Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

viernes, 17 de mayo de 2013

Alcublas se ha vestido de primavera.




Si después de los últimos fríos, que helaron las almendras y también las primeras amapolas, parece que la naturaleza ha explotado en verde y un sin fin de colores, que han conseguido en parte difuminar algo el gris negruzco del incendio forestal, del verano pasado.

Las amapolas (ababoles) han vuelto a llenar los ribazos  y paredes de los campos de cultivo, dando con ese color rojo intenso que las caracteriza, pinceladas brillantes que alegran la vista.





Tal vez por que nuestros ojos llevan muchos meses viendo el gris ceniciento, es por lo que ahora reparamos hasta en la más pequeña flor, que antes quizás nos pasaba desapercibida.

Las hay grandes, pequeñas, medianas, en gran abundancia, de colores, si de muchos colores.





Los tomillos llenan el monte floreando con su blanco inmaculado, que resalta poderosamente sobre sus tallos verdes, si verdes.





También a nuestras balsas y navajos ha llegado la explosión del verde primaveral, que mitiga a nuestros ojos, la tristeza del gris.





La aparición de los cardos con sus poderosas flores, que aunque nos pinchen, no están exentas de belleza.





Hasta los abrevaderos de las fuentes, bastantes secos el año pasado, hoy están llenos de agua y de verde.





Demos pues la bienvenida a esta explosión de colores que nos ha aliviado nuestra cansada vista de colores grises.



J. R. Casaña



4 comentarios:

  1. Detrás de la tempestad siempre viene la calma. La naturaleza sigue su curso... nosotros somos meros invitados a este espectáculo, disfrutémoslo.
    Un abrazo Rafa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto y nuestra mejor virtud sería estarnos quietos.

      Eliminar
  2. Pues que haya suerte y no vuelva a suceder mas. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Luis por tus buenas intenciones, ojala no se vuelva a repetir.

      Eliminar