Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

sábado, 11 de octubre de 2014

LOS GALLIPATOS NO FALLARON


Tenía mis serias dudas de que las lluvias pasadas hubiesen hecho posible que los gallipatos realizases sus amplexos.

Las observaciones que efectuaba en las balsas no daban ningún resultado positivo.


No tenía muchas esperanzas de que, pese a la bonanza del tiempo, hubiesen procreado.


El día de Sant Donis nos visito un joven muy interesado en nuestras balsas y puntos de agua, David Candel, de la Puebla de Vallbona.

Empezamos el recorrido por nuestro termino, mostrándole la diversidad de nuestros puntos de agua, Navajos, Balsas, Jipes y Clochas.


El ambiente era muy agradable, pues nos unía, una gran pasión por los anfibios.  

No encontrábamos mucha vida en ellas, tal vez por tener, algunas, poca agua o tal vez porque es bastante tarde para su ciclo.


Pero al llegar a una de ellas, cuál no sería nuestra sorpresa, primero encontramos un escorpión acuático y empezamos a observar la presencia de huevos de Gallipato, que alegría.

Si los Gallipatos, no nos fallaron, ahí estaban presentes, incluso algunos huevos ya habían eclosionado.


Las puestas no eran tan abundantes como en primavera, pero su presencia hacia que nos congratulásemos, por ver como la naturaleza, si la dejamos en paz es muy sabia.

Disculpad que no indique el nombre del lugar donde encontramos las puestas, es por seguridad.


Gozosos volvimos a casa y esperamos que todos eclosionen correctamente, para así garantizar su continuidad en nuestro termino.

J. R. Casaña

miércoles, 1 de octubre de 2014

LLOVIÓ EN ALCUBLAS, PERO POCO

Ayer subí ilusionado al pueblo, me habían comentado, que había llovido con mucho conocimiento y con abundancia, subiendo "Las Rochas" observe charcos y los bancales con mucha sazón.


La primera balsa que te encuentras, cuando entras por carretera al termino de Alcublas es la Balsa Calzón.


Al llegar a ella, observe que habían algunas libélulas revoloteando a su alrededor, al final de septiembre, pero eso es lo que hay.

Parece ser que ha sido limpiada en parte pues las piedras seguían, esperemos que no le haya afectado a su fauna, tenía dos tercios de su capacidad, el agua ha entrado mansamente.

La idea era visitar las máximas posible y seguimos camino hacia la Balsa de la Mina, en esta el optimismo se me fue ensombreciendo, tenia agua, pero poca, posiblemente no haya caído tanta en sus aportes. 

Esta balsa es la que más posibilidades tiene de sufrir arrastres, dado que se vio muy afectada en el incendio forestal. En años anteriores se le había efectuado unas mejoras en sus aportes, para recoger más agua lluvia, lo dicho no habría llovido mucho por esa zona.


Seguí hacia el Navajo de las Cañadillas y tampoco había corrido mejor suerte que la Balsa de la Mina, aunque es de cemento se ha regenerado convenientemente, pero su aportes están muy obturados.


La desolación y la tristeza me esperaba en la Reserva de Fauna de la Balsa Silvestre, la entrada de agua era mínima, el año pasado por estas fechas rebosaba, esperemos su pronta recuperación.


Siguiendo el recorrido llegue al Navajo de la Roza, de cemento, pero muy bien recuperado, donde me esperaba la alegría de que estaba bastante lleno.


La otra Reserva de Fauna, La Balsilla,estaba con muy poca agua, seguramente tendremos que rescatar los huevos de gallipato y puestas de sapo corredor, como hicimos el año pasado. El agua permanece muy poco tiempo en su cubeta.


El Navajo de la Navarrilla, es de reciente creación y también había recibido bastante agua.


Al otro lado de la vertiente montañosa se encuentra el Navajo de El Poderoso, al que la tala de los árboles del incendio forestal, dificultan el aporte de sus escorrentías,


Bajando hacia el termino de Lliria se encuentra a la derecha del camino un pequeño navajo que se llama de la Caña Ladrero, en el también había entrado agua, no en mucha cantidad, pero si algo, los Branchipus Schaefferi, se pondrán contentos.


