Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

domingo, 9 de octubre de 2016

La culebra bastarda rescatada


La culebra bastarda es ofidio de mayor tamaño de nuestra península, llegando a alcanzar tallas de hasta 240 cm, su distribución es bastante amplia y ocupa gran parte de la Península, el Magreb y noreste de Italia y sureste de Francia. Cabe destacar que ha sido introducida en las islas de Ibiza, Formentera y Mallorca.

Su color es un tanto variable y va desde un característico verde oliva hasta matices grises o parduzcos siendo su vientre más claro, blancuzco o amarillento.

Los machos son territoriales y poseen lo que se llama comúnmente como “silla de montar”, una mancha negruzca en el lomo localizada en el primer tercio del animal.


Sus escamas supraoculares son muy prominentes y eso junto a sus grandes ojos y su hocico puntiagudo le proporciona un aspecto inconfundible.

Habita en gran variedad de entornos, es frecuente encontrarla en medios agrícolas e incluso entre los escombros, zonas de matorral y terrenos pedregosos.

Su alimentación se basa en pequeños mamíferos, aves, saurios e incluso otras serpientes, llegando a practicar el canibalismo.

Su reproducción empieza en primavera, entorno a los meses de Abril y Mayo, la puesta consta de hasta 18 huevos que deposita en el mes de Junio, a finales de Agosto salen a la luz las pequeñas bastardas, durante dicha etapa los machos combaten entre ellos.


Como la gran mayoría de los ofidios peninsulares es una especie estrictamente diurna y terrestre, manteniendo actividad desde Marzo hasta Noviembre.

Es una especie agresiva e imponente, suele erguirse al sentirse amenazada y su bufido es fuerte, como todos los animales, su mayor defensa es huir, no obstante, posee colmillos posteriores provistos de veneno, siendo una de las pocas culebras venenosas de la península, a pesar de ello, es totalmente inofensiva para el hombre y es difícil que llegue a hincar dichos colmillos en una persona.

Estos animales han sido muy perseguidos por el hombre, y a día de hoy siguen siendo mal vistas.


No mas lejos de la realidad son animales inofensivos para nosotros.

Dados sus hábitos y alimentación, ayuda a controlar plagas y es parte de la cadena trófica, siendo además presa de la Culebrera española.

A menudo caen en efectos trampa como albercas abandonadas y balsas, lugares de donde no pueden salir y donde por desgracia, se introducen de forma accidental, el ejemplar de las fotografías fue rescatado de un efecto del que no podía salir, para su suerte, la encontraría en el lugar, bendita su suerte.

Recordamos una vez más que su presencia es síntoma de equilibrio ecológico, una joya que nos brinda la naturaleza y debemos proteger, sobre todo eso.


David Candel 

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