Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

martes, 4 de marzo de 2014

Brigadas de Biodiversidad-VAERSA reducen las Eneas de la Reserva de Fauna de la Balsa de la Pedrosa en Alcublas.



La Reserva de Fauna “Balsa Pedrosa” (Alcublas) es un importante lugar por albergar un hábitat protegido -3170 Estanques temporales mediterráneos (Isoeto-Nanojuncetea)-, inlcuido en Anexo IV del Decreto 70/2009 y considerado como Hábitat prioritario en la Directiva Hábitats de la Comunidad Europea. Según el citado Decreto 70/2009 estos hábitats corresponden a ecosistemas raros, frágiles, con riesgo de desaparición o que albergan una elevada concentración de especies protegidas o endémicas.


Uno de los problemas potenciales en estos hábitats y en particular de la Reserva de Fauna “La Pedrosa” (ALcublas) es la colmatación de las láminas de agua dulce por acumulación de sedimentos y vegetación que reduce la presencia de aguas libres necesarias como lugar de reproducción de parte de las especies de anfibios y como bebedero de aves y murciélagos.


Para mejorar el estado de la Reserva de Fauna se procedió el pasado 3 de febrero  de 2014 a la eliminación de enea que colmataba la superficie de la citada balsa. En la actuación intervinieron 3 personas de las Brigadas de Biodiversidad-VAERSA que eliminaron el 80% de la enea presente, dejando una pequeña superficie de vegetación en el centro de la balsa como reservorio y refugio para las puestas y larvas de anfibios.

La fecha de la eliminación de la enea se escogió evitando trabajar en los momentos de presencia de puestas y larvas de anfibios, lo que suele ocurrir a partir de mediados de febrero.


La eliminación se realizó, una parte, mediante tracción arrancando planta de raíz y, otra, mediante segado con corvella. La eliminación de raíz se considera más efectiva ya que evita el rebrote de la planta, no obstante en el momento de la actuación no se pudo trabajar con este método en parte de la balsa posible por estar los fondos que recogen las raíces demasiado apelmazados y la planta demasiado seca para tirar de ella.


La fecha de la eliminación de la enea se escogió evitando trabajar en los momentos de presencia de puestas y larvas de anfibios, lo que suele ocurrir a partir de mediados de febrero.


En el futuro sería conveniente repasar esta actuación eliminando más enea desde la raíz y evitar así nueva colmatación de la balsa a corto plazo”.



Los restos de enea están amontonados junto a la balsa, ya que pueden servir de refugio de anfibios adultos. No obstante queda pendiente la posibilidad de retirarlos o esparcirlos por el monte de los alrededores (igual ayuda para formar algo de suelo después del incendio …), lo que habría que valorar en los próximas semanas.


Por último,  en la RF Balsa Silvestre se recolocaron piedras para evitar pisoteo por vehículos, mejorando un acceso alternativo para vehículos agrícolas que necesitan llegar a los campos situados al este de la balsa.


Miguel Angel Monsalve Dolz
brigada_granja@gva.es

domingo, 23 de febrero de 2014

PESE A LA SEQUIA HAY VIDA EN LAS BALSAS


La lluvia es muy caprichosa, nunca llueve a gustos de todos, ni tampoco en los lugares que deseamos que llueva o que mas falta les haga.

Después de visitar los primeros días del año, vuestras balsas y navajos, nos dimos cuenta que en algunas había agua y en otras muchas no.


El Navajo de la Montanera era uno de los agraciados en los que el líquido elemento, se había introducido en su cubeta y tenía unos seis o siete dedos de agua, no mucho más. 


La sempiterna Cola de Zorro (Ceratophyllum demersum); Linnaeus 1753), se enseñoreaba de todo el navajo.


Pensábamos que no tendría ningún habitante en su interior, pero cuando no fue nuestra sorpresa, que al hacer el muestreo, observamos la presencia de vida.


Encontramos renacuajos de Sapillo moteado común  (Pelodytes punctatus), Sapo partero (Alytes obstetricans), Notonectas y Chironomus plumosus.


Con tan poco agua y con un tiempo muy cambiante, allí estaban viviendo en el navajo.

