Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

miércoles, 25 de febrero de 2015

La filogeografía del Chirocephalus diaphanus


Cuando Alberto Sánchez contacto con el Gallipato Alcublano en noviembre del año pasado, nos gusto el objetivo que nos proponía, todo un reto, un estudio de campo del Chirocephalus diaphanus, el junto a Paula Carolina Rodriguez Flores que están dentro de un grupo de estudiantes del Museo de Ciencias Naturales-CSIC  de Madrid.



Este grupo está preparando un estudio de la fenología en diferentes tipos de hábitat donde se encuentra el Chirocephalus diaphanus (lagunas de alta montaña, charcos de caminos, pozas temporales, etc).

La filogeografía es el estudio de la distribución geográfica de la variabilidad génica de una o más especies.


El campo de actuación es la Península Ibérica y del norte de Marruecos.

Aunque es un proyecto sin financiación de momento están en la fase preliminar. De momento están iniciando los muestreos, partiendo de un estudio preliminar en el que se detectaron tres linajes de la especie bastante diferentes.


El trabajo anterior se realizo en Castellón, Doñana en España y Sagres en Portugal.

Un integrante del grupo paso por Alcublas para constatar su presencia, pero debido a la gran sequía no pudo ser, retomando el trabajo Alberto y Paula Carolina, que visitaron Alcublas los días 11 y 12 del Diciembre pasado.

Visitaron la Balsa Calzón donde observaron en sintopía una gran abundancia de las especies de anostraceos,  Branchipus schaefferi y Streptocephalus torvicornis además de quironódimos y otras larvas de mosquito.


En el Prao vieron algunas larvas de Alytes obstetricans y unas larvas de libélula. También observaron gallipatos en otra balsa.

Encontraron la balsa de la Mina con una fina capa de hielo, no pudiendo observarla. En cambió en Prao encontraron algún Triops cancriformis, Branchipus schaefferi, escarabajos de agua, notonectas.

Posteriormente fueron a la Balsa de la Pedrosa donde los Bufo bufo habían comenzado su período reproductor, encontrándose una puesta reciente entre la seca vegetación de la orilla. Así mismo, las larvas de gallipato de pocas semanas ya se encontraban en la balsa, además de alguna Pelophylax perezi adultas.


A la vuelta al pueblo se encontraron en mitad del camino una culebra de escalera (Rhinechis scalaris) que se encontraba estirada e inmóvil enseguida se cercioraron de que estaba en perfecto estado y no era un individuo atropellado.


El termómetro del coche marcaba unos 15 grados a las 12 h aproximadas de la mañana, una observación en pleno Diciembre algo inusual, pudiendo estar influenciada por la presencia de un agricultor que trabajaba en la finca adyacente, el cual pudo promover involuntariamente la huida o desplazamiento de la culebra de escalera hacia la carretera donde se quedó tomando el sol y calor del asfalto.


Una reflexión de Paula Carolina " Ojalá este año vuelvan a salir porque es una población que nos interesa bastante para el proyecto".


También quieren ir a Sinarcas y a otras poblaciones de Castellón.

Alberto Sánchez, Paula Carolina Rodríguez Flores y Gallipato Alcublano.

domingo, 15 de febrero de 2015

Estuvimos en los cañares del Rio Turia con Un Voluntario Un Árbol


En domingo 8 de este mes, tuvimos el privilegio de disfrutar de un estupendo día con nuestros amigos de Un Voluntario Un Árbol (UVUA), con el proyecto de restauración del bosque de ribera en el Parque Natural del Turia junto Acció Ecologista Agró.


El domingo nos acompaño el tiempo y eso, si cabe nos dio, si cabe más ganas para entrar en labor y quitar las cañas que hay con exceso en la ribera del río Turia, por cierto es una especie invasora (Arundo donax).


El abandono de usos de la misma y que no tiene depredadores hace que su abundancia sea preocupante, al impedir el normal crecimiento de otras especies, que si no estuviese su presencia tendrían un normal desarrollo.

Pero también vimos que la procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) había tomado los pinos jóvenes, que crecían en la ribera, plaga muy extendida por Europa central y por el Sur.


