Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

sábado, 25 de mayo de 2013

¿ Y… DE DONDE SACAMOS LAS PROTEÍNAS ?




En esta primavera, como en todas, la naturaleza bulle repleta de esperanza, es su deber.
Pero cada vez la fauna tiene más problemas para reproducirse, a causa de las huella que nosotros, los hombres, dejamos en ella.
Cuando realizaba un sencillo reportaje fotográfico a una de las especies muy comunes, pero poco fotografiadas por mi, pude observar un comportamiento en su alimentación que me dejó sorprendido.



Los Estorninos negros (Sturnus unicolor) parece que se veían obligados a  alimentar a sus crías solo con moras; esto es algo extraño para mí, dado que durante mis largas observaciones a especies similares, siempre he observado que la alimentación de los pollos ha sido básicamente de proteínas, es decir de insectos y otros pequeños animalitos. 



Mi observación se repitió durante muchos días y siembre traían el mismo alimento, frutos de la morera, MORAS; bueno, unas veces blancas y otras veces negras. En ningún momento otro tipo de alimento, que yo viera.
Y mi pregunta es:



 ¿Estamos dejando sin insectos a nuestra NATURALEZA?
¿Los estamos dejando sin alimento con tanto monocultivo?



Creo que esto no marcha muy bien.
Ojala  me equivoque y sea solo un desconocimiento mío a las costumbres de este animal que siempre he considerado omnívoro.
Un saludo.

Manolo Ambou Terradez

martes, 21 de mayo de 2013

La Balsilla de Alcublas revive.




Si contentos estamos por que la primavera parece que ya ha llegado al pueblo, no menos contentos lo estamos por la muestras de vida que esta dando la balsa carismática de nuestro pueblo, La Balsilla, que padece muchos problemas de retención de agua.



No vamos a enumerar una vez más los problemas que padece, pues es de sobra conocido. Con las fotos que os ilustramos este artículo, vosotros juzgareis. Creemos que las fotos son evidentes, pese a la lluvia que esta cayendo en 18 días el descenso es muy grande.



Pero últimamente se han reunidos gallipatos (Pleurodeles waltl), sapos corredores (Epidalea calamita), sapillos moteados (Pelodytes punctatus)  y sapo común (Bufo bufo) congregándose  en gran numero para efectuar su labor de procreación (amplexo).



Los huevos llenaron la Balsilla, si por donde mirabas veáis puestas, las de gallipato con sus envolturas gelatinosa y apegados a las plantas de la balsa,  los de sapo corredor con sus huevos negros en dos filas de varios metros de longitud, los sapo moteado formando una masa alargada alrededor de las plantas y los de sapo común, contundes en fila de cuatro y de varios metros cada puesta.



Había sapos corredores tan ansiosos por su labor de procreación que dos machos intentaban fecundar los huevos de una hembra.



Pese a su precario estado la balsilla sigue congregando anfibios, esperamos que pronto vuelva a su antiguo esplendor.


J. R. Casaña


viernes, 17 de mayo de 2013

Alcublas se ha vestido de primavera.




Si después de los últimos fríos, que helaron las almendras y también las primeras amapolas, parece que la naturaleza ha explotado en verde y un sin fin de colores, que han conseguido en parte difuminar algo el gris negruzco del incendio forestal, del verano pasado.

Las amapolas (ababoles) han vuelto a llenar los ribazos  y paredes de los campos de cultivo, dando con ese color rojo intenso que las caracteriza, pinceladas brillantes que alegran la vista.





Tal vez por que nuestros ojos llevan muchos meses viendo el gris ceniciento, es por lo que ahora reparamos hasta en la más pequeña flor, que antes quizás nos pasaba desapercibida.

Las hay grandes, pequeñas, medianas, en gran abundancia, de colores, si de muchos colores.





Los tomillos llenan el monte floreando con su blanco inmaculado, que resalta poderosamente sobre sus tallos verdes, si verdes.





También a nuestras balsas y navajos ha llegado la explosión del verde primaveral, que mitiga a nuestros ojos, la tristeza del gris.





La aparición de los cardos con sus poderosas flores, que aunque nos pinchen, no están exentas de belleza.





