Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

viernes, 6 de mayo de 2016

LAS BRIGADAS MEDIO AMBIENTALES SEÑALIZAN LA RESERVA DE FAUNA DEL PRAO.


Me llamo nuestro amigo Miguel Ángel Monsalve, para informarnos que subían las Brigadas Medio Ambientales a señalizar la nueva reserva de fauna de Alcublas el Prao.


Lógicamente no perdimos la ocasión de charlar con Miguel Ángel e informarle sobre asuntos medioambientales que nos tenían preocupados.


Desde el Gallipato Alcublano no estábamos excesivamente de acuerdo en la declaración de Reserva de Fauna, nuestro deseo hubiese sido que se declarara Humedal de Interior, pero no siempre salen las cosas al gusto de todos.

El objetivo era señalizar convenientemente el espacio que corresponde a la Reserva, para evitar que vehículos transiten por el y dejar tranquilos a sus habitantes.

El personal muy diligentemente fue poniendo las señales indicativas, mientras Miguel y yo maestreábamos el entorno para tener un mejor conocimiento de él.


Lamentablemente la escasez de lluvia hacía la nula presencia de anfibios y otros habitantes de la Reserva.

Visitamos antiguas ubicaciones de colonias de murciélagos, que después del incendio forestal habían desaparecido.

Una vez constatamos que todas  las señalizaciones eran perfectamente visibles, dimos por concluida la jornada.


Agradecer la buena colaboración que existe entre las Brigadas Medioambientales, Ayuntamiento de Alcublas y Gallipato Alcublano.

Rafa Casaña.

viernes, 25 de marzo de 2016

Visitamos el Centro de Recuperación de Especies del Saler


Hace tiempo que deseaba visitar el centro de recuperación de especies del Saler y, más concretamente, la piscifactoría dada mi devoción hacia el gallipato.

Nos reunimos Ángel, Rafa, Luis y dos chicos que conocimos por primera vez, Antonio y Rubén, de Bétera, ambos amantes de la herpetología como todos nosotros.


Fuimos temprano a visitarla, quedamos en el mirador y de allí nos dirigimos hacia el lugar indicado.


Nos atendieron muy amablemente y por fin entramos, quedamos fascinados en aquella especie de laboratorio botánico en el que podíamos observar plantas semiacuáticas cuidadosamente cultivadas.

Pero no estamos aquí para ver plantas, sino gallipatos, así que nos metemos en otra sala, ya con grandes contenedores con agua filtrada donde albergaban y, mejor dicho, clasificaban a los samaruc, muy interesante.


En la tercera sala vemos varias urnas, por una parte pequeños galápagos autóctonos y por otra, tres ejemplares de gallipato, al parecer, dos de ellos, hembras, incautados de tiendas y un macho adulto de la población de Villena al que extrañamente le faltaba un ojo.

Nos comentan que los tienen de exposición, y el ejemplar más veterano, Angelina, una hembra adulta que llevaba la friolera de 6 años en el centro, es un gallipato de gran tamaño, cerca de 25 cm's y muy robusto, observo que esta extrañamente inflamado y llego a la conclusión de que se trata de una hidropesía, una acumulación de liquido severa, además, sus ojos se presentaban nublados, algo no iba demasiado bien...


Pasamos a las instalaciones exteriores, piscinas en desuso, menos una, en la que reproducen los gallipatos, algas, nenúfares y planorbius (caracoles invasores no dañinos para ellos), no pudimos verlos, son demasiado esquivos.

También pudimos ver el lugar donde reproducen los galápagos, realmente interesante.

Salimos de allí con buen sabor de boca y conocemos a varios miembros del centro, le comento al veterinario el tema de Angelina y dice que más tarde lo miraremos.


Seguimos, almorzamos y llegamos al centro de recuperación de especies, allí nos dieron una breve charla general, vimos principalmente aves y otra especie que, como amante de la herpetología, tenía ganas de ver, la tortuga mediterránea, al parecer allí las crían, tuvimos la oportunidad de verlas de cerca y visitar desde dentro su instalación, una maravilla.


