Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

domingo, 27 de mayo de 2012

Anisops sardeus, Herrich-Schäffer, 1850




No nos dejamos de sorprender cuando hacemos los muestreos en nuestras balsas la cantidad de vida que tienen, cada día descubrimos un nuevo habitante que hasta ese mismo momento, no sabíamos de su existencia.

Una de las balsas que nos sorprende gratamente es la Balsa Calzón, en ella hemos visto gallipatos, sapos parteros, ranas y por primera vez encontramos al quironómido Chironomus plumosus, además de ninfas de libélula y también notonectas, gran depredar de nuestros renacuajos, pues bien hemos avistado un nuevo elemento de la familia de Notonectidae, notonectas, se trata del Anisops sardeus, que gracias a la clasificación de nuestro amigo Juan Rueda Sevilla, supimos su nombre y apellidos.



La diferencia entre los machos y las hembras es esa especie de nariz, que tiene entre los ojos, no así las hembras y la cabeza de la hembra es más redondeada.


Su distribución es amplia en la península  y también en África, península Arábiga, Irán, Irak, Turkmenistán, India, Birmania y en los países mediterráneos. Recientemente se han visto avistamientos en el sur de Rusia y Hungría.


 
Parece ser que el anisops s., esta  adaptado al agua salada, aunque nosotros lo hemos localizados en balsas y navajos.

Hay una subespecie endémica de Madagascar, Anisops sardeus
Madagascariensis, 1937 Poisson.


Su grácil baile y sus pelosidades hacen de el que nos parezca más ligero que las notonectas.

Sobre todos los machos con esa nariz, que lo caracteriza.

Fuentes:
Juan Rueda Sevilla
Gallipato Alcublano
http://www.fileden.com/files/2008/1/6/1683128/Nwjz/vol7/nwjz.111212.Berchi.pdf

jueves, 24 de mayo de 2012

El Cole de Alcublas visita la Balsa Silvestre


El pasado lunes los escolares del CRA El Pinar, Aulario de Alcublas salieron de excursión con sus profesores a visitar la reserva de fauna de la Balsa Silvestre.

Esta visita fue concertada por los profesores con El Gallipato Alcublano, con anterioridad se trabajó en el colegio con el tema de los anfibios.

A los niños de los cursos superiores se les dio la opción de hacer la visita en bicicleta, el resto lo hicimos a pie y a primera hora ya estaba toda la calle del colegio llena de bicis arriba y abajo y haciendo peligrosos derrapes, afortunadamente sin consecuencias.

El día amaneció nuboso lo cual nos benefició en la marcha mitigando los efectos del calor. En dos grupos los de a pie y los ciclistas emprendimos el camino a la Balsa Silvestre, quedando en reunirnos en el Navajo de las Cañadillas.

Por el camino se les fue explicando a los niños diversos temas, que no están en sus libros y con los que nos íbamos encontrando, hierbas, mojones de aviso al ganado, paredes de piedra seca, aves rapaces, etc. Ellos se mostraban muy interesados por todo y hacían numerosas preguntas. Aunque siempre tenían en su mente el encuentro con ese animal casi mítico y casi una leyenda del que muchos hablan y pocos han visto, EL GALLIPATO.


En el Navajo de Las Cañadillas nos reunimos con los ciclistas, donde pudieron comprobar los efectos de la sequía y sus efectos sobre los anfibios que allí habitan, en pequeños espacios de agua se concentraban gran cantidad de renacuajos de sapo, ayudados por los niños rescatamos gran cantidad de ellos para depositarlos en la Balsa Silvestre, de continuar en el navajo morirían seguramente si no llueve antes.

Continuamos el ascenso hacia la Silvestre, ahora la mayoria de los ciclistas caminaban, las rochas se les resistian y por fin llegamos a la balsa, donde nos esperaba la estrella del día: "EL GALLIPATO ALCUBLANO".

Después de almorzar preparamos una mesa donde pusimos un acuario de cristal con una decena de gallipatos, que habíamos capturado con anterioridad a la visita, el momento fue de máxima expectación agolpándose todos niños y profesores alrededor de la mesa para poder contemplarlos. No era una leyenda urbana. existían, estaban allí y en su pueblo, como me dijo un chaval, en Valencia no tienen gallipatos, ni en el Bio Parc, ni en el Oceanografic, esto era muy importante para él.



