Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

domingo, 19 de agosto de 2012

Ergates faber (Linnaeus, 1758)




Lo hemos visto algunas veces y siempre nos ha llamado el tamaño del mismo, después hemos averiguado que es el escarabajo mas grande, después del ciervo volador (Lucanus cervus), puede llegar a medir 6 o 7 cm de largo.

Es del Orden Coleoptera, Familia Cerambycidae del Género Ergates y la especie es Ergates faber.

La primera vez que lo vimos era de noche y la ultima surgió de detrás de un ladrillo.

Es una especie Euro mediterránea, estando presente en casi toda Europa, Norte de África, Turquía y Cáucaso.


 
En las imágenes lo  que aparece es una hembra, que a diferencia del macho, sus antenas son más cortas. Su cuerpo es negro achocolatado, brillante, tienen el pronoto enteramente rugoso.

Se le conoce como carpintero, por su nombre científico faber, que en latín es carpintero.

Sus larvas excavan galerías en los pinos muertos y su vida es de unos dos años, cuando se convierten en adultos emergen, entre julio y agosto del interior de los pinos.

 
Son habituales en los pinares mediterráneos, en este caso, poco tendrá que comer o mucho debido al incendio que asoló el termino de Alcublas. 

 
Los adultos no tienen excesivos problemas para salir del interior de los troncos y tocones debido a que están bastante dañados y casi destrozados, por los jabalíes, que buscan sus larvas.

Fuentes:
Gallipato Alcublano
http://tubiologia.foroactivo.net/t4554-ergates-faber
http://ichn.iec.cat/bages/pinedes/cErgates.htm

lunes, 13 de agosto de 2012

La lagartija «serpiente»



Por Ricardo Sales García.


Cuando corre esconde sus patitas y repta como una culebrilla.

Uno de los reptiles más curiosos y desconocidos en la Comunitat Valenciana, es el eslizón ibérico, denominado científicamente (Chalcides
bedriagai).
 
Es un curioso reptil con aspecto de lagartija con cuerpo de forma cilíndrica y está provisto de extremidades muy cortas y desplazadas entre sí las las anteriores y posteriores.


 
Puede llegar a alcanzar una longitud de hasta 17 centímetros desde la cabeza hasta el extremo de la cola.

Su cuerpo presenta una coloración uniforme de color marrón claro y brillante en relieve, con una banda marrón clarita que recorre la espina dorsal hasta el nacimiento de la cola. Ésta es larga y está salpicada de pequeñas motas.

Presenta ojos pequeños y hocico corto a diferencia de cualquier lagartija común. Sus cuatro extremidades están provistas de cinco dedos con uñas. En ambos lados de la cabeza —a pocos milímetros de los ojos— está provisto de entrada a oído interno. En su dimorfismo sexual, las hembras poseen el tronco del cuerpo más largo que los machos.


Es inofensivo
Es curioso observar a este reptil como se desplaza no muy deprisa.
Pero cuando avanza a más velocidad, pliega sus cuatro pequeñas
extremidades, transformando su cuerpo en forma serpentiforme.
Es decir, como el de una serpiente. En ese momento, se transforma en una especie de culebrita casi ápoda término que significa que es como si careciera patas.
Es inofensivo. Dada la forma estilizada de su cuerpo, podría ser
confundido con una pequeña culebra.


Hábitat: Lo he encontrado en la montaña debajo de las piedras en terrenos pedregosos con matorral abundante incluso muy cerca de cultivos, en dónde pueden hallarse varios ejemplares.
Está adaptado a la vida subterránea. También suele refugiarse entre la hojarasca. Es de actividad diurna.

Reproducción: El eslizón ibérico, a diferencia de las lagartijas, es de reproducción ovovivípara. Esto significa que la hembra pare crías vivas, como la víbora hocicuda.

Alimentación: A base de invertebrados (cochinillas, larvas, hormigas, etc.).


Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai)
Valenciano: lundrió ibèric
Francés: Seps de Bedriaga
Inglés: Bedriaga`s Skink

El eslizón ibérico es una especie que no está amenazada.
Pero está considerada de «Interés Especial» en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990).

 
También está catalogada como una especie de «Interés Comunitario». Esto último quiere decir que precisa de una protección estricta en todo el territorio de la Unión Europea (Directiva Hábitats 92/43). También está «estrictamente Protegida» por el Convenio de Berna (1979).



