Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

viernes, 23 de septiembre de 2016

"Memorias de primavera con Gallipatos"

El primer fin de semana de marzo comenzó una toma de datos que duraría hasta el primer fin de semana de julio. Con motivo de mi trabajo de fin de máster, me proponía comprobar que los gallipatos son un elemento clave en la dinámica poblacional de las larvas de anfibio.


Para ello, comencé a trabajar en once puntos de agua de Alcublas, dos de Sinarcas y cuatro de Camporrobles. Sin la sequía extrema de este año, muy probablemente habrían sido más.

No voy a explayarme mucho en los datos y resultados que obtuve, pero sí en las cosas curiosas que observé durante esos meses.

Empezaré hablando de Alcublas. Todo aquel que siga de forma habitual este blog conocerá mínimamente Alcublas. Y quien no, ya está tardando. 


Las archiconocidas balsas de la Pedrosa y Silvestre, ambas Reservas de Fauna Silvestre, siempre son interesantes.

Iniciaré hablando de la primera. Este año hemos podido observar, en lo que a anfibios se refiere, una comunidad bastante variada.

La población más evidente es la de rana común (Pelophylax perezi), aunque no era difícil observar las puestas de gallipato (Pleurodeles waltl) y adultos saliendo a respirar. 


Otras especies que se observaron fueron sapo corredor (Epidalea calamita), sapillo moteado (Pelodytes punctatus) y sapo partero (Alytes obstetricans). Sin embargo, cabe mencionar que por la descripción que me dio un informante, como actuó el animal y enseñándole fotos, es posible que en la zona se haya visto un sapo de espuelas (Pelobates cultripes).


Esta Balsa es formidable. Recoge casi todas las especies de anfibio de la comunidad. También alberga una población grande de culebra viperina (Natrix natrix), y no es raro encontrar eslizones (Chalcides bedriagai) o lagartijas colilargas (Psammodromus algirus). 

Sin duda, la escena a destacar en esta balsa fue ver cómo una culebra arrastraba hasta la orilla un adulto de gallipato, con intenciones no muy amistosas, hasta mis pies. Por desgracia, un movimiento mío asustó a la serpiente y huyeron. Tanto la serpiente, como el gallipato, aún vivo.


 La comunidad de invertebrados es también increíble, desde larvas de odonatos hasta ditiscídeos o heterópteros. La sorpresa que me llevé fue encontrar un grillo topo (Gryllotalpa grillotalpa).


Y en cuanto a aves, lo más destacable que encontré fue arrendajos (Garrulus glandarius) y chotacabras gris (Caprimilgus europaeus) (este último solamente lo oí). No obstante, no todo son cosas buenas… el problema de la enea (Typha latifolia) persiste.

En la Balsa Silvestre, lo primero que me llama la atención es que ni los gallipatos ni las ranas se han reproducido este año. Además, el sustrato de la Balsa estaba negro, por la acumulación de materia orgánica en descomposición. Creo que no le vendrá totalmente mal quedarse seca este verano. 

Solamente se reprodujeron, muy tardíamente, los sapos corredores y los sapillos moteados. Sin embargo, bajo una piedra encontré un sapo común (Bufo bufo) de tamaño considerable. En esta balsa lo que hay es bastante variedad de macrófitos, pero destacan los ranúnculos. Por desgracia, está empezando a ser colonizada por la enea. En anteriores entradas se ha escrito acerca del peligro para la fauna que suponen los efectos trampa. A pocos metros de esta balsa se encuentra uno. En dos visitas, se rescataron 10 gallipatos y 4 ranas. Es necesaria una actuación aquí.

Otras cosas a destacar observadas en Alcublas, o bien por su escasez o bien porque personalmente me gustan, fueron un enorme lagarto ocelado (Timon lepidus) cruzando la carretera de altura, una bandada de 9 buitres leonados (Gyps fulvus) cerca de la Solana, un aguilucho cenizo (Circus pygargus) en las Lomas, una perdiz roja (Alectoris rufa) con más de treinta pollos (aquí no diré dónde) y un par de corzos (Capreolus capreolus) (aquí tampoco diré dónde). A los Triops les sigue yendo bien.