Nos mostraron también la fatal situación de las tortugas acuáticas exóticas, que la gente compra pequeñas y crecen hasta hacerse verdaderos monstruos, el caso es grave, y desde aquí, informamos de que su repercusión en el medio natural es real, pues depredan sobre la fauna autóctona y compiten con los galápagos autóctonos, llegando a desplazar sus poblaciones hasta prácticamente diezmarlas.


Nos traen a Angelina para verla, el veterinario el realiza una radiografía y confirmamos que, evidentemente, se trata de un severo caso de hidropesía.


Su enfermedad se diagnóstico tarde y la patología ya está bastante avanzada, no obstante, el animal come y se muestra activo, confiamos en esa resistencia nata que poseen los gallipatos.

Mucha suerte Angelina, fue un placer ayudarte.

David Candel

Imagenes:
David Candel
Rafa Casaña.

sábado, 20 de febrero de 2016

LLEGAMOS AL NAVAJO ROYO


Debido a los daños colaterales del incendio forestal en Alcublas, nos había impedido llegar a él, durante bastante tiempo.


Los árboles caídos nos impedían acercarnos, pero la visita de Xavi Puig y David Candel que no lo conocían, me hicieron ir a verlo o al menos intentarlo.

Antes habíamos visitado la Balsa de la Mina, en la que pese a la poca agua seguían viviendo, nuestro queridos amigos los Gallipatos. Su resistencia es épica.


Continuamos por la Balsa Silvestre que estaba muy menguada para la fecha en la que nos encontramos, muy lamentable, la sequia es muy grande.


Prueba de ello es la Balsilla que visitamos posteriormente y que estaba dolorosamente seca. Veremos se sale adelante el proyecto de recuperación de la misma.



Queríamos comprobar cómo seguían las mejoras en los aportes de agua a la Balsa de la Pedrosa, aunque no había llovido, si que había hecho mucho viento.


Pero estaba aceptablemente llena y para nuestra sorpresa tenía varias de Bufo spinosus, extrañas en esta época del año, pero el tiempo ha enloquecido.

Algunas puestas estaban empezando a secarse pues el agua había descendido y tuvimos que acercarlas al liquido elemento. Ojala no se pierdan.


Nos dirigimos hacia el Navajo Royo, su nombre se debe a la tierra que lo rodea de color rojo intenso.


Tenía agua, lo cual nos alegro, en el muestreo que realizamos encontramos un habitante que muerde con fuerza el Dytiscus marginalis conocido popularmente con el nombre de escarabajo buceador. No acercaros a sus mandíbulas.


El día era esplendido, empezaba la calor, decidimos acercarnos al Navajo del Collao Gabarda que también tenía agua y un monto de renacuajos sobrevivían en él. Una pena pues la cantidad de agua que quedaba no les auguraba mucha vida.

Rafa Casaña

Imagenes:
David Candel
Rafa Casaña.

lunes, 25 de enero de 2016

EL ACENTOR COMUN AVES DE NUESTRO ENTORNO (XIII)


El acentor común (Prunella modularis) es un ave que no se reproduce en nuestro entorno. Sin embargo, en invierno llega un importante contingente de aves procedentes de Centroeuropa a pasar el invierno a nuestra región.


Por lo tanto, el acentor común es muy frecuente durante el invierno en nuestras montañas, principalmente en zonas de matorral y bosque, donde se alimenta de los frutos y bayas de distintas especies de arbustos mediterráneos.


Su plumaje no es nada destacado, de un color pardo acastañado con la garganta color pizarra y el pico fino. Su aspecto es apagado y poco llamativo pudiendo fácilmente confundirse con el gorrión común.

El canto es un gorjeo rápido, agudo, plano y monocorde.