Fuentes y Material fotográfico:
Ricardo Sales García
Gallipato Alcublano
Feliciano Esteban
Salvador Viadel
Cavernicola de las Montañas

viernes, 10 de agosto de 2012

Las Eneas (Typha latifolia) siguen creciendo en nuestras balsas




Hemos hecho algunas actuaciones para erradicar la enea de las Balsas de la Silvestre y Pedrosa, pero estas plantas herbáceas perennes del género Typha, no paran de crecer y expandirse.

Pese a la actuación integral que hicimos en la Balsa de la Pedrosa, siguen erre que erre, saliendo con fuerza.

En la Balsa Silvestre que no teníamos, han aparecido con fuerza, con los peligros que conllevan para los habitantes de las balsas.

 
El martes pasado tuvimos una agradable visita, Tolo y Lola, su hija, no conocían los Gallipatos de Alcublas, como teníamos que hacer una actuación sobre las eneas, les invitamos a que nos acompañasen y ellos gustosamente accedieron.

Observamos que la Balsa Silvestre estaba prácticamente seca, pero los técnicos de la Conselleria (Vicente Sancho) nos habían indicado que era bueno para ellas el que se secasen, para así mejorar las condiciones de su cubeta.

 
Aun pudimos observar cuatro ejemplares de Gallipatos (Pleurodeles waltl), a los cuales  la coloración les habían cambiado bastante, debido a la densidad del agua en la que habitan. Pasando a un negro intenso.


Después de observar a los gallipatos y de la emoción de nuestros visitantes, empezamos a arrancar  las eneas, sobre todo insistiendo mucho en sus raíces, debido a que se expande por ellas con gran rapidez y puedes quitar las hojas, pero si no arrancas las raíces ellas siguen creciendo y además con mucha rapidez.

 
Conseguimos arrancar todas la eneas que tenía la Balsa Silvestre, satisfecho del trabajo realizado.

 
Proseguimos la excursión y agradecemos a Tola y a Lola su desinteresada colaboración.

© Gallipato Alcublano

domingo, 5 de agosto de 2012

La sequia y el fuego seca nuestras balsas.



La sequia que nos afecta ha hecho que el nivel de nuestras balsas este bajo mínimos, hay en particular, que le queda un poco de agua, es una balsa en la que casi todos los niños de Alcublas, la han visitado en su edad moza, se trata de la Balsa Calzón.
En la primera foto vemos como estaba en el 29 de enero del presente año.
La visita a esta balsa es una excursión muy socorrida, pues los niños pueden observar a ranas comunes y algún gallipato. No siempre con métodos muy ortodoxos se hacen con algún anfibio para obsérvalos.

 
Pero llevamos casi un mes, cada vez que pasamos por ella vemos que su cubeta está prácticamente vacía, las piedras que están en su interior han salido a la luz, así como la tierra que arrastran las escorrentías.

Nos dolía mucho ver el estado en que se encontraba, la carencia de agua nos daba la impresión que provocaría la desaparición de los anfibios e invertebrados.

Aunque no somos partidarios de interferir en el desarrollo de la naturaleza, valoramos que sería positivo y entrañable, el hacer aportes de agua a la Balsa Calzón.

 
No disponemos de medios, como cubas o bidones y nos tuvimos que platear como hacer el aporte de agua.
Hablamos con un amigo que nos presto unos bidones, manejables, para con ellos poder realizar la tarea. Su capacidad es de 25 litros.

 
Después de varios viajes, tampoco disponemos de tractor, llegamos a llevar algo de alegría a la balsa, aportándole 1.135 litros, que pensamos que servirá hasta que vengas las lluvias.

© Gallipato Alcublano

jueves, 2 de agosto de 2012

Este sapo se salvo del fuego






Estábamos el domingo viendo el partido de España-China de Baloncesto, contentos con el desarrollo del mismo, cuando el teléfono, empezó a dar señales de entrada de mensajes.

Cuál no sería nuestra que eran imágenes lo que recibíamos y eran de un sapo vivito y coleando, las últimas imágenes que teníamos de ellos eran de sapos quemados.
 
Nuestro comunicante nos informaba que había encontrado uno vivo.
No pudimos resistirnos y abandonamos el partido y fuimos hacia donde se había encontrado este sapo vivo.


Nos acompañaba nuestro nieto y él fue el primero que lo encontró, estaba entre unas plantas y ante nuestra presencia se puso en movimiento, si no fuese por su volumen, parecía un sapo corredor.

 
Si estaba vivito y corredor, era una gran alegría el saber que este anfibio había sobrevivido al incendio y allí estaba, lo teníamos delante de nuestros ojos.

 
Después de todas las imágenes que hemos visto, es muy gratificante el encontrarnos con esta buena nueva.

 
© Gallipato Alcublano