Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

martes, 22 de enero de 2013

Palmera excelsa (Trachycarpus fortunei)




Especies invasoras (XXXII)


Hay muchas en la ciudad de Valencia, concretamente y según datos del Ayuntamiento, son 762, distribuidas en 102 calles y en 8 parques.

El nombre genérico de esta palmera se deriva del griego "Trachys" (rudo, áspero) y "karpós" (fruto), debido a la tosquedad de sus frutos.

Esta palmera es originaria  Asía Oriental y Meridional, en España es poco usual, desde el siglo pasado la tenemos por nuestro país.

Se utiliza preferentemente en la ornamentación de jardines y calles, incluso en ciudades frías del interior de la península.



Se emplea en jardinería por su valor decorativo, bien en grupo o de forma solitaria.

No hay acuerdo en la fecha de su introducción en Europa, unos dicen que fue en el 1829 en Holanda y otros que en el 1842 en Inglaterra.


El nombre actual de Trachycarpus fortunei esta dedicado al botánico escocés, Robert Fortune (1812-1880) que recorrió China y Japón. Anteriormente se la conocia como Trachycarpu excelsa.   



Puede vivir en cualquier tipo de suelo, siempre con algo de humedad, crece en ambientes con abundante sombra, pues no tolera el calor fuerte y aguanta bien las heladas.



Es resistente al viento fuerte, no teniendo ni plagas, ni enfermedades, por ello su mantenimiento es prácticamente nulo.

Es de crecimiento lento y puede vivir hasta 150 años.
Suele tener una altura de 3 m. pero puede llegar a los 8 e incluso a los 12 metros.



Su tronco, de color entre marrón y gris, esta recubierto en su parte superior por las vainas de las hojas caídas, dándole un aspecto peludo.

Sus hojas son palmadas, de color verde oscuro en la cara anterior y más claro en la interior. Las hojas viven varios años por lo cual le crecen muy pocas cada año. 



Sus flores se agrupan en racimos de hasta un metro de largos que salen entre las hojas, las flores masculinas verdosas y las femeninas amarillas, pudiendo convivir los dos géneros en la misma palmera. Sus flores son fragantes.

Su floración ocurre entre los meses de marzo y junio.



Sus frutos son casi redondos y carnosos, con surcos negros que semejan dividirlos, en dos o tres partes. Se ven en racimos  que cuelgan en invierno.

Se distingue fácilmente del palmito (Chamaerops humilis), que es una palmera mediterránea, también pequeña y plantada a menudo a los jardines, porque el palmito tiene el pecíolo más largo (hasta el triple del limbo) y espinoso. Además, no alcanza tanta altura como la palmera excelsa sino que como mucho se queda en alrededor de los 5 metros.



Nos preguntamos ¿si ya teníamos el palmito porque traer especies de fuera?



Otros nombres que recibe son: Palmera china de abanico. Palmera de molino de viento. Palmito elevado. Palmito elevado, Palma de Fortune, Palmito de pie, Palmera de Fortune, Palma excelsa, Palma de jardín, Palma de molino de viento, Palmera excelsa.



Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Trachycarpus_fortunei
Guía del Arbolado de la ciudad de Valencia (Ayuntamiento de Valencia y Universidad Politécnica de Valencia)
J. R. Casaña
Héctor Hernández.

viernes, 18 de enero de 2013

UNA CHARCA EXPERIMENTAL CON INVERTEBRADOS




Cuando Rafael Casaña me mostró la variada fauna que se puede encontrar en una humilde charca, en ese charco intermitente e inapreciable de un camino poco transitado, en el monte, entre campos, en las llanuras de Alcublas, en el balcón de Valencia, conocí a tres crustáceos. En mi opinión, auténticos supervivientes de la vida: Isaura mayeti, Branchipus schaefferi y el más espectacular por su tamaño, el Triops cancriformis
   Esto me sugirió realizar un experimento, que confirmara sus sistemas de reproducción, expansión y supervivencia. Así que tomé un capazo de  ese barro, entonces completamente terroso y lo trasladé a una charca, previamente construida en mi terreno de Pedralba.