Si has leído hasta aquí, probablemente no te importe seguir leyendo aburridos nombres científicos, porque aquí llega la zona cerealista de la comarca de Requena-Utiel.

Primero comenzaré por Sinarcas, con los que para mí eran el navajo pequeño y el navajo profundo. Más tarde, les puse el nombre de Lavajo del Jaral y Lavajo del Tío Bernardo, respectivamente. Como se secó, empezaré por el pequeño. Poca cosa. Mucho viento y mucho frío.

Pero a destacar un bicho enorme que pillé. Al ver lo que abultaba el salabre, pensé que era un gallipato obeso. Menuda alegría me llevé al comprobar que era un sapo de espuelas adulto. 


Por lo demás, solo destacaba la comunidad de invertebrados, con mucha diversidad de larvas de odonato.


Cabe mencionar que los aportes de este lavajo están muy mal. La enorme cantidad de agua que podría recibir este lavajo no le llega debido a que, para evitar que le llegue agua salada en invierno, por el uso de sal para evitar el hielo, el agua está canalizada e dirección contraria. Una solución un tanto ambigua, la verdad.

En el lavajo profundo hay mucho de lo que hablar. En primer lugar, alberga todas las especies de la comunidad salvo el sapillo pintojo (Discoglossus jeanneae).

Algo menos de la mitad de la orilla de la balsa está cubierta por cañizo, así que supone un refugio ideal para la fauna acuática. La comunidad de invertebrados es riquísima.

Especial atención me produjo un heteróptero de la familia de los escorpiones de agua, Ranatra linearis. Este insecto parece un bicho palo acuático con garras de mantis religiosa y un tubo en el final del abdomen para respirar. 

Aquí dos escenas merecen especial mención. Por un lado, dos culebras viperinas peleando por una larva enorme de sapo de espuelas. Por otro lado, un día se me ocurrió mirar el cielo, y maravillado quedé por lo que vi. Al mismo tiempo, en el cielo, tres buitres leonados, un alimoche (Neophron percnopterus), un águila culebrera (Circaetus gallicus) y un águila real (Aquila chrysaetos).


Para finalizar, hablaré un poco de Camporrobles. David Candel puede escribir mejor sobre esta zona que yo, pero contaré mi  experiencia.

En primer lugar, en este lugar es muchísimo más abundante que en Alcublas el lagarto ocelado. Llegué a ver uno bastante grande, atropellado. Otro, juvenil, lo encontré dos veces. Las dos veces huyó de mí metiéndose en el agua. No soy experto en reptiles, no sé si este comportamiento es normal. Pero me llamó mucho la atención.

Camporrobles es un lugar poco prospectado. Hablando con gente de la zona, al parecer, he encontrado especies que hacía mucho que no se encontraban, o que no se habían encontrado antes, véase el sapo de espuelas y el sapo partero. 


Solo muestreaba en sitios con gallipatos, y me llamó poderosamente la atención no encontrar ranas, puesto que son especies que en Alcublas suelen aparecer asociadas. 

Finalmente, terminaré de hablar de Camporrobles con dos observaciones, una buena y una mala. Tristemente, la carretera de Camporrobles a Utiel fue el escenario donde murió una gineta (Genetta genetta).

Por otro lado, en el cielo de esa carretera pueden observarse cosas impresionantes. Buitres, águilas, milanos negros (Milvus migrans) y reales (Milvus milvus) en migración e incluso un águila perdicera (Aquila fasciata).


Para terminar este insufrible sermón, puedo decir que sí, el gallipato es clave en las poblaciones de larvas de anfibio. Su conservación, como la de todos los seres vivos, es importante. 

Pero además, es un elemento que contribuye a estructurar comunidades interesantísimas, que valen la pena sentarse un rato en una piedra, a mirarlas, a pensar.

Ángel Galvez.


Imágenes: Ángel Galvez y Rafa Casaña.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Los efectos trampa para anfibios y reptiles


Nuestra fauna lleva ya décadas experimentando un declive global generalizado a causa, en gran parte, de factores humanos como son la contaminación y degradación del medio ambiente.

Pero por desgracia, son muchos los factores que influyen y son muchas las causas del problema, y entre ellas nos encontramos con los efectos trampa.