El final de este recorrido lo hicimos en la, también, Reserva de Fauna de la Balsa de la Pedrosa, donde nos llevamos la sorpresa de encontrarnos con algunas libélulas merodeándola, pese a no haberse  hecho las correcciones oportunas en sus aportes, la cantidad de agua era abundante.

Seguiremos visitando las balsas de nuestro término, para comprobar su estado y al mismo tiempo disfrutar de la naturaleza.

Rafa Casaña  

viernes, 19 de septiembre de 2014

El Jilguero (Carduelis carduelis). AVES DE NUESTRO ENTORNO (VII)


Simpática avecilla muy común por estas tierras. De vistosos y bonitos colores. Rojo, Blanco, Amarillo, Negro  y Marrón. Distribuidos por todo el cuerpo de forma armoniosa dado un aspecto muy agradable y simpático. De volar ondulante, pico fino con una punta bastante afilada. Seguramente para poder extraer las semillas de unas plantas muy elegidas por ellos de las que son muy asiduos  para su alimentación. Los cardos, entre otras.


Se les oye cantar  frecuentemente durante todo el año, especialmente en primavera para llamar la atención a las hembras para estimular el proceso de apareamiento y  reproducción.

Anidan en diferentes árboles; Algarrobos, Olivos, Naranjos, Ricinos y cualquier otro que consideren apropiado.

Son unos pajarillos simpáticos y bastante confiados con las precauciones correspondientes. Por su bonito plumaje y el canto, ha sido un pájaro -antaño- muy buscado para enjaularlo cruelmente, junto con otras especies que también se hacía por parecidos motivos.


Actualmente parece, excepto, algún descabezado, esta costumbre ha disminuido. Eso es lo que creía. Pero, no tanto, por lo que he podido averiguar muy lejos de lo que digo. Existen bastantes personas con muy poca sensibilidad que, ignorando, lo necesario que son esta y, todas las aves para protegernos de los insectos, persisten en hacer lo mismo que hace cuarenta años.

 Cazando en paranzas, con redes, en cebaderos con agua y comida. Si pusieran más vigilancia e interés  las autoridades, esto no pasaría.   


Es difícil saber distinguir el sexo, por su enorme parecido entre el macho y la hembra. Pero conocía a una persona que extendiéndoles las alas, sabía sin equivocarse, si era hembra o macho, eligiendo a este, para enjaularlo y utilizarlo como reclamo.

 Hace unos años, bastantes, se veían en pequeñas bandadas que ahora desgraciadamente son menos frecuentes y menos numerosas. Siempre tropezamos con la misma piedra. El hombre. El principal depredador. Una verdadera pena.

                             José L. Sanmiguel.


El Jilguero es un ave que resulta inconfundible en nuestro entorno por sus vivos colores y alegre canto, hecho este por el cual es cazado y criado en cautividad desde tiempos antiguos organizándose incluso concursos de canto entre criadores.

  Esta actividad está reconocida por la Real Federación Española de Caza con el nombre de Silvestrismo.

 Aunque yo particularmente pienso que las aves y demás animales donde mejor están es en su ambiente natural en libertad.


  A estas aves se las suele ver en bandos más o menos numerosos de adultos y juveniles frecuentando bebederos y zonas con cardos y otras plantas granívoras que constituyen su principal alimento.

  Las aves cuidan continuamente su plumaje y parte de ese cuidado es el baño diario que lo suelen realizar en zonas poco profundas cuando disponen de ellas, como curiosidad se puede ver en la foto a un jilguero dándose un baño en un abrevadero muy profundo por lo que tiene que dedicarse a dar pasadas de lado a lado sumergiendo parcialmente el cuerpo en el agua.
Salvador Viadel


Es un ave paseriforme, que viene del latín gorrión (passer) de la familia de fringílidos, se encuentra en Europa, Norte de África y algo de Asia occidental.

Se alimenta de grano de girasol, trigo, siendo sus más preferidas las semillas de los cardos, en época de cría suele comer insectos, por un mayor aporte proteínico.


Puede tener una longitud de 12 a 13,5 centímetros, alcanzando una envergadura de entre 21 a 25.5 centímetros, puede llegar a unos 8 a 10 años edad en cautividad.

El macho y la hembra son muy parecidos, la muda de plumas en los juveniles suele ser parcial, no así en los adultos que es total y ocurre en verano.
Se ha incorporado bien a la vida urbana, aunque su lugar preferido es en zona con abundantes cardos.