Después de numerosas preguntas, algunas sorprendentes, que contestamos como pudimos, llegó el momento de devolver los gallipatos y los renacuajos y sapillos a la balsa, entonces nos pidieron hacerlo ellos y poder cogerlos, a lo que accedimos con el ruego de  que lo hicieran con mucho cuidado y si dañarles.

Ese fue un momento muy bonito, todos querían cogerlos, los examinaban, querían ver como sacan sus costillas para protegerse, se los pasaban unos niños a otros, todos los tuvieron en sus manos y disfrutaron ese momento que seguramente nunca olvidarán.

Mas tarde los colocaron en la orilla de la balsa y vieron como lentamente se iban introduciendo en el agua y volvía a su hábitat natural.

Una jornada muy satisfactoria para todos y que esperamos repetir para que los niños alcublanos también conozcan a el Triops cancriformis, crustáceo que habita el planeta desde hace 250 millones de años y que también tenemos la suerte de tenerlo en nuestro término.




sábado, 19 de mayo de 2012

Branchipus schaefferi (Fischer 1834) habitan en Navajos y charcos de Alcublas






Los branchipus schaefferi son de la orden de los anostrácodos, dentro de los crustáceos, su nombre genérico de braquiópodos viene dado porque sus branquias que están en las patitas locomotoras, por las cuales respira.

Esas branquias siempre en movimiento hacen que no sea muy fácil el conseguir fotos de ellos, a su movimiento constante hay que añadir su pequeñez, pues mide entre 10 y 25 mm.

Los machos son más grandes que las hembras, las antenas las tiene más desarrolladas, pero en cambio ellas tienen el saco de huevos de colores muy llamativos.


Sus ojos son la parte que mas destaca de su cabeza, los hemos visto marrones oscuros y negros.


El tracto intestinal destaca poderosamente sobre su color general, más bien lechoso.


El cromatismo de color que observamos en ellos es debido a las algas que existen en las diferentes aguas en las que habitan, observándose colores verdosos, amarillentos, rosáceos.


Este año pese a la sequía, han acudido prontamente a la cita y ha sido un placer verlos habitar nuestros Navajos y charcos temporales.


Esperamos, si llueve, poder seguir visitándolos, aunque su hábitat es un agua temporal y como tal se seca.


 
© Gallipato Alcublano

jueves, 17 de mayo de 2012

(Eriocheir sinensis) Cangrejo chino de mitones o de Shanghai (H. Milne Edwards, 1853)



Especies invasoras (XXVI)

Esta es una mas de las especies invasoras que causan un gran daño a las personas y las instalaciones.
Para empezar diremos que una hembra puede poner entre 250.000 a 1 millón de huevos, cifra escalofriante.
El cangrejo chino fue accidentalmente introducido en Alemania hacia 1900, debido al comercio con el este Asia, su primera cita es 1912.
Su expansión a otros países fue entre 1920 y 1930 encontrándose en Dinamarca, Suecia, Finlandia, Polonia, República Checa, Holanda, Bélgica, Francia, Reino Unido, etc.
 
Parece ser que no fue demasiado accidental si no con intereses para su reproducción, aunque lo mas probable fuese debido a la expulsión por barcos del agua de lastre, por ese método se pueden introducir en cualquier país, que tenga comercio con buques que provienen de su sitio natural.
Las corrientes de los océanos pudieron propiciar su expansión a lo largo de las costas del norte de Europa.


Los aspectos más relevantes de su impacto son su actividad excavadora que acelera la erosión de las riberas y diques provocando el desplome de las orillas y provocando procesos erosivos. Sus madrigueras y los túneles que excavan pueden llegar a superar el medio metro de profundidad.
Su voracidad afecta a los campos de arroz y comen toda clase de invertebrados. Provocan cambios en la estructura de la cadena trófica y afectan a la abundancia y grado de crecimiento de varias especies por competencia y depredación.
Se enganchan en las redes comiéndose los cebos y dañándolas e incrementando el tiempo de captura.
En sus movimientos migratorios obturan las conducciones de agua que le salen al paso.
Los cangrejos chinos portan el trematodo oriental del pulmón Paragonimus westermani, que lo pueden recibir los mamíferos, incluyendo a los humanos. Los humanos pueden ser infestados por comer crudos o mal cocinados los cangrejos, o por la transferencia del trematodo por utensilios contaminados. Los síntomas son parecidos a los de la tuberculosis. Poca broma.