Los efectos trampa son, a menudo, fruto de la desaparición de la agricultura tradicional, el abandono de infraestructuras hídricas o su mala gestión.



Durante muchos años la agricultura, junto con la caza, han favorecido la presencia de anfibios al crear múltiples puntos de agua que tan necesaria es para completar su ciclo de vida, en las dos o tres últimas décadas los métodos de realización y la evolución constante en busca del máximo beneficio han supuesto que muchos de estos puntos de agua se abandonasen, quedando totalmente inutilizados.
Albercas, pozos, balsas de riego, aljibes y de mas puntos que antes fueron vida ahora se resumen en una trampa mortal.


Durante la primavera y otoño, e incluso durante las ocasionales lluvias estivales, estos puntos albergan agua y se convierten en perfectos puntos de cría para anfibios, que acuden a ellas en busca del líquido elemento.

El problema viene cuando estos puntos se desecan, grandes paredes lisas completamente verticales a pleno sol, los animales que caigan o no hayan podido escapar a tiempo sobrevivirán con la escasa humedad que puedan encontrar, con suerte, bajo el sustrato o entre los escombros, alimentándose de los pocos insectos que puedan caer, roedores en caso de ofidios.




Las principales causas de muerte son la desecación, la inanición y la hipertermia
Los herpetos (reptiles y anfibios) son animales que pueden permanecer largos periodos de tiempo sin la necesidad de alimentarse, lo que se traduce en una muerte lenta y angustiosa.

Pero, ¿Cómo combatir esta tragedia? Bien, no es tarea fácil y la única de manera de solucionar el problema es instalar rudimentarias rampas que faciliten su salida, tan simple como eso.


Serpientes y lagartos pueden trepar por un palo, tal vez los anfibios lo tengan más difícil, aunque añadiendo múltiples refugios en la zona más húmeda del efecto el problema se amortigua, pues lo más probable que logren escapar con las próximas lluvias.

Esto es un problema actual y debemos solucionarlo a toda costa, a veces no llegamos a tiempo y nos encontramos con animales en condiciones nefastas o, simplemente, hallados sin vida, pero el mero hecho de salvar una vida reconforta y motiva, a seguir adelante con esta labor.

Yo, personalmente os animo a ello, salir al campo, disfrutad de ello, satisfacción asegurada.

David Candel Arbó

Maquetación Rafa Casaña

martes, 2 de agosto de 2016

Los Escribanos




Existe una gran variedad de escribanos (género Emberiza), todos ellos repartidos por Europa. Son pajarillos muy diversos, aunque la mayoría de ellos (especialmente las hembras y juveniles), parecidos en su plumaje, pero con detalles muy diferentes cuando nos fijamos con atención. 



Son tantas especies las que existen de escribanos que enumerarlas todas no es objeto de esta pequeña reseña. No obstante, citaremos al menos los que pueden encontrarse en la Comunidad Valenciana, que son 4 especies: soteño (Emberiza cirlus), montesino (Emberiza cia), hortelano (Emberiza hortulana) y triguero (Emberiza calandra). En invierno puede encontrarse también, aunque de forma muy escasa, al escribano cerillo (Emberiza citrinella).


Me parecen pájaros confiados, a pesar de que no se ven con facilidad, de no preparar aguardos donde ponerles comida y agua. Se alimentan de insectos y semillas. Les gusta mucho bañarse como a la mayoría de avecillas, no importado lo fría que esté el agua, y emplean un buen rato en acicalarse, seguramente para eliminar parásitos y suciedad.


En Valencia se instalan principalmente en las comarcas de interior con presencia de bosques, cultivos de secano, y donde la temperatura es mas fría. 
En cotas bajas no los he visto, aunque al menos el soteño es un habitante escaso de los naranjales costeros y prelitorales.
Los escribanos soteño, montesino y triguero son residentes, aunque una parte de la población puede realizar pequeños movimientos transhumantes en invierno que los llevan a zonas forestales y de cultivo algo más próximas a la costa. 


Por su parte, el escribano hortelano es estival y en otoño emprende una auténtica migración hasta alcanzar el centro de África, donde pasa el invierno. Su canto es reducido y particular, con variaciones dependiendo de cada especie.
Como todas las avecillas, los escribanos desempeñan un papel importante en la Naturaleza, consumiendo insectos que podrían convertirse en plagas. Por lo tanto, es necesario concienciarse y darles el respeto que se merecen para favorecer su conservación. 
                                                                                               
                                                        José L. Sanmiguel.