También en la Partida de Junco, sus dos navajos tenían agua, lo que nos confirmaba que la lluvia había caído por donde le plació.


No nos cansamos de pensar la fuerza que tiene la naturaleza, sobre todo si nosotros la dejamos tranquila.


J. R. Casaña

jueves, 13 de febrero de 2014

PICOGORDO Coccothraustes coccothraustes (Linnaeus, 1758) AVES DE NUESTRO ENTORNO (II)




El picogordo es un pájaro habitualmente poco conocido por la gente. A diferencia de otras especies mejor conocidas, éstos pasan desapercibidos debido a sus hábitos discretos y a que, generalmente, no se les suele encontrar con facilidad en los ambientes mediterráneos de nuestra región. En estas zonas suelen estar por poco tiempo y en épocas determinadas.

El picogordo, como sin duda reconoceréis al ver las fotos, es un ave con el nombre bien puesto.

Por nuestro terreno se ven muy raramente,  siempre en invierno (no todos los años) y algún individuo solitario lo que dificulta enormemente el poder localizarlo y fotografiarlo.


Cosa que no ocurre en otro lugar no muy alejado como es en Motilla del Palancar (Cuenca) donde se pueden ver bandadas de más de veinte individuos de todas las edades acudir a los bebederos.

Donde sí se ven con normalidad es en el interior, donde el clima es más frío.  Su abultado y grueso pico le hace un pájaro de características bastante original. Tiene unos ojos vivos que le dan un aspecto, junto con su regordete cuerpo, de actividad y vigor. Además, de su colorido, canela, marrón, azulado con ciertas iridiscencias, blanco y negro.

Mi corta experiencia con él, la única, fue dentro de un aguardo esperando su llegada para comer los alimentos depositados con anterioridad para fotografiarlo.


El alimento destinado para tal efecto eran pipas de girasol (muy preferidas), diferentes simientes variadas, entre ellas maíz  troceado, cacahuete,  almendra y, curiosamente sal, que de vez en cuando picotean ligeramente. Y por supuesto, un pequeño estanque  de agua artificial para poder abastecerse de agua y que, debido al frío, en esta ocasión estaba helado, patinando el pájaro sobre él al intentar beber. Aún así, se agradeció esta circunstancia, ya que ofrecía imágenes en diversas posturas divertidas.

Cabe destacar que, a pesar de salir un día soleado, hacía bastante frío en Montilla del Palancar, zona que  no se caracteriza precisamente por el calor, y mucho menos a finales del otoño.


Por eso, las seis horas que estuvimos dentro del aguardo tampoco lo tuvimos. Eso sí, fueron horas de disfrute fotografiando gran variedad de fauna que acudía a buscar alimento y agua. Cuando se acostumbran a un lugar para buscar alimento, estos pájaros no son muy esquivos. Se muestran bastantes confiados, lo que facilita hacerles fotos.

Otro día contaremos anécdotas y características de otras especies. Hay muchas.


El picogordo mide entre 16’5 y 18 centímetros, siendo su envergadura de 29 a 33 centímetros. Su peso oscila entre 48 y 62 gramos, teniendo las hembras un menor peso y envergadura.

Su característica más relevante ,y de ahí su nombre, es el potente pico que posee.

El plumaje es más llamativo en los machos que en las hembras.

Es migrador parcial. Los datos que se desprenden de aves anilladas indican que, junto con las aves sedentarias de la Península, e invierno conviven con aves provenientes de Alemania, Bélgica, República Checa, Suiza, Francia y Holanda.

  
Su hábitat está relacionado con su alimentación, básicamente de bayas y semillas, por lo que busca lugares donde las pueda encontrar y siempre cercano a puntos de agua. Vive desde casi el nivel del mar hasta lugares de elevada altitud donde ya escasea la vegetación arbórea.

No es un pájaro muy abundante como reproductor en nuestro país. Según Purroy, en 1997 las parejas reproductoras rondaban cerca de las 4.000 o 5.000. El “Atlas de las aves reproductoras de España”, daba unas 5.000 pareja reproductoras, y según el programa SACRE, en 2005 la población iba en aumento. No está considerado como especie amenazada.