Para prevenir su expansión habría que aplicar medidas restrictivas en las descargas de las aguas de lastre.
Deberían controlarse más las instalaciones de acuicultura e intentar frenar la importación de cangrejos vivos.
Hay que utilizar medidas de interceptación en los lugares que se haya constatado su presencia. En Alemania se utilizan trampas de corriente arriba para la captura de juveniles mientras realizaban la migración.

Generalmente tienen una coloración verde-tinta en el dorso y gris-blanco en el vientre. Caparazón de forma cuadrada, ligeramente más largo que ancho; notablemente convexo y desigual, portador de cuatro lóbulos epigástricos marcadamente afinados. Los machos producen una cubierta densamente afelpada sobre las tenazas, de ahí su nombre de mitones.


El Institut Cavanilles de Biodiversitat i Biología Evolutiva de la Universitat de Valencia investiga la expansión en España del cangrejo chino, en colaboración con la Universidad Nacional de Taiwán. El "Eirocheir sinensis" ha llegado ya al puerto de Vigo y al Guadalquivir y transmite enfermedades a los humanos.
La expansión del cangrejo chino constituye uno de los problemas más preocupantes en la lucha contra las especies invasoras por su impacto sobre otras especies y ecosistemas, su capacidad para "viajar" en el agua de lastre de los barcos y por su papel en la transmisión de enfermedades, según explica el investigador del Institut Cavanilles, Ferran Palero.

Llamamos la atención sobre la peligrosidad de las especies invasoras, que dañan nuestro entorno y diversidad.

Fuentes:
Gallipato Alcublano
GEIB (2006) TOP 20: Las 20 especies exóticas invasoras más dañinas presentes
en España. GEIB, Serie Técnica N.2. Pp.: 116.
http://es.wikipedia.org/wiki/Eriocheir_sinensis
http://www.fao.org/fishery/culturedspecies/Eriocheir_sinensis/es
http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2012/01/10/institut-cavanilles-investiga-expansion-espana-cangrejo-chino/871181.html

domingo, 13 de mayo de 2012

Los molinos de Alcublas.



Sobre los años 1940 - 1950, más o menos, por centrar el escrito en una época determinada. Y en épocas anteriores más todavía. Los agricultores –labradores como se llamaban entonces y en muchos lugares todavía se siguen llamando- No conocían los teléfonos móviles.
 Ni llevaban relojes de pulsera y menos electrónicos. Ni nada que se le pareciera.  Usaban métodos rudimentarios pero casi infalibles para orientarse. Para saber la hora en que se encontraban con asombrosa precisión.
 Para saber si, a no mucho tardar estaba cercana la deseada lluvia. Tan necesaria para la agricultura de entonces, como imprescindible lo es también ahora. 
Y otros muchos trucos de la sabiduría popular, transmitida de padres a hijos. Que se utilizaba para averiguar infinidad de acontecimientos y acciones ordinarias y poder actuar en consecuencia.  
 
 
No eran métodos precisos. Pero a pesar de su grado de inexactitud eran “métodos” o formas de predecir el futuro a corto plazo, que resultaban muy útiles para la vida cotidiana de los diferentes trabajos agrícolas que se realizaban.
Todos estos “métodos” eran tan necesarios para la vida de entonces, como los utilizados ahora con sistemas mucho más precisos y tecnológicamente desarrollados. Todos llevamos un reloj en nuestra muñeca qué, constantemente miramos para regular nuestro tiempo y desarrollar mejor nuestro trabajo.
 Miramos la televisión para enterarnos que dice el parte meteorológico y actuar en consecuencia. Escuchamos la radio y nos enteramos de las noticias casi en el momento que suceden. En todo instante sabemos en la hora que nos encontramos. Insisto en la hora por que tiene un significado importante en este escrito.
  Por dar a conocer algún “método” que utilizaban los labradores y las gentes que están en contacto con la naturaleza y que carecían de instrumentos indicadores. Existen señales naturales, que muestran lo que posiblemente en un tiempo más o menos prolongado puede suceder, con su margen de error, pero con muchas probabilidades de acierto. 


La sabiduría popular decía;
 Si cuando se esta ocultando el Sol, hay nubes y parece que hay “dos Soles” y nos sabes cual es el verdadero; en unos días llueve.
 Otra; Las moscas cuando están paradas en la pared de tu casa y están colocadas cabeza abajo va a llover o llueve.  Hay muchos más pero no es el caso.