Se le da más un enfoque de daño a los humanos que una plaga forestal, debido a la una toxina termolábil denominada Thaumatopina.

El nombre le viene por que se desplazan unos detrás de otros como en una procesión.

La ausencia de aves insectívoras hacen que su abundancia sea preocupante, para los pinos jóvenes.

Uno de los métodos que se emplea para su control es la destrucción manual de sus bolsones, práctica que se debe de efectuar con mucho cuidado y bien protegido.


Intentamos quitar los bolsones que teníamos a nuestro alcance.

Satisfechos por estar con UVUA y por destruir algunos bolsones de procesionaria. Quedamos emplazados para una próxima actuación.

Agradecer el entusiasmo y trabajo de UVUA.

J. R. Casaña.

jueves, 5 de febrero de 2015

La lechetrezna común (Euphorbia nicaensis)


Es una hierba de la que, la cultura popular dice, el liquido blancuzco que sale cuando la tronchas, tiene la propiedad de curar las verrugas.


No obstante ese liquido es irritante por lo que el ganado lo rechaza, aunque hay orugas que disfrutan de él.


En el 1753 Carlos Linneo, dió nombre a todo su género, la acabo de bautizar Carlo Allioni en 1785.

Especie fanerógama que pertenece a la familia de euforbiáceas.

Endemica del sur de Europa, hasta Turquía y del norte de África.

Su nombre le viene del médico del rey Juba II de Mauritania, Euphorbus, que la usaba medicamente.


Tiene muchos nombres, como : leche de gato, lecheintena, lecheinterna, lechentezna, lecheterna, lechetrezna , lechetrezna común, lechetrezna de monte, lechintenna, lechiterna.

Mide entre 20 a 50 cm de alto, tiene las flores muy simplificadas y agrupadas. Florece de abril a julio.


Sale en lo suelos calizos.

Fuentes:
Hector Henandez Zapata
http://es.wikipedia.org/wiki/Euphorbia_nicaeensis
http://ichn.iec.cat/Bages/brolles/Imatges%20grans/cEuphorbia%20nicaensis.htm

Imágenes: J. R. Casaña

domingo, 25 de enero de 2015

Caballito del Diablo Coenagrion scitulum (Rambur, 1842)



La vida acuática de las libélulas es etapa poco conocida de ellas, tal vez porque la belleza no es la misma cuando está en esta fase que cuando vuelo con su brillante y precioso colorido.


Este periodo puede ser bastante largo, en el cual vive alimentándose en balsas y abrevaderos. La ninfa que os propongo hoy la es Coenagrion scitulum es una libélula del suborden zigópteros, son de las que no pliegan las alas y las mantienen en vertical durante el reposo.


No es muy habitual y no demasiado numerosa se distribuye por el área del mediterráneo occidental.

Este caballito del diablo en su estado adulto puede medir entre 30 y 33 mm. Los machos son azules y negro y las hembras van del verde-amarillo al azul.

El Libro rojo de los invertebrados de España la cataloga como especie vulnerable.


Factores de amenaza y medidas de conservación: La destrucción de su hábitat, sobre todo de los lugares de desarrollo de las ninfas. VERDÚ & GALANTE (2006) señalan que es una especie en franca regresión, por lo que se requiere la protección su hábitat.

En estado larvario son grandes depredadoras.


Este clasificación ha sido posible gracias a mis amigos de facebook, no quiero nombrarlos a todos pues puedo caer en una omisión. Muchas gracias.

J.R. Casaña

Fuentes:

http://ichn.iec.cat/Bages/aquatic/Imatges%20grans/cCoenagrion%
http://taejo.eu/es/flora-y-fauna/caballito-del-diablo-coenagrion-
 los enclaves del Anillo Verde.

jueves, 15 de enero de 2015

Las Daphnias pese al hielo siguen en los navajos.


Las Daphnias son unos pequeños crustáceos planctónicos del orden Cladocera, se denomina plancton (del griego πλαγκτός, planktós, "errantes") al conjunto de organismos, principalmente microscópicos, que flotan en aguas saladas o dulces.


Reciben también, vulgarmente, el nombre de Dafnias y se las conoce como Lías de agua o Pulgas de agua.