Le gustan los lugares calurosos, en lugares altos y fríos no se prodiga, aunque se han detectado en Pirineos a 2000 msnm, en Sierra Nevada a 1850 msnm y en los Alpes suizos a 2400 msnm.

Suele criar dos veces al año, la primera puesta por finales de marzo/principios de abril. La segunda se hace a continuación  de la primera, no se tienen referencias de tres puestas.



Los huevos blancos con motas rojas,son entre 5 o 6, el periodo de incubación es de entre 12/13 días. Durante este periodo el macho alimenta a la hembra, en el nido que construyo la hembra, con forma de copa y que construye en las horquillas de las ramas de los árboles y arbustos, siempre en las más altas.

Los polluelos abandonan el nido a los 15 días y consiguen el plumaje definitivo en la muda otoñal.

El jilguero migra de norte a sur y a este, pudiendo pasar en grupos numerosos al norte de África, la migración es diurna, también montan sus cuarteles de invierno en zonas mediterráneas.

Siendo la migración otoñal entre septiembre y noviembre, la primaveral entre febrero y mayo. Produciéndose grandes concentraciones en la zona de Gibraltar.
Los centroeuropeos pueden quedarse en España.

Estados legales: Convenio de Berna, Anexo II

En Valencia se le conoce por el nombre Cadernera o Cagarnera.

Fuentes: Toni Polo, Carlos Micó, José Luis Sanmiguel y Salvador Viadel.
http://es.wikipedia.org/wiki/Carduelis_carduelis
Imágenes: José Luis San Miguel y Salvador Viadel
Maquetación: J. R. Casaña

martes, 9 de septiembre de 2014

Anfibios de Camporrobles


Camporrobles es un pueblo rodeado de viñas, almendros y extensos campos de cereal.
Se encuentra situado en la zona de Utiel-Requena, entre Fuenterrobles (este) y Mira (oeste).(Esta última perteneciente al término municipal de Cuenca)


Una de las zonas más representativa de la localidad es “el Molon”, montaña turística por su paisaje, belleza y la presencia de una aldea íbera.

En cuanto a la flora, el Molón juega un papel importante, dado que en él se encuentra, una micro reserva de flora de hasta 3 hectáreas, con plantas endémicas, en la que destaca el “helecho lengua de ciervo” entre otras.

En cuanto a la fauna, el Molón alberga concentraciones moderadas de conejos y liebres, siendo ya escasos animales como el erizo común y el zorro, que parece encontrarse en un alto nivel de regresión a causa de la caza, y sobre todo, de los numerosos atropellos. En cuanto a los amantes de la ornitología, también tienen cabida las rapaces nocturnas, como el mochuelo, carroñeros, como el buitre leonado, y preciosos pájaros, como el petirrojo y la lavandera, destacando el grupo de los “aviones”, representados principalmente por la golondrina y el vencejo. En cuanto a la herpetofauna, cabe destacar la presencia del sapo común, (del que más adelante hablaremos), el sapillo moteado y la rana común. En el grupo de los reptiles, se encuentran el lagarto ocelado, la víbora hocicuda, la culebra viperina, la lagartija ibérica y la salamanquesa común.

El grupo de los anfibios del municipio se ha visto gravemente amenazado, entre otras cosas, por la transformación de “la balsa” en la piscina. La Balsa, era una gran extensión de agua que afloraba de las aguas subterráneas, y en ella, los niños jugaban con los renacuajos mientras las amas de casa lavaban la ropa. En la balsa y sus alrededores habitaban la rana común (Pelophylax perezi), el sapo común (Bufo bufo), el sapillo moteado (Pelodytes punctatus)  y el gallipato (Pleurodeles waltl).