 
Entre los años 1950 y 60 era un chaval que, como la gran mayoría de mi pueblo trabajaba en el campo. Y como decía antes utilizaba la sabiduría popular para realizar los trabajos ordinarios utilizando los “métodos” que iba aprendiendo poco a poco y que por mi edad más me interesaban.
Hace unos días unos amigos entre los cuales se encontraban Rafa Casaña y Carlos Viadell   sin predeterminación, estuvimos visitado los molinos de viento de Alcublas, muy antiguos pues se remontan a los siglos quince o dieciséis.
 Estos molinos debido a la altura en que se encuentran se divisan a mucha distancia. En días limpios y soleados son perfectamente visibles desde Pedralba. Sobretodo uno que por su ubicación lo es más.
Estos molinos tan antiguos que gracias a los cuidados de las gentes de Alcublas, todavía podemos contemplarlos y disfrutar de su presencia.  Representa, o representaba para mucha gente de Pedralba, uno de los “métodos” infalibles para saber con exactitud a la hora que uno se encontraba. 


En verano y si una persona se sitúa estando en Pedralba de espaldas al Sol y si su sombra se alinea con este molino que he mencionado más visible, es justo medio día solar. O sea. Las doce en punto. Hora de parar para comer. “Todavía entonces no se había adelantado las horas del reloj.”
 A los dieciséis años a esas horas el hambre se hacía sentir, más, cuando uno ya llevaba cuatro horas detrás de un arado.  Por esa razón esperaba con ansiedad comprobando con cierta frecuencia que mi sombra se alineara y mirando si coincidía con el “molinoco” de Alcublas. Como decíamos entonces.
Reclamando con cierta insistencia sin ser irrespetuoso, reponer fuerzas y refrescar a la sombra del más próximo y frondoso algarrobo del lugar del trabajo. Muy prolíferos en aquellas épocas que desgraciadamente quedan tan pocos.
                                        

 José L. Sanmiguel.


jueves, 10 de mayo de 2012

El Centro Excursionista de Chelva nos visita.



 Llevábamos tiempo en conversaciones el Centro Excursionista de Chelva (Juan Antonio Fernández) y el Gallipato Alcublano (J. R. Casaña) para girarnos una visita y conocer nuestras Balsas y Navajos, pero sobre todo conocer a nuestro querido gallipato (Pleurodeles waltl), por fin fijamos fecha, el 28 de Abril.

Quedamos en la alamedita de Santa Bárbara; presidida por su nuevo personaje, un avión, a las 10 de la mañana. Con puntualidad fueron llegando los integrantes de la marcha, teníamos gente de Alcublas, Chelva, Calles, Quart y Valencia y también niños, personajes muy importantes.


 
Planteamos la ruta a seguir y la trayectoria del día, sugiriendo Rafa “Molina”, que podíamos ir a comer a Las Dueñas, todo un regalo.
Concretamos la logística y partimos hacia nuestra ruta. Éramos 28 o 30 los participantes.


La primera parada fue en el chariz (1) de San Agustín, explicando la construcción del mismo y su utilización, la vida que albergan y aclarando las dudas surgidas.
Reemprendimos el camino por el sendero PR-105, la animada charla hacia que poco a poco nos fuésemos conociendo. El día acompañaba y el camino no era excesivamente duro.


 
Llegamos al Navajo de las Cañadillas, donde no había mucho agua, viéndose cantidad de renacuajos de sapo común (Bufo bufo), preocupados, sobre todo los niños, por la cantidad de renacuajos y la poco agua que contenía su cubeta, nos plantearon la posibilidad de trasvasarlos a otra balsa, explicándoles que estas cosas no se deben hacer, pues no sabemos las repercusiones de hacerlo.


 
Proseguimos por el sendero PR-105 hasta llegar a la corraliza de los Silvinos-Tiesos, donde les explicamos lo concerniente al comercio de la nieve en Alcublas, viendo las carrilas (2), marcadas en el suelo, las preguntas surgían y eran contestadas, pero sobre todos los niños no les importaba excesivamente el comercio de la nieve y salieron corriendo hacia la Balsa Silvestre.
Allí les teníamos esperando una sorpresa, el día anterior habíamos rescatado de un efecto trampa cinco gallipatos y los dispusimos en una pecera, para disfrute de pequeños y grandes. Los fotógrafos pusieron en marcha sus cámaras y los disparos a los gallipatos se sucedían, los niños los querían tener y observarlos mejor, aunque alguno ando algo remiso. 