De cara al ser humano, es una especie tímida y huidiza, desenvolviéndose habitualmente en las ramas altas de los árboles. Su comportamiento durante la alimentación puede ser agresivo frente a congéneres de su misma especie e incluso otros de especies más grandes.


Su supervivencia media sería alrededor de los cinco años.

Recibe diversos nombres en las lenguas de nuestro país. Así, en catalán es “durbec”, en valenciano “trencapinyols”, en gallego “bicogroso”, en vasco “mokolodia”, y en Andalucía se le conoce como “cascanueces”, haciendo alusión todos ellos a la característica más notable: su pico.


Para terminar publicamos el resumen de un artículo de nuestro colaborador y asesor Toni Polo.

La situación del Picogordo (Coccothraustes coccothraustes) en la Comunidad Valenciana en relación a su fenología, movimientos migratorios y distribución estacional. Los datos recopilados indican que la especie se presenta de forma más abundante durante la migración otoñal y la invernada, siendo más escasa durante el paso prenupcial. Sólo se citó rara y ocasionalmente durante el periodo de cría.


Los efectivos de la especie fueron muy irregulares de unos años a otros, habiéndose reconocido durante el periodo de estudio tres episodios de irrupción.

Su distribución y permanencia en las comarcas valencianas estuvo estrechamente relacionada con la disponibilidad trófica, mostrando una gran dependencia por formaciones de Almez Celtis australis.

José Luis Sanmiguel
Salvador Viadel
J. R. Casaña

Colaboradores: Toni Polo y Carlos Micó.

jueves, 6 de febrero de 2014

Y SEGUIMOS VISITANDO NUESTRAS BALSAS Y NAVAJOS DE ALCUBLAS

Como comentábamos en el anterior artículo, tenemos la costumbre e empezar el año visitando nuestras Balsas y Navajos.

Este año tristemente, tenemos una sequía que arrastramos desde el 18 de Septiembre del año pasado.

Lo que hace que en su inmensa mayoría estén secos o con muy poco agua, como veréis por las fotos.

Es desolador en que veamos constantemente pasar nubes por nuestro termino, pero pensamos que deben de ser “nubes secas”, pues solo que  “mollinea” algún día.
Los cazadores tiempo atrás llenaron algunos y a otros les cayó por casualidad algún remojón, pero poca cosa más


Hoy empezamos con el Navajo de El Poderoso, en el que había de agua, pero en los muestreos que le hicimos no habían habitantes dentro de el.


Pasamos al Navajo de la Boragila o de Guerri en el que había algo más de agua, pero solo pudimos detectar algunas pequeñas notonectas, el paisaje sigue siendo desolador, con montones de árboles quemados.


Después estuvimos en el Navajo de la Navarrilla, con poca muy poco agua en su cubeta, dando como resultado los muestreos que no vivía nada en su interior.


Saltamos al norte del término y visitamos el Navajo de Puerta, tenia agua, pero sus arbellones siguen cerrados y la presencia de juncos daña las posibles escorrentías en una próxima lluvia.


Nos acercamos al Navajo de la Casica Vieja (Cemento) donde las abejas, por la proximidad de unas colmenas, estaban bebiendo, pero muchas caían dentro provocándoles su muerte,  aquí en el muestro nos dio la grata sorpresa de encontrar Ephemeroptera efímera, en estado muy pequeño.


Fuimos al Navajo de la Caña de los Charcos, muy próximo a la GR-10, muy afectado por la ceniza del incendio forestal del 2012, pese a que tenia algo de agua, nada habitaba en su interior.


El Navajo del Prao, no tenía ni humedad en su tierra, era polvo, la ausencia de agua era total.


Saltamos al sur de nuestro término y visitamos el Navajo del Collao Gabarda, en el que como en el anterior no existía ni humedad en su cubeta, totalmente seco y con abundante ceniza en su interior.


Bajamos a un pequeño navajo denominado de Morca, hay ilusiones personales de intentar arreglar sus arbellones y facilitar que pueda recibir algo de agua de lluvia, pero ahora está totalmente seco.


