Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas
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sábado, 19 de mayo de 2012

Branchipus schaefferi (Fischer 1834) habitan en Navajos y charcos de Alcublas






Los branchipus schaefferi son de la orden de los anostrácodos, dentro de los crustáceos, su nombre genérico de braquiópodos viene dado porque sus branquias que están en las patitas locomotoras, por las cuales respira.

Esas branquias siempre en movimiento hacen que no sea muy fácil el conseguir fotos de ellos, a su movimiento constante hay que añadir su pequeñez, pues mide entre 10 y 25 mm.

Los machos son más grandes que las hembras, las antenas las tiene más desarrolladas, pero en cambio ellas tienen el saco de huevos de colores muy llamativos.


Sus ojos son la parte que mas destaca de su cabeza, los hemos visto marrones oscuros y negros.


El tracto intestinal destaca poderosamente sobre su color general, más bien lechoso.


El cromatismo de color que observamos en ellos es debido a las algas que existen en las diferentes aguas en las que habitan, observándose colores verdosos, amarillentos, rosáceos.


Este año pese a la sequía, han acudido prontamente a la cita y ha sido un placer verlos habitar nuestros Navajos y charcos temporales.


Esperamos, si llueve, poder seguir visitándolos, aunque su hábitat es un agua temporal y como tal se seca.


 
© Gallipato Alcublano

sábado, 10 de diciembre de 2011

También estan en las rodadas de motos. (Branchipus schaefferi)



En nuestro termino hay muchos lugares donde nos encontramos invertebrados y uno de ellos es un antiguo circuito de Trial.
¡ Que lugares eligen estos pequeños invertebrados para habitar ¡
Si aunque parezca extraño en estos lugares tan inospitos, ahí nacen, crecen, se reproducen y mueren.



Sabemos que son totalmente de su agrado los charcos transitados, quizas sea por que así se remueve el agua.
Pero aunque parezca imposible, eclosionan en estas rodadas, lugar que nos puede pader el menos apropiado para que cualquier ser humano lo habite, pero allí estan.



Como se aprecia en las fotos son abundantes en estos charcos, con el agua como el chocolate con leche, de lo espesa que es.



Con un simple colador, se observa la cantidad ingente que hay de estos maravillosos Branchipus schaefferi.

Estos charcos son bastante temporales y su existencia es corta, pero a ellos les da tiempo para completar su ciclo vital.
Disculpad la insistencia sobre estos invertebrados, pero opinamos que su belleza bien vale una referencia hacia ellos.

Gallipato Alcublano

viernes, 2 de diciembre de 2011

Branchipus schaefferi, también nos acompaña

 
Estos pequeños invertebrados nos acompañan en nuestros charcos y balsas estacionales, son de la orden de los anostrácodos, dentro de los crustáceos, su nombre genérico de braquiópodos viene dado porque sus branquias que están en las patitas locomotoras, por las cuales respira.

Sabemos, porque así lo hemos visto que es abundante en la parte interior de la provincia de Valencia y en particular en nuestro pueblo Alcublas, los hemos detectado en más de ocho puntos de agua.

Es pariente de la Artemia marina, pero a este pequeño invertebrado al contrario a que a la Artemia, la sal le produce estrés, si, los invertebrados también pueden padecer estrés, e incluso llegar a producir su muerte.



Sobre todo destaca el saco ovíparo de las hembras el cual tiene un color muy vistoso, por lo que son fácilmente reconocibles, el azul junto con naranja hace una armonía muy bella y destacada.



El cuerpo, como podreís ver  carece de color, sólo el intestino se muestra a menudo de color verdoso debido a la alimentación y las parte final del cuerpo (denominada furca) presenta coloraciones rojizas, a veces muy intensas, al igual que la base del último tramo del abdomen.



Quizás por ser más cotidianos no los resaltamos tanto en el blog, pero estos que vimos en Junio de este, queremos compartirlos con todos vosotros.


