri si casi un tercio de ella.



Allí nos encontramos con unos cuantos Gallipatos (Pleurodeles waltl), que estaban practicando el patinaje sobre hielo, si como lo veis en las imágenes, curiosa estampa que nuestros amigos guardaron en sus cámaras.



El frio seguía siendo el señor de todo y ya habíamos tenido una mañana muy satisfactoria y gozosa, por lo que decidimos volver al pueblo a tomar un refrigerio, totalmente merecido.

José Luis Sanmiguel
Salvador Viadel
Vicente Estelles
Juan Vicente Capellla
J. R. Casaña.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Y llego el hielo a las Balsas de Alcublas



La mañana se presentaba muy fresquita, no hacia ni frio, ni calor, 0º y partimos a ver las balsas y navajos de nuestro término. Abrigados como lo requería la temperatura.
Lucía el sol, pero la temperatura no aumentaba, veíamos en algunas umbrías las escarchas de la noche pasada, los que nos hacía pensar que las balsas y navajos estarían con hielo.
Nos hemos llevado la sorpresa otros años, que pese a que el agua estaba helada, la vida seguía dentro, como ya os contaremos.
Llegamos al Navajo del Prao y vimos como tenía una gruesa capa de hielo que la cubría realmente, se reflejaba el sol en ella dándole una imagen muy especial.



Partimos hacia la Balsa Silvestre, donde nos esperaba una agradable sorpresa. Esta balsa debido a su tamaño no estaba totalmente helada, pero en su parte sur seguía existiendo abundante hielo.



La sorpresa fue que nos encontramos a seis gallipatos patinando sobre el hielo, bueno o eso fue lo que nos pareció a nosotros.



Nuestra próxima parada fue en el Navajo el Poderoso, que como no  estaba también cubierto de una gruesa capa de hielo, el sol nos acompañaba, pero la temperatura no subió, hacia frio.



Otra de nuestras Balsas grandes es la de la Pedrosa, que pese a estar expuesta al tibio sol, seguía helada y por desgracia seguía creciendo  la  enea.



Otra sorpresa nos esperaba en el Navajo de la Fuente del Puerco o de Sapero, lógicamente estaba helado, pero existían marcas recientes de jabalís, es conveniente resaltar que la Sociedad de Cazadores de Alcublas, por el incendio, han colgado las escopetas durante dos años.



El tiempo pasaba, estábamos muy a gusto, pero no renunciábamos a visitar el Navajo que quizás tenga las vistas más bonitas de todo el término, el del Collado Gabarda, y no nos defraudo las vistas eran impresionantes. Ahora bien, también estaba helado.
Recogimos trastos y nos volvimos a casa, satisfechos, las balsas y navajos estaban helados, pero estaban llenos.

J. R. Casaña.