La Balsa de la Pedrosa, que es Reserva de Fauna, domina por la enea, contenía muy poca agua, había bajando casi un metro su contenido, en los muestreos, vimos alguna pequeña NotonectaEphemeroptera efímera. Repasamos los árboles que plantamos junto con UVUA (Un Voluntario Un Árbol) el 25 de mayo de 2013, que debido a los riegos que se les ha ido efectuando, hemos conseguido que de 24 árboles que plantamos hayan salido adelante 14 árboles.


Dimos una mirada por el Navajo de la Fuente del puerco o de Sapero, no tenía ni gota de agua, pero en cambio todo el camino de acceso a él, es un manto de pimpollos.


El último fue el Navajo de la Caña Ladrero, muy afectado por la extracción de madera del monte y seco totalmente seco.

Nos gustaría transmitiros mejores noticias pero, no es posible, esto es lo que tenemos actualmente en el mes de Febrero, frío, mucho viento y nada de lluvia.

J. R. Casaña.  

miércoles, 29 de enero de 2014

Cormorán (Phalacrocorax carbo) AVES DE NUESTRO ENTORNO (I)




Como sabéis, desde Gallipato Alcublano aspiramos a aglutinar amigos en las labores divulgativas de la Naturaleza, y esta es la nueva serie que hemos titulado “Aves de nuestro entorno” en la que daremos a conocer, con preciosas imágenes, las aves que viven a nuestro alrededor.


Los habíamos oído nombrar pero no los conocíamos. No dejó de llamarnos la atención lo cerca que los teníamos, fruto de nuestra ignorancia, sin saberlo. Los teníamos en el río Turia (Pedralba).
Al principio del invierno todos los años se acercan y por este motivo hemos tenido la oportunidad de poderlos fotografiar. En un lugar, retirado de las miradas, donde acuden para alimentarse y pasar el invierno.  Visto de lejos solo se percibe un pájaro, cuando es adulto, grande y negro.


Si eres capaz de poder acercarte, tienes el placer de apreciar su belleza. A pesar de que predomina el color negro está lleno de matices, grises, blancos, amarillo, marrones y lo que más llama la atención son sus ojos de color verde turquesa y su pico en forma de gancho, parecido a las rapaces. Sus patas son palmeadas para deslizarse con más facilidad por el agua. Son bastante ruidosos y emiten en sus evoluciones un sonido “fuerte” grave.

Es un gran posador para los fotógrafos, pues tiene la costumbre de buscar palos donde se sube y queda erguido en su punta que emerge del agua, a la vez que abre las alas- seguramente, para secarse  y recibir el calor del sol. Parece que ésto no está del todo demostrado según los ornitólogos.


Son bastante confiados si no se les molesta mucho y el camuflaje es lo suficiente discreto. 
Resulta que los cormoranes se juntaban en grupos de dos o tres y se dedicaban a batir la superficie del agua con las alas y a gritar fuerte, mientras que otros sumergían la cabeza debajo del agua, nos figuramos que sería alguna estrategia de pesca en grupo.

Mientras unos montaban escándalo los otros buscaban los peces que pudieran salir asustados de sus refugios.


  Este comportamiento lo observamos unos dos años.

  El año pasado con el incendio que tuvimos y que se llevó por delante toda la vegetación de las orillas del río les dejó  su zona de descanso sin la cobertura que les daba intimidad por lo que se mostraban muy recelosos, en cuanto te veían, aunque fuera a 200 mts. Salían volando.
  
Esperemos que este año que las cañas que han vuelto a crecer dispongan de la suficiente cobertura para estar tranquilos.

El gran cormorán o cormorán negro es un ave ave suliforme de la familia Phalacrocoracidae, su distribución es prácticamente mundial, en cualquier gran extensión de agua lo podemos observar.
De gran tamaño, entre 77-94 cm de largo y 121-149 cm de envergadura. Tiene la cola larga, con catorce plumas remeras y la garganta amarillenta.