 Gallipato Alcublano

jueves, 31 de marzo de 2011

Branchipus schaefferi (Fischer, 1834).

La visita a nuestro término de Alcublas, te puede llevar muchas sorpresas, entiendo perfectamente que no es igual andar por el monte por obligación, que por devoción, pero como este segundo es nuestro caso, intentamos disfrutarlo.
 
Nosotros en principio pensábamos que nuestras balsas y humedales, no tendrían, mas vida que alguna rana o algún sapo, cuando empezamos a colaborar con la gente de Roncadell, nos fueron abriendo los ojos hacia el conocimiento de la vida que existe en nuestras Balsas, Navajos, Gipes y Clotxas.
Un personaje de los primeros que descubrimos es el que a continuación os vamos a contar su vida y milagros:


Branchipus schaefferi, es un anostráceo (Crustáceo) de entre 1 y 2.5 cm frecuente en nuestras charcas temporales de agua de lluvia. Su cuerpo es alargado, presentando una cabeza bien visible con ojos que destacan enormemente.
 Tienen once pares de patas en forma de lámina llamadas filópodos. Respira a través de branquias que se sitúan en sus múltiples apéndices locomotores. Podemos distinguir el sexo por el segundo par de antenas, las hembras las tienen poco desarrolladas en forma de gancho, los machos las tiene muy desarrolladas, como si fuesen largos apéndices articulados. Nadan pancha hacia arriba orientándola hacia la luz, se alimenta por filtración de microplancton o también fitoplancton (algas microscópicas en suspensión) y materia orgánica. Se aprecia en el centro de su cuerpo un filamento a veces verdoso y a veces parduzco, que es el tracto intestinal.


El cuerpo acaba en una especie de doble aleta, llamada furca, de un color rojo, que en algunos se atenúa y parece color naranja, como también el final de su cuerpo.

El ciclo biológico de esta especie es realmente corto, se desarrolla en cuestión de semanas. Durante la cópula los machos agarran a las hembras ayudándose de sus antenas modificadas para realizar la cópula.  Las hembras portan, en la base del abdomen, el saco ovígero, donde están los huevos que tienen unos colores muy llamativos, azul claro intenso y rojizo. 


La puesta fecundada puede permanecer largas temporadas, meses e incluso años, en el lecho fangoso donde han sido depositados. Cuando estas charcas se desecan los huevos quedan atrapados en el barro. Más tarde cuando se producen lluvias y llenan la charca los huevos eclosionan, saliendo una nueva generación de Branchipus. Esto ocurre por la envoltura de los huevos, que actúa a modo de cubierta protectora, que permite soportar mucho tiempo en seco, hasta que se rehidratan al caer las lluvias.



El final del período húmedo de las charcas marca también el de las especies acuáticas. Los huevos depositados en el suelo por los Branchipus schaefferi son capaces de soportar varios años de desecación hasta que la charca se inunda de nuevo.



Tras la cópula y la liberación de los huevos la mayoría de adultos muere, y más tarde, cuando las charcas se secan, terminan por perecer todos. Es muy dificultoso mantener a estos animales de forma estable en acuarios, porque habitan en aguas de lluvia y la dureza a la que están aclimatados no es por lo general muy elevada, así como tampoco soportan la salinidad (al contrario que la Artemia salina, que habita aguas hipersalinas de gran dureza). No se aclimatan a las corrientes de agua y no necesitan abundante vegetación subacuática, ya que las balsas temporales en las que habitan, por lo general carecen de ella al no dar tiempo a su desarrollo. Si guardamos barro de una charca en la que han habitado y lo colocamos en un acuario provisto de un lecho fangoso-arenoso, y lo rehidratamos al cabo de unos meses, se producirá de manera inducida el nacimiento de los huevos depositados. Es un curioso experimento que nos permitirá observar el ciclo vital completo de esta especie.



