Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

lunes, 17 de julio de 2017

ARRENDAJO (GARRULUS COMUN) Aves de nuestro entorno XVI


Pájaro muy vistoso e inconfundible. En relación a  sus colores  éstos varían su tonalidad  dependiendo de donde habita.


Es un córvido tímido y no suele presentarse fuera  de las zonas arboladas, lugares donde  encuentra la protección y obtiene su alimento.


El bosque es su hábitat natural. De ojos grandes y vivaces que le dan un aspecto  inteligente. Inquieto y desconfiado, como aptitud natural de protección, como la mayoría de las aves.

Son más visibles en otoño en busca de alimento, el cual está compuesto mayoritariamente por bellotas, insectos, frutos, huevos, semillas.



En la provincia de Valencia se le puede encontrar en las zonas boscosas del interior.

Le encanta darse largos baños para limpiarse de parásitos y acicalar su colorido  plumaje. Su aspecto es rechoncho, alas redondeadas y cola relativamente larga.


A pesar de su desconfianza natural, cuando se encuentra a gusto da la sensación de tranquilo y confiado, pues permanece bastante tiempo en esos momentos de relajamiento dando tiempo suficiente para poder fotografiarlo durante un espacio prudencial.


Esto produce una gran satisfacción para el fotógrafo, a la vez de poder contemplarlo y disfrutar de un pájaro que no se  suele ver fácilmente de no ir a buscarlo o preparar sitios con comida y agua.


Como todas las aves, es nuestro deber de protegerlo y gozar de su belleza.

José Luis Sanmiguel

Maquetación Rafa Casaña
Asesoramiento: Toni Polo.

martes, 4 de julio de 2017

El hinojo (Foeniculum vulgare)


Recuerdo que siendo niño, gozaba chupando las ramas del hinojo, por su agradable sabor a anisete, eran distracciones o curiosidades de niño, como comer la parte blanca de los juncos o los pámpanos de las parras.


Aunque previene de la zona meridional de Europa, mayoritariamente de la costa del mar Mediterráneo, esta distribuida abundantemente por todas las zonas templadas del mundo.


Es perenne y muy aromática, cultivándose para su uso gastronómico.

El hinojo (Foeniculum vulgare) es la única especie del género Foeniculum.

Es muy digestiva, tomada en infusión, así como también es recomendable para la eliminación de gases.

Se puede utilizar como diurético, para la eliminación de líquidos. Es un buen relajante.

Puede llegar a alcanzar los dos metros de altura, su reproducción es por semillas. Se suele utilizar, masticando trozos de hinojo, para combatir la sed, seguramente por su sabor a anís.


Es preventivo para que no salgan gusanos a los higos secos.
Nuestro monte y ramblas de Alcublas hay abundantes plantas de hinojo, que podemos utilizar por sus propiedades.


Rafa Casaña.

miércoles, 31 de mayo de 2017

EL GALLIPATO ALCUBLANO EN LA PUEBLA DE VALLBONA.


Hace algún tiempo una amiga y colaboradora de nuestro grupo Ana Castell, nos comentó la oportunidad de dar una charla sobre nuestras actividades en su pueblo, en un ciclo de charlas, promovido por el Centre de Estudis Locals de La Pobla de Vallbona. Naturalmente accedimos encantados.


Contactamos con Luis Valls, técnico de medioambiente del Ayuntamiento, para concretar el tema de la charla que daríamos el día 26, David Candel y yo. Ese mismo día recorrimos el término de la Pobla, del que David es gran conocedor, para tener información del eterno y su estado ambiental.


El día 26 allí estábamos David y yo dispuestos a transmitir nuestras ilusiones e inquietudes, en el acto nos acompañó el concejal Javier Descalzo e hizo la introducción un entusiasta de la fotografía Jesús Tortajada.