Hasta los abrevaderos de las fuentes, bastantes secos el año pasado, hoy están llenos de agua y de verde.





Demos pues la bienvenida a esta explosión de colores que nos ha aliviado nuestra cansada vista de colores grises.



J. R. Casaña



lunes, 13 de mayo de 2013

Uña de gato (Carpobrotus edulis)





Especies invasoras (XXXV)



Cuando efectuamos acciones protectoras con el terreno debemos de valorar que repercusiones pueden tener, eso ha ocurrido con la Uña de gato.

Se utilizaba para asentar taludes y así evitar la erosión o la perdida de tierra, pero ha resultado que es peor el remedio que la enfermedad.

La Uña de gato crece rápidamente y se adapta a todos los terrenos templados, incluso a los salinos.



Originaria de Sudáfrica, de las costas arenosas del Cabo, se comporta como invasora en las costas del mediterráneo y en las zonas calidas del planeta en las que ha arraigado. 



Sus hojas son verdes y su porte es rastrero y suculento y sus flores son muy espectaculares, miden entre 8 y 12 cm, con numerosos pétalos imbricados de color púrpura, amarillo o anaranjado y estambres amarillos.



Precisamente sus flores son causa principal del efecto invasor pues la abundancia y facilidad de acceso a su polen, hacen que los insectos y aves polinizadoras, hacen que se decanten por ellas en detrimento de las autóctonas.



Se han efectuado acciones para erradicarla sobre todo en las dunas cerca de las playas, como en El Perollonet, dentro del Parc Natural de l’Albufera, participando Acció Ecologista-Agró, el Servicio Devesa-Albufera del Ayuntamiento de Valencia y el personal del proyecto Ardilla-ConectingLife.

La "uña de gato" (Carpobrotus), se encuentra incluida en el Decreto 213/2009, de 20 de noviembre, del Consell, por el que se aprueban medidas para el control de especies exóticas invasoras en la Comunitat Valenciana.

La proliferación de esta especie suele producirse, en la mayoría de ocasiones, de manera no intencionada, a partir de restos de poda o residuos que son abandonados en zonas próximas a los hábitats palustres.



También esta especie ha sido catalogada en el Catálogo Español de Especies exóticas Invasoras, aprobado por Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, estando prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.

El valor botánico de los suelos en los que arraiga imposibilita la utilización de herbicidas para su erradicación, por lo que la retirada debe de ser manual o mecanizada, eso si procurar quemar en el sitio las plantas arrancadas, para evitar su expansión por el transporte.


Fuentes:
http://tubiologia.foroactivo.net/t2544-carpobrotus-edulis
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=997424
http://es.wikipedia.org/wiki/Carpobrotus_edulis
J. R. Casaña

jueves, 9 de mayo de 2013

La curva de la vida.







La curva de la vida es representativa y particular, pero impredecible. Desde el mismo momento en que te traen a este mundo, en ese mismo instante, comienza a trazarse. Su evolución en su ascenso es imparable tome el camino que tome y que -según creo- poco se puede hacer para cambiarlo.

Comienza su evolución ascendente. Primero, poco a poco. Después, va tomando velocidad con el paso del tiempo. En  algunos casos con interrupciones. Con ligeros descensos en su ascenso. Pero estos obstáculos son ineludibles.




Segundo a segundo, minuto a minuto, día a día, semana a semana y año tras año va ascendiendo sin parar. A la vez que se llena de intenciones, entusiasmo,  constancia, decisión para alcanzar metas algunas inalcanzables y otras invisibles. Muchas  corre caminos erróneos pero forzosos y también algunas veces  inciertos. Otras, con aciertos. Pero ya no hay  marcha atrás.



Hay momentos que el tiempo pasa lento, incluso parece que se ha parado. Todo está más lejos, ese ascenso hacia esa cumbre que mentalmente nos hemos trazado parece no tener fin y la hipotética  cima muy alta, e incluso imposible y, a veces  lo es. Pero a pesar de los innumerables tropiezos no dejamos de seguir luchando e intentando subir como podemos. Para alcanzar no saber que. Es, nuestro destino.