Su hábitat natural suele ser balsas y charcas fangosas y son comunes en la Europa meridional, como es el caso de la Península Ibérica. No abundan tanto en los países más fríos.

En un estudio extensivo en los sistemas temporales de agua en la Comunidad Valenciana (Sahuquillo y Miracle, Univ. València) se han encontrado poblaciones de 4 especies de anostráceos en estado activo (Branchipus schaefferi, Branchipus cortesi, Chirocephalus diaphanus y Streptocephalus torvicornis), dos especies de concostráceos (Isaura mayeti y Maghrebestheria maroccana) y un notostráceo (Triops cancriformis). El Branchipus schaefferi es el anostráceo más frecuente en las zonas centrales de la Comunidad Valenciana con clima semiárido, precipitaciones anuales inferiores a 600 mm (zona interior central de Los Serranos, Rincón de Ademuz, Plana de Utiel Requena o Alt Palancia). Las charcas dónde aparece son charcas de lluvia temporales que presentan aguas característicamente bastante turbias, sobre todo en las primeras fases de llenado por la resuspension de arcilla. Tiene un desarrollo rápido por lo que puede aparecer incluso en las charcas más efímeras.


Las charcas de lluvia son los sistemas acuáticos más representativos de nuestras zonas Mediterráneas con escasas lluvias y un periodo de verano seco. Albergan una gran biodiversidad poco conocida. Tradicionalmente se han mantenido por los lugareños por su utilidad como abrevaderos para el ganado, sin embargo hoy en día se están perdiendo muchas de ellas. Su conservación es de gran interés tanto para mantener la biodiversidad como por su valor paisajístico.

Fuentes:

Archivo Gallipato Alcublano

Sahuquillo, M. y Miracle, M.R. (2010). Crustáceos. En Sancho, V. y Lacomba, I. Conservación y Restauración de Puntos de Agua para la Biodiversidad. Colección Manuales Técnicos de Biodiversidad, 2. Generalitat. Conselleria de Medi Ambient, Aigua, Urbanisme i Habitatge. P.46-53. http://www.cma.gva.es/areas/estado/biodiversidad/lifeanfibios/descargas/manual_charcas.pdf

http://www.thehouseofblogs.com/articulo/branchipus_schaefferi_un_habitante_de_las_charcas-68935.html

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3265216

sábado, 5 de febrero de 2011

Triops y Branchipus Schaefferi en un charco efímero.


A principios de Septiembre del año pasado llovió en Alcublas, lo que hizo que se formasen charcos en algunas zonas del término

Siguiendo nuestra costumbre de pasear por nuestras balsas y charcas, observamos que un pequeño charco, no tendría más de 2 metros por 1, había una turbulencia un tanto extraña, pese al color rojo barro intenso, veíamos como se producían movimientos dentro del charco.

Efectivamente cuando observamos con más proximidad el charco vimos unas series de líneas trazadas sobre el fango, que creaban turbideces en el agua. Su extensión, ya hemos dicho era exigua, pese a ello la vida era muy presente, centenares de Triops y Branchipus pululaban por sus turbias aguas.

Los Triops no eran mayores que una lenteja, peso a ello su rapidez e impaciencia en los movimientos era patente, algo mas grandes los branchipus, que parecían que se multiplicaban según íbamos recorriendo todo el charco.


Tomamos algunas muestras, pero sobre todo los Triops eran tan pequeños que la dificultad para fotografiarlos era grande, además de su rápido movimiento, la pequeñez de los mismos agravaba el trabajo.

Estuvimos observando largamente el hábitat de los pequeños animalillos, las rodadas que eran patentes en el barro, nos hacían pensar la fuerza y supervivencia que tenían, claro venían del Jurasico. El charco desgraciadamente estaba en medio de un camino bastante transitado.

Semanas mas tarde volvimos y lógicamente el charco estaba seco y la ausencia de vida era total.