Quería comprobar si las puesta de estos originales crustáceos, serían capaces de eclosionar en otro lugar, a distinta altura, con temperaturas diferentes, ya que yo jamás había tropezado ante este milagro de la naturaleza. Confiaba que en esta tierra se encontrara algunos huevos latentes de estas especies.
   Solo hicieron falta una lluvia, seguida de unos días primaverales en el otoño, para que la vida surgiera en mi charca, como en Alcublas, de aquella muestra de tierra. 

 

Así que aquello confirmaba, que el barro adherido a las patas de cualquier ave, podrían trasladar sus puestas, esos diminutos huevos, a cualquier otro charco de la zona o incluso a otro lugar  mucho mas alejado.
   Estos tres crustáceos y otros  muchos seres más diminutos, fueron apareciendo progresivamente. Primero lo hicieron los Branchipus, seguidos de los Triops y estos fueron precedidos, dos semanas después, por las Isauras.
   Las Isauras mayeti duraron solo tres semanas , seguramente no aguantaron las primeras heladas. Los Branchipus duraron algo más, pero los Triops siguen vivitos y coleando hasta estas fechas.
   Lógicamente se han hecho ya muy grandes, cercanos a los 7 cm.
   Indudablemente son unos extraordinarios seres, que han encontrado un sistema de sobrevivir ante situaciones extremas.
   Cuando la charca se seque, morirán, pero habrán dejado su descendencia en forma de huevos, a la espera de agua y esos 22º que los despertaran del letargo, que podría alargarse hasta diez años sin afectar su vitalidad.



   ¡¡Bien bichicos!!

Fotografías subacuatica del autor.

Manolo Ambou Terradez

domingo, 13 de enero de 2013

Gatoveros y Alcublanos se unen para cuidar balsas.



Esta historia empieza utilizando las redes sociales, que ayudan mucho y son una buena herramienta de comunicación. El día 30 de abril del año pasado, nos vimos gratamente sorprendidos, por una comunicación de facebook, en la que Héctor se ponía en contacto con nosotros, pues había seguido nuestro blog y deseaba realizar en Gátova, el trabajo que hace Gallipato Alcublano en Alcublas.
Durante este tiempo que hemos mantenido correspondencia, Héctor, ha sido de gran ayuda, pues nos ha asesorado sobre plantas y flores que tenemos en nuestro término.
Vino el catastrófico incendio y el asunto de la visita a Gátova se fue posponiendo. Las circunstancias mandaban y necesitábamos dedicarnos en cuerpo y alma a nuestro pueblo. Pero ya lo dice el dicho “más vale tarde que nunca”.
Por fin el día 23 de Diciembre pasado quedamos con los gatoveros a la entrada de su pueblo y hacia allí nos dirigimos, debemos de reconocer que nunca antes habíamos estado en Gátova, dicho esto, nuestros ojos estaban preparados a convertirse en esponjas.


En la entrada del pueblo, nos esperaban Rodolfo y Héctor que se habían puesto en contacto con nosotros, tras las presentaciones y recoger al padre de Rodolfo, que es miembro de la Sociedad de Cazadores, buen guía teníamos para emprender el recorrido.





Empezamos por la Balsa de la Fuente de la Fonfria, que es gestionada por el ayuntamiento y el agua le llega de una conducción directa desde la fuente.
Es una cubeta de hormigón, con agua muy clara, pero en la que los muestreos que realizamos resultaron poco provechosos, pues no encontramos ningún habitante.



Cerca de ella está, la segunda balsa que íbamos a visitar,  la Balsa del Barranco de la Fonfria, gestionada por la Sociedad de Cazadores, en ella encontramos renacuajos de Bufo bufo, el agua le llega desde la fuente de la Fonfria. La enea la cubre con prodigalidad, pero aun así encontramos vida en ella.