Dividimos la charla en dos partes una sobre los insectos acuáticos y otra sobre herpetología 


Con entusiasmo iniciamos la charla, en la sala había más público del que creímos,  el ambiente en la sala era distendido y participativo.

Presente al público las balsas de Alcublas en las que actuamos como Asociación, describiendo su estado, construcción y utilización.


Especial mención para las declaradas reservas de fauna, de las que tenemos cuatro en nuestro termino. Balsilla, Balsa Silvestre, Balsa Pedrosa y El Prao.

Conforme se desarrollaba la charla, la sorpresa por el conocimiento de los insectos que habitan en las balsas y charcos iba en aumento. La variedad y formas de ellos impactaron en el público.

Los Amphimallon pygiale, Anax imperator, Anisops sardeus, Hygrobia hermanni y un largo número de insecto acuáticos.

No cansaremos a nuestros lectores con más detalles técnicos sobre la vida y milagros de estos insectos, solo compartiremos sus sorprendentes imagines.

David tomó la palabra con el ímpetu y ganas que lo caracterizan.


En el apartado de herpetos de la Pobla de Vallbona se expusieron varios conceptos, desde los entornos y especies presentes hasta las problemáticas y especies más raras.

Nos reunimos con los presentes después de la charla y nos contaron curiosas anécdotas, como que antes se extraían grandes cantidades de anguilas de la acequia principal cuando la secaban periódicamente y se refugiaban en los arbellones.


Pudimos hablar también con el personal del Ayuntamiento, presentándoles una propuesta interesante, la creación de un punto de agua para anfibios en el paraje natural de la Manguilla así como la introducción del gallipato (Pleurodeles waltl) en el término.

Todo esto hay que estudiarlo, pero dicho queda y esperemos que se haga algo al respecto.

Nos despedimos no sin ganas de más, de repetir y enseñar, y aprender de los demás también, como no.

David Candel y Rafa Casaña

Imágenes:
Jesús Tortajada.
David Candel
Rafa Casaña

jueves, 27 de abril de 2017

Enseñando las Balsas y sus habitantes de Alcublas.


Bien, hacía tiempo que no subía al pueblo y tenía la excusa de hacerlo con la excusa de las últimas lluvias y las presiones de Mireia, una vieja amiga con ganas de aprender y conocer la naturaleza que nos rodea, el día amaneció esplendido así que madrugamos para desayunar, planeamos la salida y nos pusimos en marcha.


La primera parada fue en la Balsa Calzón, tenía bastante agua y había muchas algas pero al parecer los anfibios no la aprovecharon para desovar, tal vez lo hagan de ahora en adelante.


Llegamos a la Balsa Silvestre, allí fue donde Mireia conoció por primera vez al gallipato científicamente hablando y no metafóricamente, pues a si me apodo yo.

Las ranas croaban en la orilla y la balsa estaba hermosa, a rebosar de agua y vegetación. Nos fuimos de allí, yo contento de dar a conocer a mi amigo el gallipato y Mireia contenta de conocerlo, sospecho que no será la última vez que se vean las caras.


Partimos hacía la Balsilla para almorzar, también caudalosa, en los alrededores de la misma sorprendo a un pequeño sapillo moteado, aprovecho para hablar de él y su curioso sobrenombre “ranita perejil”, una especie más que añadir al inventario de aquella mañana.


Más tarde nos dirigimos al Prao, sin embargo allí, el agua ya se había convertido en un recurso escaso y eran pocos los charcos que yacían casi secos en su tierra, me sorprendió ver tantos triops juntos, lleva unos 220 millones de años habitando la tierra, cuanto menos curioso.


En dicho paraje pudimos observar dos especies, el sapo corredor y el sapo partero común, ambos indispensables para finalizar con éxito nuestro paso por Alcublas.