Hay un momento que sin darnos cuenta hemos llegado. A ese punto que parecía tan lejos. Y no nos hemos percatamos de que estamos ya en lo más alto de ese ascenso, numerosas veces delirante. Para alcanzar esa cima  incluso sin saber lo que vamos ha encontrar en ella. Que nos va a pasar, Que nos espera.





Durante otro espacio de tiempo deambulamos por la cima con satisfacción, otras con desencanto y otras con desesperanza. Otras, como no, con alegría. Con esperanza. Pero ya no podemos subir más. Hemos llegado. A lo más alto.



 Durante este recorrido observamos que el paso del tiempo ya no es el mismo. Tiene otro valor. Es diferente y precisamente en esos momentos empezamos aunque no nos demos cuenta el descenso, de esa cima en que estamos establecidos.



Al principio es lento. Como cuando empezamos a subir por primera vez. Pero no tarda mucho en tomar velocidad y sentir, que otra vez, el tiempo cambia su valor. Es distinto. No vale lo mismo. Ha perdido precio. Los días pasan “volando” y nos preguntamos por qué. A este por qué, cada uno tiene su respuesta particular.  Creo que es la misma para todos, pero, no me atrevo asegurarlo.


Lo que si es cierto es que la velocidad de descenso no es la misma para todos. Lo mismo que el ascenso. Unos son capaces de ralentizarla tanto en un sentido como en el otro.
Lo que si es cierto es que esta noche se celebra en medio de un descenso que no se si muy rápido, tal vez sí, o para otros no, un setenta y dos cumple años.






Intentando echar el freno con todas mis fuerzas para que aguante por lo menos unos cuantos más, en ese frenético descenso tan natural como la vida misma.

                                 José L. Sanmiguel. 



Imágenes:
J. L. Sanmiguel
Salvador Viadel
J. R. Casaña.
 

domingo, 5 de mayo de 2013

Escolopendra (Scolopendromorpha)







De niño mi abuelo me decía que no levantase las piedras en el monte, pues me podían salir alacranes y ciempiés.

Esa fue la sorpresa que nos deparo el Prao de Alcublas, cuando buscando anfibios nos encontramos con la Escolopendra.

Hayamos varias y de diferentes tamaños, viviendo tranquilamente debajo de las piedras.

Popularmente se cree que el veneno de estos miriápodos quilópodos es muy venenoso, pero parece ser que esta creencia es algo exagerada.


Cuando te pincha con sus dos “uñas” o colmillos, es conveniente lavar la herida, aplicar amoniaco y algo frío, el dolor desaparece a las dos horas y las molestias pueden durar dos o tres días.

 
Si después de un tratamiento con analgésicos no remitiese hay que acercarse a un hospital. Solo se conoce el caso de una muerte por picadura de escolopendra.

El veneno contiene histamina, acetilcolina, proteínas (que actúan como toxinas) y varias enzimas.



Pero si no es molestada no suele atacar, de hecho vive en cuevas relativamente profundas y no es muy facial detectarlas si no invades su hábitat. Se recomienda no manipularlas con las manos.

Se distribuye por todo el mundo, exceptuando las zonas frías. Suelen estar entre las cortezas de los árboles y debajo de las piedras.

 
Su cuerpo esta compuesto por dos partes cabeza y tronco este último se desarrolla con anillos en los cuales tienen dos patas, tienen entre 21 y 23 pares de patas, la que os mostramos en las fotos tienen 21 pares.

En el primer segmento del tronco tiene un par de “uñas” o colmillos venenosos, que se denominan forcípulas, que van asociadas a una glándula venenosa, que usan para defenderse y atacar.



Su cuerpo es plano y alargado, agarra a sus presas con las patas últimas, que posee espinas fuertes y uñas, rápidamente gira el cuerpo, clavándole las “uñas” e inyectándole el veneno. 



Son bastante atrevidas pues atacan a presas mas grandes que ellas, aunque generalmente se alimentan de artrópodos. 



En la Península Ibérica, la especie más grande y peligrosa es la escolopendra (Scolopendra cingulata).



Recomendación, dejarlas tranquilas, por si las moscas.

J. R. Casaña

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Scolopendromorpha
http://animales-venenosos.blogspot.com.es/2010/04/escolopendra-scolopendromorpha.html