Se alimenta en torno a arbustos entre la maleza picoteando pequeños insectos y semillas aunque también acude a zonas menos naturalizadas como parques a comer migas de pan y restos de comida.


Vive sobre todo en tierra, deslizándose entre la densa vegetación de los matorrales, matas de aulaga y claros de maleza.


Se pone al descubierto principalmente para alimentarse o beber.

Como curiosidad, este pájaro es una de las victimas favoritas del cuco, que lo parasita con frecuencia.


Salvador Viadel

Colaboradores: Toni Polo y J. R. Casaña

lunes, 28 de diciembre de 2015

Las Currucas AVES DE NUESTRO ENTORNO (XII)


Las currucas. Pajarillos simpáticos, vivaces de movimiento. Muy difíciles de ver, pero cuando se adquiere práctica sobre cuáles son los lugares donde habitan y por los que se mueven, no resultan tan difíciles de localizar.


Se hacen notar por sus reclamos en cuanto se les invade su territorio.

Protestan con diferentes sonidos que aumentan o disminuyen en intensidad según consideran que peligra su seguridad o su lugar de habitabilidad.


Este suele ser  como un “tic, tic” repetido, acompañado de más sonidos parecidos. Su canto con sonidos variados, dulces, y discretos, estos son agradables a la vez al oído.


Hay bastantes especies de currucas. Describirlas a todas en sus costumbres creo que corresponde a los expertos ornitólogos, o consultando libros destinados a dar a conocer a estos alegres pajarillos y a otros muchos más.


Pero voy a nombrar las que podemos encontrar en la Península Ibérica, las cuales he consultado en una enciclopedia: curruca cabecinegra, rabilarga, carrasqueña, mirlona, capirotada, mosquitera y zarcera.


Por sus rápidos movimientos, resulta complicado hacerles fotos, pues están poco tiempo posadas en el mismo sitio.

Resulta más fácil si se habilitan lugares para fotografiarlas, poniendo comida y agua. Les encanta retozar y bañarse en pequeñas charcas de poca profundidad, y cuando lo han hecho, se acicalan eliminando el agua y suciedad de su plumaje con mucha delicadeza.


Son pajarillos que merecen mucho respeto y tienen una gran importancia en el ecosistema. Su alimentación, muchas veces a base de insectos, nos libra de muchos problemas que nos ocasionarían en caso de no existir estos maravillosos pájaros.

                                                                      José L. Sanmiguel.

Colaboradores
Toni Polo
J. R. Casaña

martes, 1 de diciembre de 2015

RESCATAMOS GALLIPATOS


Debíamos de revisar el buen funcionamiento, de las mejoras que UVUA y CONNECTA NATURA habían realizado en la reserva de fauna de la Balsa de la Pedrosa, las lluvias fueron abundantes y esperábamos encontrarla con abundante agua.
 
Javier Puig, David Candel y yo emprendimos el camino hacia ella.

Desde la lejanía se observa la abundancia de agua en su cubeta, buenas noticias.


Las fajinas y los desvíos que se realizaron funcionaron, pero estaban muy deteriorados, en la falda del Cerro Pedroso, debido a su inclinación, las aguas de lluvias alcanzan fuertes velocidades, lo que facilita en demasía su erosión.

Creemos que las próximas actuaciones, para frenar la erosión, tendremos que tener apoyo institucional, pensamos que hay que hacer una actuación más fuerte, lo que se escapa de voluntarismo. 


Pero la cubeta estaba bastante llena y limpia de enea gracias a las Brigadas Medioambientales, que habían hecho bien su trabajo, muestra evidente era el montón de enea arranca de raíz.

Viene efectuando ese trabajo ya hace algún, lo cual les agradecemos mucho, pues sin su ayuda la enea hubiese llegado a secar esta Reserva de Fauna.


En los muestreos realizados observamos un buen numero de crías de gallipatos que habían en la balsa.


También vimos una Pelophylax perezi (López Seoane, 1885) o sea una rana común de un buen tamaño.