Antes de marchar decidimos parar en unas fuentes que hay en las afueras del pueblo, allí le mostré a Mireia como identificar puestas de sapo corredor, pues al parecer, se habían dedicado tiempo atrás a hacer de las suyas y habían renacuajos de los mismos en los charcos de los alrededores, rescatamos los que pudimos, aunque somos conscientes de que muchos sucumbirán, así como más de una puesta, los charcos son efímeros.


No obstante nos alegra saber que gracias a una rudimentaria rampa de madera que algún buen vecino construyó algunos ejemplares depositaron sus puestas en el interior de la fuente y salieron de ella con vida, además, pudimos ver una pareja de los mismos, que depositamos en el agua con el fin de que no se echen a perder más puestas.


Con ganas de mas, como es costumbre, hacemos una pequeña pausa en Llíria, allí pudimos anotar tres especies más, esta vez, de reptiles, la salamanquesa común, la salamanquesa rosada y la culebra viperina, esta última minúscula.


Volveremos, con la misma ilusión y las mismas ganas de aprender y compartir, y como no, disfrutando de la naturaleza, culpable de que esto sea posible.
Saludos.

David Candel Arbó: Fotos y texto

Rafa Casaña: Maquetación.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Sapos y carreteras


Los sapos son animales de costumbres nocturnas, al igual que sus parientes y haciendo gala de su comportamiento anfibio, a menudo salen con la lluvia, si a esto, además, le sumamos que son capaces de realizar migraciones reproductivas tenemos como resultado la clave de su observación en el medio natural con éxito, es decir, una noche lluviosa primaveral u otoñal.


En dichas migraciones, que como antes hemos citado, suelen realizarse normalmente en primavera u otoño, decenas de sapos (y demás anfibios) abandonan sus refugios en busca de un punto de agua que les permita completar el ciclo con total garantía.

No obstante, el panorama ya no es el mismo que hace décadas, dado que se han modificado los puntos de agua, contaminándolos, vallándolos, introduciendo especies exóticas e incluso, haciéndolos desaparecer sin más, desecación.

A todo esto debemos de añadirle un “pequeño gran” detalle, un matiz, que a ojos de cualquiera resulta algo insignificante, y eso son las carreteras.


Y ya no es tanto el número de carreteras sino más bien la localización de estas, puesto que basta con construir un simple tramo de doble sentido de punto A a punto B que cruce justo por una importante zona de paso de anfibios para que toda una población corra el peligro de extinguirse.

Puede sonar dramático, pero desgraciadamente la situación actual es muy desfavorable para ellos, y esto último que hemos mencionado he podido vivirlo en Llíria, donde en la carretera que une Llíria con Alcublas mueren aplastados decenas y decenas de sapos comunes (Bufo spinosus) que tratan de llegar al otro lado de la carretera.


El problema de todo esto es que parece ser que nadie se toma enserio esto, a nadie le preocupa.

Algo tan sencillo como una señal que indique precaución por paso de anfibios especialmente en noches lluviosas sería una medida que logre llamar la atención del conductor y le avise de que debe circular con especial precaución.


En Europa nos llevan años de ventaja en lo referente mediaciones de este tipo y no solo se limitan a la señalización sino también a actuar directamente sobre el problema, construyendo pequeñas paredes que desembocan en túneles que cruzan la carretera por debajo de la misma, lo que facilita el paso de pequeños animales (en este caso los anfibios) y garantiza no solo la supervivencia de los adultos sino también la llegada al punto de cría.


Para terminar, recordar que no todo son malas noticias y no todas las personas carecen de sensibilidad, es por ello que siempre hay gente dispuesta a echar una mano y ayudar en medida de lo posible, por ello, desde Gallipato Alcublano trataremos de actuar en todo cuanto podamos.

David Candel.

Imágenes:
David Candel
Rafa Casaña

martes, 28 de febrero de 2017

La vida volvió a las balsas y navajos de Alcublas

Habíamos contactado con David Rodríguez, biólogo paleontólogo, para enseñarle el término, pues tenía que hacer un trabajo sobre los fósiles de Alcublas.