Hace tiempo que las descubrimos e invitamos a nuestros amigos José Luis Sanmiguel, Salvador Viadel y Manolo Ambou a conocerlas, con los que pasamos un día muy agradable fotografiándolas.


Su tamaño es muy pequeño entre 0.2 y 5 milímetros, lo cual hace muy difícil captar sus imágenes, debido a la rapidez con la que se desplazan.

Se alimenta de fitoplancton, microorganismos y materia orgánica, destacan sus antenas que me recuerdan la cornamenta de los ciervos.


La naturaleza es portentosa, estas criaturas estaban viviendo bajo el hielo de los navajos y charcas.

Las localizamos en varias balsas, pese a que su cubeta contenía muy poca agua.


La dificultad de fotografiarlas es muy grande como comentábamos anteriormente.

Son usadas para estudios de laboratorio, debido a que sus órganos internos son casi traslucidos.


Así como para detectar toxinas.
  
Son criadas en cautividad para ser posteriormente congeladas y alimentar a peces y anfibios.

El tiempo de vida varía según la temperatura ambiente, viviendo mas en clima frío


Muchas especies de Daphnias están amenazadas como Daphnia nivalis, Daphnia coronata, Daphnia occidentalis y Daphnia jollyi, situadas en las listas de la UICN.


Realmente es un placer observar sus vivaces movimientos.

J. R. Casaña.

Imágenes:  José Luis Sanmiguel, Manolo Ambou, Rafa Casaña y Salvador Viadel.

martes, 6 de enero de 2015

ACABAMOS EL AÑO 2014 VISITANDO LOS ANFIBIOS DE LA PUEBLA DE VALLBONA.



Tenemos la suerte de contar con amigos y colaboradores, que nos ayudan a llevar adelante nuestro lema, "sumar es lo importante", que han tenido a bien compartir con su última salida por el termino de la Pobla de Vallbona, muchas gracias.

Salida 21-12-14
Hora de salida 9:30

Zona “las ovejas”
Primer punto de agua visitado, “Balsa las ovejas”:
Cabe destacar la presencia de rana común Pelophylax perezi en la alberca, habiendo observado 2 ejemplares en ella así como un número reducido de sus renacuajos, que eran escasos en la balsa.
Observamos un erizo común europeo Erinaceus europaeus adulto y un jilguero Carduelis carduelis ahogados, es frecuento encontrarse, sobretodo, erizos ahogados en albercas, aljibes y balsas dado que caen accidentalmente a ellas y no son muy buenos nadadores, además, el efecto trampa de albercas y piscinas impide la salida de cualquier animal que caiga en ella lo que normalmente conlleva a la muerte del animal.
También es notable un descenso del nivel del agua, aún así, y a diferencia de otras tantas, el agua se presenta cristalina y aparentemente limpia pudiendo observar a su vez vegetación como la cola de zorro o el “pan de rana”.
Podemos avistar a su vez desechos humanos en el interior del agua, como bolsas y botellas.
Es posible detectar la presencia de notonectas, larvas de mosquito y pulga de agua o daphnia, siendo este uno de los puntos de agua donde parece prosperar bien esta última.


“Balsa del sapo / Charco del sapo”
La situación de estos dos puntos de agua era, en caso de la pequeña alberca, normal, aunque a diferencia de la última vez que lo visité esta vez no vi ni un solo renacuajo.
Por otra parte, la acumulación de agua presente en uno de los extremos de la acequia presentaba un aspecto sucio, ya que en él había una naranja en estado de descomposición y ramas de caña que daban ese aspecto “enfermizo”.
Casablanca
Seguimos nuestra ruta llegando a la urb. Casablanca, donde nos esperaba una ruta ajetreada dado el número de albercas y aljibes presentes en la zona.
Por desgracia, no todos los puntos visitados presentaban vida y, mucho menos, un aspecto saludable, ya que en muchos de los puntos el agua estaba turbia y apenas se lograba ver algo.
Tal vez, dicha turbidez se dé a causa de el vertido de sedimentos arrastrados por las pasadas lluvias a través de las acequias y canales que comunican con ellas.
En cualquier caso, algunos de los aljibes no presentaban vida alguna a pesar de ofrecer las condiciones adecuadas, lo que me lleva a pensar cuál será la causa de ello.
Aquí una fotografía de uno de los puntos de agua anteriormente detallados:



Balsa “la lombriz”:
Seguimos la ruta dejando atrás aquellos aljibes sin apenas vida para empezar a presenciar los primeros anfibios de la zona.
Se pueden observar dos ejemplares de rana común (Pelophylax perezi), lo cual me lleva a pensar sobre su presencia en dicho punto dado que llevaba mucho tiempo seco, aunque la hipótesis mas razonable es pensar que se hayan “trasladado” desde otro punto cercano, lo cual es muy probable.



Cabe destacar la presencia de lombrices en la alberca, pero, no solo la cantidad, sino su tamaño, llegando a confundir a alguna de ellas con pequeñas culebras viperinas dado su grosor y forma.



El nivel de agua era bajo, y la presencia de larvas de mosquito era evidente.

Balsa “la Presa”:
Seguimos el camino y nos dirigimos dirección a la próxima balsa, la “balsa la presa”, llamada así por el borde que presenta por el cual desborda el agua de la misma.
El agua está muy turbia y no se alcanza a ver el fondo.
Pero, a pesar de la turbidez, pudimos observar dos pequeños renacuajos de sapo partero común (Alytes obstetricans) de aproximadamente unos 5-6 días de vida, lo cual nos hace llegar a la conclusión de que criaron hace poco, buena noticia.
Lo que no fue demasiado agradable fue presenciar la gran cantidad de desechos tóxicos que se amontonaban en el suelo.


Balsa “la Higuera”:
Después de visitar la “Balsa la presa” nos dirigimos a la “Balsa la higuera”, apenas a una parcela de distancia de la balsa “la Presa”.
Hace años esta balsa parecía albergar ejemplares aislados de gallipato (Pleuredeles waltl), habiendo sido citado hasta dos veces en dicho punto.
Lamentablemente, no se ha vuelto a citar su presencia y el último ejemplar avistado data de 2005 aproximadamente.
La balsa presentaba un aspecto preocupante, el agua estaba muy turbia cuando lo normal es que esta balsa albergue agua limpia y cristalina, además, en ella no hemos podido observar vida de ningún tipo de anfibio, lo que tampoco es normal, teniendo en cuenta que en ella residía una pequeña población de rana común (Pelophylax perezi).

 



Balsa “la Rana verde”:
Después de visitar la “Balsa la higuera”, nos dirigimos hacia el norte, al encuentro de mas anfibios, lo que nos lleva a visitar la “Balsa la Rana verde”, bautizada así por el enorme ejemplar de rana común (Pelophylax perezi) que allí se encontró, tampoco creo que haga falta decir que la rana, como era de esperar, era verde.
Hace años atrás, en ese mismo aljibe tuve la oportunidad de ver un sapo partero común (Alytes obstetricans) adulto en el agua, lo que me sorprendió teniendo en cuenta sus hábitos terrestres y nocturnos. Y hoy, como era de esperar había una gran cantidad de renacuajos, en su mayoría de sapo partero común.
El nivel del agua no era alto y la verdad es que era un poco más bajo de lo común.



Balsa Oculta 2:
Después de quedar impresionados por la abundancia de renacuajos de la “Balsa la Rana verde”
Xavi y yo nos dirigimos a la siguiente balsa, una balsa oculta como indica su nombre y además, tapiada.
En ella pude avistar renacuajos anteriormente, de rana común supongo y alguna escolopendra ahogada.
Aunque hoy, lo que hemos podido presenciar no nos ha gustado nada en absoluto, pues en su interior yacía el cuerpo sin vida de una culebra lisa meridional (Coronella girondica), una especie de hábitos terrestres principalmente que accidentalmente cayó al agua.
Era un ejemplar adulto, de unos dos palmos de largo y apagada coloración pese a que aún no había iniciado el proceso de descomposición.
En parte, el avistamiento de esta culebra es beneficioso, pues pese a que el animal no estaba vivo podemos decir que la culebra lisa meridional está presente en el término de la Pobla de Vallbona, junto a la culebra bastarda y la culebra viperina.
Nos vamos de esa balsa esperando no volver a ver nada parecido.