Fuentes: Toni Polo
Maquetacaión: J. R. Casaña


jueves, 14 de julio de 2016

RESCATADA UNA CULEBRA LISA MERIDIONAL


La culebra lisa meridional es un ofidio de reducido tamaño y amplia a la vez que segregada
distribución.

Es una especie catalogada como de preocupación menor aunque ya se ha propuesto elevar su
categoría de protección a “Vulnerable”.

Es una especie terrestre y de hábitos nocturnos y crepusculares.

Su alimentación se basa en pequeños saurios, lagartijas, aunque también puede depredar sobre
artrópodos, micromamíferos e incluso pequeños polluelos.

Les gusta las zonas de matorral con muros de piedra y no es común verlas en huertas ni cerca de
ellas.


Su reproducción se sitúa entre abril y mayo, es una especie ovípara y las hembras depositan de 2 a
10 huevos dependiendo del tamaño de la misma, las puestas suelen ponerse en julio y eclosionan en
Septiembre.

Entre sus predadores se encuentran rapaces, jabalíes, gatos monteses y otras culebras de mayor
tamaño, como la bastarda.

En la Pobla de Vallbona es una especie poco frecuente dado a la rápida evolución de la urbanización
y destrucción/ausencia de hábitats propicios.

Tuve constancia de su presencia en el término al encontrar un ejemplar adulto de gran tamaño
ahogado en una balsa tapiada con una entrada tapada por una pesada baldosa.
En dicha balsa parecen criar el sapo partero común y hay total ausencia de rana común.


Hoy he sacado la segunda aunque, por suerte, esta vez con vida.

Parecía debilitada y fría y apenas opuso resistencia, decidimos fotografiarla y la liberamos a escasos
metros en un muro de piedra caliente eso si, tomando las debidas precauciones, tapando el hueco de
forma rudimentaria aunque eficaz, al menos, por un tiempo...

Debemos estudiar la situación y actuar de forma activa para evitar mas caídas accidentales, no
podemos permitirnos perder mas ejemplares de esta joya, ni una mas.

Así que mientras dura el estudio y se lleva a cabo el procedimiento procederemos a introducir un
tablón que servirá de “salvavidas” temporal tanto a culebras como a metamórficos de partero.


Les ayudaremos y haremos todo lo posible por evitar mas bajas, esperemos que funcione bien y esto
no vuelva a repetirse.

Saludos.

David Candel Arbó.

jueves, 23 de junio de 2016

ALEVINES DE GALLIPATO (Pleurodeles waltl)


Es muy gratificante verlos por nuestras balsas y navajos, su apariencia nos subyuga y nos hace su contemplación muy agradable.


La sequía que nos acompaña durante años, nos ha obligado a tirar mano de nuestros archivos.






















Este año, como los anteriores, no ha llovido, lo cual ha provocado poca actividad para los anfibios.

Los anfibios andaban desorientados en su ciclo habitual, poniendo puestas en charcos efímeros, condenadas un total fracaso.


No hay que desesperar, la vida sigue y la naturaleza es imparable.

Hemos preferido traer imágenes de estos maravillosos anfibios, con sus melenas al viento, que nos haga mas agradable, la espera de las lluvias.


Seguiremos con esperanza las nubes que pasan de largo, desean que alguna nos favorezca con su agua.


Rafa Casaña.

viernes, 6 de mayo de 2016

LAS BRIGADAS MEDIO AMBIENTALES SEÑALIZAN LA RESERVA DE FAUNA DEL PRAO.


Me llamo nuestro amigo Miguel Ángel Monsalve, para informarnos que subían las Brigadas Medio Ambientales a señalizar la nueva reserva de fauna de Alcublas el Prao.


Lógicamente no perdimos la ocasión de charlar con Miguel Ángel e informarle sobre asuntos medioambientales que nos tenían preocupados.


Desde el Gallipato Alcublano no estábamos excesivamente de acuerdo en la declaración de Reserva de Fauna, nuestro deseo hubiese sido que se declarara Humedal de Interior, pero no siempre salen las cosas al gusto de todos.