Tema que igualmente nos apasiona, así que quede con David Candel y fuimos al encuentro, de paso, de nuestras balsas y navajos.


Parada obligatoria fue la Balsa Calzón que nos parecía excesivamente llena de pan de rana. Aunque su entorno estaba muy bonito con los almendros en flor.


Una vez producido el encuentro y después de trazar un itinerario, partimos hacia el Navajo de las Lomas, el cual tenía bastante agua pero no habían signos aparentes de vida. David Rodríguez tomaba notas y muestras de los alrededores.


La próxima parada fue el Navajo de Junco I, que también estaba bien surtido de agua y había algunos renacuajos de parteros y corredor, así como abundantes Notonectas. Los pimpollos toman ya forma de árbol.


Nuestra sorpresa en el Navajo de Junco II, fue grande un sapo moteado, 
Pelodytes punctatus (Daudin, 1802) también cuatro sapos corredores Epidalea calamita (Laurenti, 1768), lo sorprendente era que uno de ellos no tenía la raya amarilla en su lomo.
El tiempo pasaba deprisa nuestro invitado David Rodriguez, seguía tomando muestras y sorprendiéndonos la cantidad de fósiles, que encontraba, como se nota los profesionales.


Seguimos hacía el Navajo del Barranco del Agua, tenía bastante agua pero había poco vida en su interior, si exceptuamos las sempiternas Notonectas.


No pudimos continuar nuestro camino, pues los árboles caídos siguen tapando los caminos, aunque en este caso poco podemos hacer ya que estábamos en terreno fronterizo entre Alcublas y Altura y estos caminos correspondían al término de Altura.


Nuestro siguiente objetivo era el Navajo de la montanera, rota su imagen por la desaparición del Pino que le proporcionaba algo de sombra, debido al incendio forestal. 


Encontramos algunos Triops cancriformis, con sus correspondientes mudas.


Teníamos que parar a comer, aunque lo hicimos en el Navajo de la Caña de los Charcos, donde nunca nos defrauda la presencia de Triops Cancriformis, son abundantes y de gran tamaño.


Sin sentarnos comimos y disfrutamos del silencio que nos envolvía.

Nos quedaban pocas horas de luz y nuestro recorrido debía de seguir.

Llegamos a la Reserva de Fauna del Prao, preferiríamos lo hubiesen declarado HUMEDAL DE INTERIOR, pero no fue así la foto primó.

Estaba con mucha agua y el momento era mágico, el sol empezaba su ocaso.

El Navajo del Prao nos deparó la sorpresa de tener en su interior a Chirocephalus diaphanus (Prévost, 1803), llevábamos mucho tiempo sin encontrarlos, buenas noticias para Paula Carolina Rodríguez Flores, pues conocemos su interés por ellos. Eran abundantes, asi como los Branchipus schaefferi (Fischer, 1834).

Mientras David Candel rescataba un sapo partero (Alytes obstetricans), de un efecto trampa, también muestreando algunos sapos corredores Epidalea calamita. No para siempre en busca de anfibios.

La belleza de El Prao nos sobrecogía, pero debíamos seguir, nos quedaban algunas visitas.

La Reserva de Fauna de la Balsa Silvestre tenía bastante agua, no tanta como nos hubiese gustado, el sol ya casi no nos acompañaba, debíamos de acabar o nos envolvería la obscuridad.


Nos llevamos una alegría al observar que la Balsilla tenia abundante agua, Angel Galvez nos comunicó que había encontrado Gallipatos en ella, muy buenas noticias a la espera de que se puedan hacer las mejoras solicitadas a la Diputación de Valencia.

Una jornada muy interesante cabalgando entre biología y paleontología.
Agradecemos a David Rodriguez, David Candel y Angel Galvez esta estupenda jornada.

Rafa Casaña.

Imágenes: Rafa Casaña y David Candel.