Seguimos con el estupendo recorrido que nos estaban brindando nuestros amigos gatoveros y después de algunas “rochas” llegamos a la balsa del nacimiento del Barranco de los Cinglos, curiosa balsa que recoge desde una pendiente pronunciada de rocas, allí empezaron las sorpresas y encontramos algunas notonecta y Branchipus schaefferi, fue grande la alegría que nos embargo. Su fondo es de roca con sedimentos de escorrentía, la rodean masas de juncos. Esta balsa también está gestionada
por la Sociedad de Cazadores.



Proseguimos con nuestra ruta y llegamos a la balsa de Los Collaos, donde también tuvimos la sorpresa de encontrar vida dentro de ella, nos volvieron a salir los Branchipus schaefferi, también alguna notonecta. Balsa de tierra gestionada por la Sociedad de Cazadores, tenía algo de agua y sobre todo el verde estaba muy presente.



El siguiente punto agua que visitamos es una construcción, para recoger agua en la que había sedimentos de escorrentías, encontramos abundantes renacuajos de Bufo bufo, está situada en el inicio del Barranco de la Garrofera, tiene balsa de decantación a su entrada y esta rodeada de bastante coscoja.



Estábamos gratamente sorprendidos de todo lo que contemplaban nuestros ojos, nuestros amigos estaban tan bien sorprendidos de encontrar vida en lugares en los que no sospechaban que hubiese.



Después y como colofón visitamos una balsa y abrevadero de ganado y en ellos volvimos a encontrar vida, estos ya en termino de Altura, en la balsa encontramos notonectas y Branchipus schaefferi. La balsa estaba situada en zona de las Navas y el puntal del Albalat y el abrevadero está próximo a Mas de Camarases en la zona de Caparrota, allí encontramos efímeras (Ephemeroptera), insectos aladas de muy corta vida de ahí su nombre.




El día había sido excitante, lleno de felices encuentros y el conocer a unos amigos que con los que compartir nuestras inquietudes y aficiones, sobre todo amar a la naturaleza.



Fuentes:
Hector Hernandez
Rodolfo Zapata
Toni Martinez
J. R. Casaña






miércoles, 9 de enero de 2013

El Club de Muntanya l’Eliana nos visita




Este club en una de sus últimas reuniones del año pasado, decidieron solidarizarse con las zonas afectas por los incendios de este verano en la Serranía Valenciana.

Acordaron visitar nuestro pueblo para conocer los daños causados por el voraz incendio, se pusieron en contacto con nosotros y estuvimos encantados de acompañarles y enseñarles alguna de nuestras balsas, corrales y caleras.


El domingo 16 de diciembre salieron de Sacañet, pasando por el barranco del Carrascal, la Chupidilla y tomando después el PR-105 en la Cueva de la Sabuquera, siguiendo el barranco de Lucia llegaron a la Cumbre, bajando por las “Carrilas” hasta la corraliza de los Silvinos/Tiesos, donde nos encontramos.

 
Después de las presentaciones les explicamos las características de la ganadería y el comercio de la nieve en Alcublas, ya que estas que fueron muy importantes para la vida en el pueblo.

El comercio de la nieve subsistió hasta la segunda década del siglo XX, cuando este acabó dejó de dar trabajo a mucha gente del pueblo; una curiosidad es, que la corraliza de los Silvinos/Tiesos, esta construida después del abandono del comercio de la nieve, ya que las “Carrilas” de dicho camino pasan por su interior.



Bajamos hasta la balsa Silvestre donde nos esperaban otros miembros del grupo Gallipato Alcublano, donde les teníamos reservada una sorpresa a nuestros amigos del Club de Muntanya l’Eliana, un personaje carismático para nosotros, el Gallipato (Pleurodeles waltl).



Se quedaron muy sorprendidos ya que desconocían este anfibio pues como sabéis es un animal que la gente cree que no existe. Por tener un nombre tan raro en castellano.



Explicamos la vida y milagros de nuestro urodelo, quedando muy interesados de la vida de este curioso anfibio. Así como también les hicimos participes de la  gran diversidad de vida que hay en las balsas.