Una vez observado su buen estado los volvimos a introducir en su liquido elemento, para que siguiesen el ciclo de la vida.

Seguimos nuestro recorrido, hacia la Reserva de Fauna de la Balsa Silvestre, al pasar por otra reserva La Balsilla, la vimos sin casi agua, seguimos esperando se adopten medidas para resolver los problemas de aporte de agua.


La Reserva de Fauna de la Balsa Silvestre también tenía abundante agua, aunque no la de otros años.


Rescatamos de un efecto trampa seis gallipatos, los cuales volvimos a introducir en su hábitat.



Agradecer la colaboración a las Brigadas Medioambientales su inestimable colaboración en el control de las Reservas de Fauna, así como a UVUA y CONNECTA NATURA, Javier Puig y David Candel. Muchas gracias.


Rafa Casaña. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

GALLIPATOS EN SINARCAS (VALENCIA)


Salimos temprano de Valencia, dirección hacia Madrid.


Empezamos la mañana visitando Sinarcas, hacía frío y estaba algo nublado, al parecer llovió no hace mucho, aunque para nuestra sorpresa, el primer lavajo permanecía seco.


Poca cosa pudimos ver en él, aunque pudimos observar un joven gallipato en un estado deplorable.


Nos movimos hacia el segundo lavajo, el nivel del agua había descendido y era menor que la última vez que lo visité, en pleno Agosto.


Los gallipatos no se dejaron ver, únicamente notonectas y larvas de libélula pudimos sacar del agua.


No contentos con ello, decidimos buscar bajo rocas los aletargados anfibios, y, aunque no dimos con ellos, si que pudimos descubrir dos culebras viperinas que, a la espera del invierno, permanecían inmóviles refugiadas en sus escondites a la orilla del agua.

Al no tener muchas más esperanzas en Sinarcas y para aprovechar al máximo la mañana partimos hacía la laguna de Talayuelas, en Cuenca.


Paramos un momento en un abrevadero cercano, las ranas rápidamente delataron su presencia y pero fue un sapo común, la verdadera estrella del lugar, al parecer, durante la noche quedo atrapado en la arqueta del mismo y no encontraba la salida, la cuál era de fácil acceso.

Lo sacamos de la arqueta y lo fotografiamos, acto seguido, siguió nadando plácidamente ya fuera del arqueta, confundiéndose con el rocoso fondo del abrevadero. Nos sorprendimos gratamente al ver que en dicho abrevadero, habían colocado un enorme piedra y una pasarela, que descendía hasta el suelo, para así poder salir los anfibios.


Bajamos hasta la laguna y nos introducimos en ella, nos entristeció el hecho de ver que la gambusia proliferaba y albergaba una buena población en la laguna. Es muy lamentable la inconsciencia de algunas personas al poner en hábitats muy vulnerables especies invasoras, que tanto daño hacen.  


Llegamos hasta un pozo y probando el nuevo salabre logramos sacar dos gallipatos, un juvenil y una hembra adulta, no demasiado grande.
Los depositamos en el pozo de nuevo y seguimos hasta la charca más cercana


En ella pudimos ver renacuajos de sapo de espuelas y unos disticus de gran tamaño.


Paramos a almorzar y bajamos al río que hay bajo el mirador, sin demasiado éxito.



No nos demoramos mucho mas y retomamos el rumbo hacía Valencia, destino, Camporrobles.


Ahí tampoco logramos ver gran cosa, el talud no tenía ni gota de agua y el lavajo no mostraba actividad alguna. Aun así, pudimos presenciar una gran escolopendra y sacamos un renacuajo de sapillo moteado, lo que indica que se reproducen en el medio, y aunque ya tenía constancia de ello, me alegro el ver un renacuajo de los mismos.


Esta salida la disfrutamos todos y aunque precipitada, no fue menos que las demás.


David Candel.
Imagenes:
David Candel
Luis Albero
Rafa Casaña