Gallipato - Pleurodeles Waltl
Este último, presentaba una buena población en la localidad gracias a las charcas que se creaban en los alrededores a causa de afluentes subterráneos, similares a los actuales lavajos de Sinarcas. En cuanto a su presencia en la actualidad, parece haberse esfumado por completo. Sin embargo, según la información dada en Internet acerca del Molón, el gallipato sigue presente. En el municipio hay pocos puntos de agua, y actualmente se encuentran secos a causa de la terrible sequía que azota a la Comunidad Valenciana. Pero si preguntas por el a la gente del pueblo nadie sabrá de que se trata, tan solo algún anciano los recuerda -”Los niños, en la balsa, jugaban a abrir los renacuajos con las tapas de las latas de hojalata, y a veces sacaban lagartos de agua, les ataban una cuerda al cuello y los paseaban”


Tal vez se encuentren ejemplares aislados aún, pero ya no se encuentran las poblaciones que antes albergaba el pueblo. Pero en un documento del ayuntamiento se cita textualmente lo siguiente: -”En este sentido, el Ayuntamiento de Camporrobles establecerá los oportunos convenios o colaboraciones con la administración competente en la materia de biodiversidad para el reforzamiento de las poblaciones de gallipato en las diferentes balsas presentes en el ámbito de estudio, o en las que se pudiera crear al efecto, siendo necesario la elaboración de estudios previos para el análisis de la viabilidad de dicha reintroducción” , con todo esto y por lo que se ve, se quiere reintroducir o “reforzar” las poblaciones presentes en el municipio. Yo, por mi parte no conozco su presencia en el pueblo.

Sapillo moteado – Pelodytes punctatus
El sapillo moteado, otra especie de anfibio presente en Camporrobles, de esta especie, cabe destacar su abundancia en la localidad, de hecho, cuando en el pueblo se dice que “llueven ranas” no es otra cosa que las migraciones nocturnas en busca de nuevos territorios que colonizar. Hace años que no veo ninguno, todos escondidos bajo piedras, troncos y de mas sustratos propios para su afán de pasar desapercibidos. Hace unos 4-5 años podían verse centenares de ellos (subadultos y juveniles en su inmensa mayoría) por la zona cercana a la piscina, que es rica en agua subterránea, y a su vez, en humedad. El sapillo moteado ya no se ve por la zona, parece extinto, totalmente desaparecido, por ahora, pues esperemos que esta ausencia de anfibios se deba a la fuerte sequía que azota la zona.

Esta especie es, como la gran mayoría de los anfibios, nocturnos, son totalmente nocturnos, y hace tiempo, en las noches frías y húmedas de verano, o tras las lluvias, solían desplazarse por la calle, dando lugar a múltiples bajas, apenas insignificantes dado el número de ejemplares que iban de descampado a descampado, indefensos a todo peligro que acecha, niños, gatos, pájaros, pisadas, atropellos...

Espero volver a verlos, volver a disfrutar de su presencia, de la “lluvia de ranas” que antes solían verse en el pueblo, pues por ahora son solo una historia más que recordar.


Rana común – Pelophylax perezi
La Rana común, ese gran desaparecido que todo el mundo ha visto alguna vez, que todo el mundo nombra: -”Estábamos por las granjas y había un charco verde, de estos de las ranas, y entonces...”, bueno, las ranas aquí en Camporrobles no son para nada abundantes, es más, se podría decir que están ausentes, estos animales, a diferencia de los sapos, necesitan una humedad alta constante, requieren de agua permanente o, a su defecto, semipermeante. La rana común se ha observado en abundancia en la balsa cercana a la piscina, al igual que el sapillo moteado, con el que comparte terreno. Alguna noche he pasado frente dicha balsa o por la zona, y los cantos de las ranas eran fuertes, interrumpibles y ensordecedores. 

En el Molón nunca he visto ranas, de hecho, es en aquella pequeña balsa el único sitio donde las he podido observar. Ahí y en la piscina, en la piscina pequeña. La piscina infantil mantiene el agua limpia y fresca gracias a que la cambian a diario, y es por eso, que alguna vez se ha colado alguna pequeña rana “extraviada”, en busca de agua. Pero esto es muy extraño, no suele pasar y cuando pasa se trata de un ejemplar aislado que ha caído en busca de agua y que acaba en la depuradora si no la saca nadie. Las ranas, por lo tanto, se podría decir que están amenazadas.