Balsa marrón:
Nos vamos de “Balsa oculta 2” algo desmoralizados y seguimos la ruta hacia el siguiente punto de agua, la “Balsa marrón”, llamada así por el color de sus aguas, que presenta, no se sabe porque, un tono amarronado.
No esperaba ver nada, pues en esa pequeña alberca el agua siempre había sido escasa y con un aspecto algo “ácido”.
Sin embargo, y a pesar de lo que esperaba, la balsa presentaba vida, pues pudimos observar un ejemplar de rana común (Pelophylax perezi) y lo que parecían renacuajos de Bufo, que resultarón ser de sapo partero común (Alytes obstetricans), como de costumbre.





Aunque, lo que hemos podido observar es que la coloración de los renacuajos de sapo partero común (Alytes obstetricans) es muy variada y que va, desde el marrón muy oscuro, casi negro hasta el marrón amarillento que los caracteriza.

  

Balsa del Gallipato:
Por fin llegamos a la Balsa del Gallipato, llamada así por el ejemplar que se capturó en ella años atrás.
Hace unos meses se introdujo gambusia, aunque por suerte parece no haber prosperado con éxito, con lo que ello conlleva, un enorme beneficio para las especies autóctonas que en la balsa habitan.
El agua tenía un tono verdoso y estaba turbia, y a pesar de lo que esperaba no conseguimos localizar vida en ella, si en su pozo (que parecía haberse llenado un poco durante las lluvias) habitado por una pequeña población de rana común (Pelophylax perezi).




También visitamos, a escasos metros, la balsa donde se dice que hace años se criaban gallipatos.

El agua parecía limpia y la piscina estaba llena, sin embargo, no pudimos presenciar nada en ella.



Balsa azul:

Dejamos la “Balsa del gallipato” y partimos hacia casa, pero no sin antes pasar por la carismática “Balsa azul”, llamada así por el color que cubre sus paredes.

A primera vista parecía desolada, parecía no haber nada, sin embargo, no es la primera vez que hurgando en un agujero que hay en ella sale una rana o culebra, así que decido probar suerte.
Y efectivamente, allí estaba, salen notonectas y acto seguido, una gran rana común (Pelophylax perezi), que a su vez embiste unas algas de la que salen disparados un par de renacuajos de sapo partero común (Alytes obstetricans). 



Observaciones:

Lo que Xavi y yo hemos podido observar es que los anfibios, pese a estar en Diciembre, no han empezado aún a hibernar, como es de costumbre. Hemos podido observar que las ranas presentaban un color oscuro a causa, seguramente, del frío, pero a pesar de ello seguían con cierta actividad.
Hemos podido observar también bastantes renacuajos de sapo partero común, y en su gran mayoría presentaban una coloración algo inusual, muy oscura, de hecho a simple vista se les podía confundir con pequeños renacuajos de Bufo, del que no tengo constancia en Casablanca.
Una turbidez gris oscura estaba presente en algunas de las balsas más grandes, lo que da que pensar.
También pudimos observar un claro aumento del nivel del agua a causa de las pasadas lluvias y que, en algunas balsas de determinada zona de Casablanca no había vida pese a mantener agua permanente durante todo el año y agua aparentemente limpia.
Después de esta salida podemos también añadir al catálogo de especies de la Pobla de Vallbona la culebra lisa meridional (Coronella girondica), una especie terrestre que, por lo que parece, habita en la zona del Tos pelat.
Hemos sido también, testigos de el efecto trampa que suponen albercas y balsas, como víctimas principales pequeños mamíferos y pequeños pájaros, aunque no podemos descartar reptiles, anfibios y como no, insectos.
En este caso hemos podido observar un erizo común europeo, un jilguero y una culebra lisa meridional.
Aunque tiempo atrás he podido ver pequeños conejos, libélulas, mirlos y ratones.
Podemos decir con orgullo y satisfacción que no hemos podido observar gambusia en la “Balsa gallipato”, donde hace casi un año se introdujeron ejemplares y por un tiempo perduraron.

David Candel Arbó

Maquetación: J. R. Casaña