El objetivo era señalizar convenientemente el espacio que corresponde a la Reserva, para evitar que vehículos transiten por el y dejar tranquilos a sus habitantes.

El personal muy diligentemente fue poniendo las señales indicativas, mientras Miguel y yo maestreábamos el entorno para tener un mejor conocimiento de él.


Lamentablemente la escasez de lluvia hacía la nula presencia de anfibios y otros habitantes de la Reserva.

Visitamos antiguas ubicaciones de colonias de murciélagos, que después del incendio forestal habían desaparecido.

Una vez constatamos que todas  las señalizaciones eran perfectamente visibles, dimos por concluida la jornada.


Agradecer la buena colaboración que existe entre las Brigadas Medioambientales, Ayuntamiento de Alcublas y Gallipato Alcublano.

Rafa Casaña.

viernes, 25 de marzo de 2016

Visitamos el Centro de Recuperación de Especies del Saler


Hace tiempo que deseaba visitar el centro de recuperación de especies del Saler y, más concretamente, la piscifactoría dada mi devoción hacia el gallipato.

Nos reunimos Ángel, Rafa, Luis y dos chicos que conocimos por primera vez, Antonio y Rubén, de Bétera, ambos amantes de la herpetología como todos nosotros.


Fuimos temprano a visitarla, quedamos en el mirador y de allí nos dirigimos hacia el lugar indicado.


Nos atendieron muy amablemente y por fin entramos, quedamos fascinados en aquella especie de laboratorio botánico en el que podíamos observar plantas semiacuáticas cuidadosamente cultivadas.

Pero no estamos aquí para ver plantas, sino gallipatos, así que nos metemos en otra sala, ya con grandes contenedores con agua filtrada donde albergaban y, mejor dicho, clasificaban a los samaruc, muy interesante.


En la tercera sala vemos varias urnas, por una parte pequeños galápagos autóctonos y por otra, tres ejemplares de gallipato, al parecer, dos de ellos, hembras, incautados de tiendas y un macho adulto de la población de Villena al que extrañamente le faltaba un ojo.

Nos comentan que los tienen de exposición, y el ejemplar más veterano, Angelina, una hembra adulta que llevaba la friolera de 6 años en el centro, es un gallipato de gran tamaño, cerca de 25 cm's y muy robusto, observo que esta extrañamente inflamado y llego a la conclusión de que se trata de una hidropesía, una acumulación de liquido severa, además, sus ojos se presentaban nublados, algo no iba demasiado bien...


Pasamos a las instalaciones exteriores, piscinas en desuso, menos una, en la que reproducen los gallipatos, algas, nenúfares y planorbius (caracoles invasores no dañinos para ellos), no pudimos verlos, son demasiado esquivos.

También pudimos ver el lugar donde reproducen los galápagos, realmente interesante.

Salimos de allí con buen sabor de boca y conocemos a varios miembros del centro, le comento al veterinario el tema de Angelina y dice que más tarde lo miraremos.


Seguimos, almorzamos y llegamos al centro de recuperación de especies, allí nos dieron una breve charla general, vimos principalmente aves y otra especie que, como amante de la herpetología, tenía ganas de ver, la tortuga mediterránea, al parecer allí las crían, tuvimos la oportunidad de verlas de cerca y visitar desde dentro su instalación, una maravilla.


Nos mostraron también la fatal situación de las tortugas acuáticas exóticas, que la gente compra pequeñas y crecen hasta hacerse verdaderos monstruos, el caso es grave, y desde aquí, informamos de que su repercusión en el medio natural es real, pues depredan sobre la fauna autóctona y compiten con los galápagos autóctonos, llegando a desplazar sus poblaciones hasta prácticamente diezmarlas.


Nos traen a Angelina para verla, el veterinario el realiza una radiografía y confirmamos que, evidentemente, se trata de un severo caso de hidropesía.


Su enfermedad se diagnóstico tarde y la patología ya está bastante avanzada, no obstante, el animal come y se muestra activo, confiamos en esa resistencia nata que poseen los gallipatos.

Mucha suerte Angelina, fue un placer ayudarte.

David Candel

Imagenes:
David Candel
Rafa Casaña.