Sapo común – Bufo bufo

Camporrobles siempre ha sido reconocido, entre otras cosas, por la cantidad y la abundancia de dicha especie en su municipio, de echo, se podría decir que es el anfibio mejor representado del pueblo. Antes, 10 años atrás sin ir mas lejos, recuerdo pasear por la noche y en un momento haber visto 5 o 6 sapos, ahora, y desde hace unos años, su población se ha visto muy reducida y a pasado de ser localmente común a escaso. En el Molón hay un pilón, la fuente del Molón, en la que una entrañable pareja de sapos se aparea y depositan sus huevos en el agua, dando lugar a nombrosos renacuajos, pero, ¿cual es el problema entonces? El problema viene cuando el ayuntamiento (o la misma gente) decide vaciar el pilón, y con ello, centenares de renacuajos van a parar a Dios sabe dónde, esto pasa todos los años desde hace tiempo, y claro, con todo esto, los sapos no pueden prosperar



Pero, ¿No hay más puntos de agua en la zona del Molón? Si, de hecho, hasta hace unos años atrás había hasta 4 puntos reproductivos no solo por parte de sapos, sino también de ranas, pues, hace años había una pequeña alberca que siempre mantenía agua y presentaba vida, recuerdo jugar con renacuajos hace tiempo atrás, pero, ¿Que es de ella ahora? Bien, la gente ensuciaba la alberca, depositaba basura, plásticos, botellas y de mas escombros en ella, y como consecuencia el ayuntamiento decidió derruirla.

 ¿Y que hay de los otros 3 puntos de agua? Uno es el pilón antes descrito, y los otros dos se trataban de sor arquetas en las que se depositaba agua y, por lo tanto, estaban llenas, más de una vez he podido observar renacuajos ahí, pero hace unos años atrás se secaron por completo y no han vuelto a llenarse.


Hace poco, no mucho mas de 3 años, el ayuntamiento decidió crear una “charca” en el Molón, bien, pues aunque los sapos tienden a reproducirse en el punto de agua donde nacieron, también pueden no hacerlo, y entonces ¿Por que no se reproducen en dicha charca? Por una sencilla razón, en ella habitan carpas naranjas, introducidas por la mano del hombre. El problema de las carpas es que depredan larvas y huevos de anfibios, lo que hace imposible su prosperidad en la zona.

Cerca de la envasadora de agua hay una gran charca natural, llamada popularmente “los patos”, por que, obviamente hay patos en determinada estación, pero, ¿ahí hay anfibios?


Es posible, yo por mi parte nunca he podido ver el mínimo indicio, sí que hay en ella tortugas acuáticas, posiblemente autóctonas.


¿Y qué hay del campo? Los campos del término son de secano, pero por ellos cruza una acequia natural, completamente seca (al menos este año), también hay una balsa en una propiedad con un pequeño huerto, pero ni una triste rana la habita.

Si que es cierto, que en la zona de “las granjas” se han visto sapos, de hecho, el único que he podido observar este año ha sido en una carretera de esa zona, un sapo común adulto, posiblemente macho, aplastado recientemente, seguramente en la noche anterior.

Por otra parte, también he podido observar una pequeña culebra viperina (Natrix Maura) chafada.
La gente del pueblo mata sin piedad a estos animales al confundirlos con víboras, una lástima.



Situación actual y observaciones

Este año, he podido ver, a causa posiblemente de la sequía, una gran disminución de población de anfibios, de hecho, el único que he podido ver y del que tengo constancia, es un sapo común adulto aplastado en la carretera. En cuanto a los reptiles, solo he podido observar una pequeña culebra viperina aplastada, pero tal vez, lo que más cabe destacar es la disminución de salamanquesas que ha experimentado el pueblo, pues así como en años anteriores lo normal es ver grupos de 3-6 ejemplares por farola o punto de luz, este año habían una o dos en una de cada 15 farolas del pueblo.

También he podido observar una de ellas muerta, posiblemente, a causa de una enfermedad, dado que no presentaba golpes o traumatismos propios de la acción humana.



A su vez, son pocas las crías de esta especie las que he podido presenciar, parece ser que no solo ha disminuido drásticamente la población de anfibios, sino también la de reptiles, en especial, la salamanquesa.


Los aviones (golondrinas y vencejos) también parecen haber disminuido, pues así como otros años se veían grandes bandadas de estos pájaros, ahora no hay bandadas, sino pequeños grupos.


Además, la desecación a causa de la sequía ha sido muy grave este año


Con todo esto, esperemos que las personas del pertenecientes a delegación del Medio Ambiente revise y actúe la situación en la que la biodiversidad de Camporrobles se encuentra, haciendo hincapié, como no, en esos grandes olvidados, los anfibios.