Fuimos detallando las actividades del Gallipato Alcublano e hicimos varios muestreos, para explicar a los niños y grandes los habitantes que pueblan las balsas, nos salieron Odonatos, Hygrobia hermanni, Notonectas, Ninfas de libélulas, renacuajos,  quironomidos. Quedaron sorprendidos de la cantidad de vida que tienen las balsas.


Entre tanto almorzamos, pero seguíamos disfrutando de los descubrimientos que nos deparaban los bichicos. Los niños hacían sus pinitos de biólogos buscando vida en las balsas. Debíamos de seguir y con gran ceremonia, reintegramos a los gallipatos díscolos a su hogar. Los maestros de ceremonia fueron los niños, también devolvimos a la balsa todos los muestreos.


Pasamos a visitar la calera (3) que se encuentra en las inmediaciones de la Balsa Silvestre, explicando los usos de la cal y su proceso de fabricación, así como las normas para poder realizar hornadas. Demostrando gran interés, pues debido a su no utilización actualmente, era desconocido por la gente mas joven.

Nuestra siguiente visita fue al Navajo de la Roza, asesorados por gente de Alcublas que nos acompañaba, pues teníamos dudas si el nombre era en singular o plural, gracias por la aclaración.


Este Navajo es un ejemplo de cómo se recuperan los puntos de agua que se hacen nuevos, si están bien ubicados, pues aunque sean de cemento la tierra de arrastre, regenera el fondo haciendo que la biodiversidad se recupere, creciendo plantas y recibiendo vida de anfibios e invertebrados.
Tocaba regreso al pueblo para recuperar los coches y que la gente que no venia a comer, pariese hacia su destino. Nos despedimos de ellos y partimos hacia las Dueñas, donde la logística había funcionado a las mil maravillas y prácticamente ya teníamos la yanta casi lista.


 
La comida transcurrió placidamente, después de la caminata, hablamos del lugar donde nos encontrábamos y apreciamos su singularidad. Pues Rafa “Molina” nos había enseñado todos sus rincones.
De repente apareció la lluvia, bendita lluvia, y claro nos vimos obligados a prolongar la sobremesa, donde se debatieron proyectos e ideas sobre la Serranía, es estupendo el aunar proyectos e inquietudes.
Nos dio tiempo, antes de despedirnos de visitar el Prao, que seguimos luchando para que sea declarado “Humedal de interior”, admirando las sabinas que en el se encuentran, valorando su singularidad, retomaremos este tema tan interesante.


 
Persistía la lluvia y tocaba el momento de las despedidas, pero quedaban abiertas posibilidades de colaboraciones futuras.

Nuestro agradecimiento al Centro Excursionista de Chelva, pero esta visita tan agradable.


(1) Abrevadero según la lengua de Alcublas.
(2) Marcas dejadas por los carros que transportaban la nieve.
(3) Denominación en desuso de la comida de mediodía, en Alcublas.

Gallipato Alcublano
J. R. Casaña

lunes, 7 de mayo de 2012

Isaura Mayeti ha vuelto




Si las estábamos esperando desde hacia algunas semanas y debido al tiempo no podíamos disfrutar de su presencia.


Este concostraceo, que según los investigadores aparecía por el mes de Abril, este año se ha retardado un poco y nos ha visitado casi en mayo.


Como siempre lo encontramos en un charco temporal en el que la vida era muy abundante, a los branchipus schaefferi, chirocephalus diaphanus, triops cancriformis este año se le han añadido un sinfín de Daphnias, pequeñísimas, casi imperceptibles a simple vista.


Pero si ellas estaban en el agua con su incesante movimiento de dentro a fuera y de fuera a dentro.


Su coloración era bastante más pálida que las del año avistamos el año pasado.


No tenían algas adheridas a su cuerpo, quizás eran muy recientes y no le había dado tiempo  a crecer.


 
No eran abundantes, lo que nos hace pensar que quizás las condiciones no son todo lo buenas para que eclosionen mas huevos.


 
Pero nos llevamos una alegría al verlas vivir en esas aguas exiguas, rojizas y en las que nunca piensas encontrarte tal cantidad de vida.


Esperemos seguir avistándolas mas veces.


Gallipato Alcublano