Continuando el recorrido les enseñamos la Calera de la Silvestre, horno para la cocción de cal, material hoy en desuso, pero que en tiempos no muy lejanos era de gran utilidad. Debido a sus propiedades higiénicas, como gran desinfectante y usado en la construcción.



Después de este paseo por la montaña en un día esplendido, regresamos al pueblo, donde nos esperaba una reparadora “Olla de Alcublas”, que nos haría recuperar las fuerzas perdidas.
Comimos en una agradable concordia y disfrutamos de una excelente conversación, intercambiando experiencias e inquietudes.



Es muy gratificante la solidaridad que demostró este Club y queremos hacerles patente nuestro agradecimiento.


Fuentes:
Club de Muntanya L’Eliana
Gallipato Alcublano

viernes, 4 de enero de 2013

LIMPIEZA DE MONTE EN ALCUBLAS




Domingo 30 de Diciembre, pese a ser un día típico como para remolonear en la cama me levanto pronto (y con ganas) porque a las 8:30 he quedado con Rafa Casaña para irnos a Alcublas y colaborar en la limpieza de vidrios y otras basuras inorgánicas acumuladas en el monte, concretamente en la partida llamada “Monte de la Pedrosa” acción  organizada por la Plataforma Alcublana para la Recuperación del Entorno.

Ambos llegamos algo antes de la hora prevista a nuestra “cita” (así da gusto madrugar, viendo que la otra persona respeta tanto tu tiempo como el suyo) y nos encaminamos hacia la Serranía.



Llegamos sin novedad a la plaza San Agustín (lugar de encuentro) y empieza a llegar más gente convocada.

Sobre las 10:00. (Hora prevista de inicio de la acción) nos dirigimos al monte pertrechados de guantes de trabajo y capazos, cubos y demás enseres donde poder depositar el material recogido para luego llevarlo a a los contenedores de vidrio del pueblo de Alcublas:

Al llegar nos encontramos con esta imagen donde los ”brillos” del suelo dan una idea de la cantidad de vidrio que hay diseminado





Empezamos el trabajo con buen animo dada la cantidad de participantes (mayor de la que yo esperaba, la verdad) que acudimos, unas 45 personas en total, de diversos lugares y pertenecientes a varios colectivos y entidades; además de la propia  Plataforma Alcublana para la Recuperación del Entorno acudieron personas pertenecientes a UVUA, (Un Voluntario Un Árbol) Club de Muntanya de l’Elina.



También éramos bastantes los que aún perteneciendo a diversas a sociaciones estamos allí a título personal, de hecho me encontré con una compañera de Godella que pertenece a un montón de colectivos socio-culturales y ambientales .

De hecho, nos congregamos gente de Godella y Burjassot, l’Eliana, Torrent y Requena amén de los alcublanos. 





Parece ser que hasta los “periolistos” han descubierto a las redes sociales y acudió un equipo de los informativos de C9 a cubrir el evento. Aquí podemos ver a Rafa con la insigne Xelo Miralles y el cámara.


Mientras tanto, se hizo la hora de almorzar y cuando dimos buena cuenta de los bocadillos y viandas varias volvimos a trabajo



Dado el volumen de basura diseminada el tractor con remolque que la llevaba al pueblo tuvo que hacer dos viajes...



En total, -y como puede verse-se recogieron unos 2000 k. de vidrio, latas y alfarería, así como suelas de “goma” pilas, monedas, chapas de botellas y otros “mil” adminículos diversos. Y aún así no quedó todo limpio al 100%  pero “quién hace lo que puede no está obligado a más”.




Resumiendo: con  buena disposición de ánimo y mejor compañía este tipo de trabajos se hacen “sin sentir” aunque es una lástima que aún hoy día se deban hacer este tipo de trabajos voluntarios para mitigar la desidia de las administraciones que no son capaces de prevenir este tipo de comportamientos vandálicos o delitos ecológicos, llámese como se quiera.

Paco Micó.