David Candel Arbó. Texto e imágenes
J. R, Casaña. Maquetación.


jueves, 28 de agosto de 2014

Rescatamos renacuajos y ninfas de libélula del Navajo de Yuste.


Esta mañana abrí el correo y nuestro buen amigo Luis Miguel Ortolá, nos informaba que en el Navajo de Yuste, había visto que estaba secándose a marchas forzadas y que en su escasa agua había muchos renacuajos y ninfas de Libélula.


No teniendo en ese momento los útiles necesarios, me lo hacía saber por si podíamos sacarlos de su encierro, lo cual hice con toda la celeridad que pude.


No conocía su existencia, pues no se encuentra dentro de nuestro término, se lo indico a nuestro amigo e inmediatamente me envía un correo con un enlace de la situación del mismo.

Parto hacia el trabajo de sacar a los anfibios y libélulas de una muerte segura, pues al llegar observo que prácticamente no había agua en su interior.


Observe como algunas ninfas de libélulas huían pues ya no podían permanecer en su interior.

Era desolador ver como parecía que hervían sus aguas debido al movimiento desesperado de sus habitantes.


Recupere todos los que pude y los deposite en contenedores seguros para su transporte a otras ubicaciones, en las que podían prolongar su existencia.

La sequía los había abocado a una muerte segura.


Debido a que en nuestras balsas no queda ni gota de agua, el emplazamiento que mejor pude encontrar son los abrevaderos para el ganado que si la poseen.

Dado el carácter depredador de las ninfas de libélula, procedí a depositar en un lugar diferente a los  renacuajos.


Creo que conté unas 40 ninfas y unos 35 renacuajos, debido a la premura no los clasifique, tarea que pospongo para más tarde.

No soy muy partidario de estas acciones, pero las circunstancias extraordinarias de este año, me hacen adoptar estas medidas.

Agradecer a Luis Miguel Ortolá la información facilitada, que me ha permitido recuperar a estos habitantes.


J. R. Casaña

miércoles, 20 de agosto de 2014

Sympetrum fonscolombii (hembra)


Las balsas y los anfibios están desaparecidos por la sequía en el término de Alcublas, únicamente queda un reducto que son los abrevaderos para el ganado, que en Alcublas les llamamos charices.


Andábamos catalogando uno nuevo, para nosotros, en una partida que está un poco en controversia su nombre, pues unos dicen que se llama el “Mar de Rica” y otros que dicen que se llama el “Mas de Rica”, nosotros nos decantamos por la segunda opción.


Al abrir la tapa de entrada de agua nos encontramos con una libélula recién salida de la exuvia, que estaba mojada y no podía volar, a saber cómo entraría en esta trampa.

La rescatamos y la depositamos sobre unos arbustos, para que se le secasen sus alas y al mismo tiempo para que la cámara captase sus imágenes, para un posterior clasificación.


Gracias a la colaboración de David Candel y del grupo El Rincón de la Libélulas de Facebook, supimos que se trataba de la Sympetrum fonscolombii (hembra) el macho es rojo.

Pertenece a la familia Libellulidae del género Sympetrum. Es una especie abundante en nuestra Península.

Se la puede ver por Europa central y del sur, África, Oriente medio y el Sudoeste de Asia. Hay referencias que se la ha visto por Reino unido y Suecia. Hay presencia en Canarias, Azores y Madeira.

Sus ninfas se desarrollan en aguas estancadas, aunque los adultos realizan migraciones alejándose del agua.


Su hábitat es muy diverso, se han encontrado ejemplares sobrevolando el mar.

Una especie que puede tener varias generaciones al año y que podemos ver desde finales de abril hasta noviembre.

Utilizando sus apéndices anales los machos sujetan a las hembras por el cuello durante la cópula. Su tamaño es de unos 4 centímetros.

Amantes del sol, no muy exigentes con la calidad de las aguas, podemos encontrar colonias con numerosos individuos.


Cuando ya nos íbamos, vimos con satisfacción que empezaba a emprender el vuelo.


Fuentes:
David Candel
http://ca.wikipedia.org/wiki/Sympetrum_fonscolombii
ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTASWEB
Maquetación e imágenes: J. R. Casaña