La poca impermeabilidad de sus plumas hace que permanezca con sus alas extendidas, para facilitar su secado, aunque después de salir del agua frotan su cabeza en la base de la cola donde tienen la glándula uropígia que segrega el óleo que emplean para cuidar el plumaje tras las inmersiones
Cuando cría le aparecen manchas blancas en los flancos y cabeza, su plumaje oscuro se torna de un lustre más brillante.

Al ser animales gregarios forman grupos bastante grandes, lo que puede ocasionar daño a los árboles en que anidan, debido a su peso y a sus excrementos que son corrosivos.
Sus puestas suelen ser de 3 o 4 huevos, en los acantilados sus nidos los hacen de algas, y en los árboles de hierbas y excrementos.

Su alimentación es eminentemente piscívora, aunque su plato favorito son las anguilas. Su pesca es diurna, nadando sobresaliendo poco del agua, atisbando por debajo del agua para conseguir sus presas.

Puede bucear considerablemente, pudiendo permanecer sumergido entre 20 o 30 segundos.
Aunque se alimenta en la superficie, puede cazar en grupo, cooperando varios, para acorralar a las presas

Se conocen seis subespecies del Phalacrocorax carbo.
Phalacrocorax carbo carbo
Phalacrocorax carbo novaehollandiae
Phalacrocorax carbo lucidus
Phalacrocorax carbo sinensis
Phalacrocorax carbo maroccanus,

Phalacrocorax carbo hannedae


Curiosa la relación del cormorán con los humanos, los pescadores piensan que son grandes competidores en su trabajo, en cambio en China con malas artes los pescadores los utilizan en su beneficio.

Estos que os mostramos viven plácidamente en algunos remansos del Turia.

José Luis Sanmiguel
 Salvador Viadel
J. R. Casaña

Colaboradores:
Toni Polo y Carlos Micó.

jueves, 23 de enero de 2014

Empezamos el año visitando nuestras Balsas y Navajos


Consideramos que es una buena forma de empezar el año, dando una vuelta para comprobar el estado de nuestras balsas, aunque sabíamos que no era mucho agua lo que íbamos a encontrar, la sequia sigue desde el 18 de Septiembre del año pasado y lo que ha caído del cielo es lo que aquí decimos “Mollin” o Calabobos, cuatro gotas mal contadas.
El tiempo no acompañaba, pero las ganas eran grandes de saber el estado en que se encontraban y las sorpresas que nos íbamos a encontrar.
Nuestra primera visita fue a la Balsa de la Mina, que contenía poca cantidad de agua, pero debido a las mejoras que se le hicieron el año pasado, tenía agua. Bastante verdosa y turbia.


La Balsilla, para que hablar, Reserva de Fauna, añadiríamos, seca, porque así está seca y bien seca.


La Balsa Calzón si contenía agua su reflejo de espejo siempre nos llama la atención, quizás deberíamos plantearnos el quitarle piedras y otros objetos que anidan en su interior.


El Navajo de las Cañadillas, tenia escasa agua y mucha tierra, la no existencia de balsas de decantación, hacen que la tierra arrastrada entre directamente en el navajo. Pero aun así tenia vida dentro de la poca agua que albergaba.


La Reserva de fauna de la Balsa Silvestre está bajo mínimos e incluso la enea está empezando a tomar fuerza, es muy probable que el manantial que le aportaba  agua se haya secado, pues no es normal verla con la poca cantidad de agua que tiene.


El Navajo Roza presentaba bastante agua, seguramente los cazadores habrán llenado algunos navajos, por la sequía, este navajo tiene el mismo problema de colmatación de tierra.


El Navajo del Barranco del Puntalico de los Pinos, es una de las zonas que se salvo del incendio forestal, pero aunque tiene abundantes entradas de agua, casi todas están bloqueadas, lo hace que no le entre mucho agua, en la foto se puede apreciar.


El Navajo de las Lomas fue otro más, que si visitamos, también tenía algo de agua, pero no se apreciaba, aparentemente vida en  el, no sabemos la causa.

Curioso y preocupante las diferencias entre las balsas y navajos que recorrimos, pero la tónica general es que el agua no era abundante en ninguno de ellos, siendo la época del año que es. Deseamos que esta sequía que nos acompaña, nos deje pronto.

J. R. Casaña