Grupo de voluntarios que cuidamos la biodiversidad de las balsas de Alcublas

jueves, 6 de junio de 2013

UVUA PLANTA ÁRBOLES EN LA BALSA DE PEDROSA DE ALCUBLAS.





Un Voluntario Un Árbol (UVUA), nos tenía reservada una sorpresa, fieles a su lema, tenían la intención de rebajar el impacto visual del entorno de la Balsa de la Pedrosa, plantando árboles en su entorno.

Una de las actividades que lleva adelante UVUA es la creación de plantones, para reforestar, las zonas dañadas en los incendios forestales del verano pasado, que esta ubicado en Viver, gestionado conjuntamente por el grupo de Voluntarios Reviver.

El sábado a 18 horas aparecieron los voluntarios de Reviver, para traernos 24 plantones de las siguientes especies.



Carrasca (Quercus ilex), Serval (Sorbus domestica), Pino piñonero (Pinus pinea) y Abellomo (Amelanchier ovalis), especies especialmente escogidas por los expertos por tener la mayor posibilidad de medrar, dado que estamos en primavera, casi en el verano y no es muy factible, que funcionen bien, pero se intentará.



Desde aquí lanzamos un llamamiento a las personas que pasen por la Balsa de la Pedrosa, les tiren un poco de agua, porque entre todos es mucho mas fácil, gracias.

Luis y Alex empezaron dar órdenes para ubicación de los plantones, a los que había que hacer un pozo mínimo de 45 cm de hondo, para poder ser plantados con más probabilidades de supervivencia.



Había que hacer veinticuatro hoyos para poner los plantones, mientras dentro de la Balsa de Pedrosa reposaban, esta su introducción en la madre tierra.



Comentamos las dificultades de mantener 24 plantones llegando a la conclusión, que siempre será posible, el tener complicidades y ayudas de enamorados de la naturaleza, ya nos encargaremos de buscarlos.



Empezamos por la parte este/sur de la Balsa, que había sido convenientemente aislado por dos muretes de piedra seca, esta es la parte que no se incendió, por o que también su vegetación es mucho mas presente.



Poco a poco y trabajando en equipo se iban haciendo los agujeros, se rellenaban de estiércol, debido a que los caballos, que sacan la madera, nos habían dejado bastante materia prima.



Mas tierra en el hoyo, agua y extraer el plantón de la maceta contenedora, para ser deposita con mucho mimo y tapado con el gran cuidado.



Así unos tras otro se fueron llenando los hoyos que se habían hecho alrededor de la Balsa de la Pedrosa.

Otro logro conseguido por UVUA, a la que agradecemos todo su esfuerzo y colaboración, para ir mejorando los daños causados por el incendio forestal. MUCHAS GRACIAS UVUA.

UVUA
J. R. Casaña

domingo, 2 de junio de 2013

Escorpiones o alacranes (Scorpiones o Scorpionida)




Tenemos un gran aliado en la búsqueda de los seres que suelen vivir soterrados, es nuestro Carlos Micó, tiene una rara habilidad para detectarlos.

Este que os mostramos en las imágenes fue un hallazgo suyo.

Se trata de un arácnido, del que se considera su antepasado, el escorpión de agua o euriptérido, que estuvo viviendo hace trescientos cincuenta millones (350.000.000) de años, o sea que proviene del Devónico o del Carbónico Inferior, aunque estos no tenían glándula venenosa.

Están previstos de un par de apéndices con forma de pinza (pedipálpos) y una cola que acaba en un aguijón.

Pueblan nuestro planeta unas mil cuatrocientas especies, se encuentra repartido en todos los continentes con excepción de la Antártida. La mayor diversidad de especies se encuentra en las regiones desérticas mexicanas.



Su volumen es muy amplio desde los nueve milímetros del Typhlochactas mitchelli y los veintiún centímetros de los emperadores (Pandinus imperator) o el Hadogenes troglodyes.

Su resistencia es tan grande que no le afecta la radiactividad. Se estima que podría sobrevivir a un holocausto nuclear.

Para el humano sólo una insignificante cantidad de especies pueden resultar mortíferas.

Habitan en la mayoría de los espacios vitales como desiertos y zonas semiáridas, las herbosas sabanas, los bosques tropicales, las costas en las zonas con marea, aislados en las alturas. Muchos se entierran en el subsuelo, mientras algunas especies viven en los árboles. El Alacran tartarus es un cavernícola que puede encontrarse hasta a más de ochocientos metros bajo la superficie.



Aunque se le relaciona con ambientes seco, se ha adaptado perfectamente a humedades elevadas.

Se alimentan de animales invertebrados como insectos o arañas, raramente de caracoles o pequeños vertebrados como roedores, serpientes o lagartos, el sistema digestivo comienza con una zona bucal provista de unas musculosas fauces. Pueden engordar hasta un tercio de su peso corporal con una sola comida, lo que, unido a su gran eficiencia asimilativa y a su baja tasa metabólica, les permite ayunar durante meses y algunos casos años. Algunos tipos son capaces incluso de cazar insectos voladores.


Respira mediante pulmones laminares, existentes en la parte inferior del cuerpo como mantenimiento de la cutícula.

Han sido clasificados por McDaniels en 1968 en cuatro tipos: Psammófilos, Litófilos, Cavadores y Erráticos. Son exclusivamente noctámbulos.

Tienen bastantes depredadores como los búhos, lagartos, serpientes, sapos y mamíferos. Aunque pueden ser antropófagos, algunos artrópodos como los ciempiés y arañas son enemigos potenciales.



Ciertamente algunos escorpiones poseen mortíferos venenos para los humanos. Al año fallecen entre mil y cinco mil personas por sus picaduras, mayoritariamente en México.

Debido a su vida noctámbula, permanecen casi siempre ocultos, evitando ser molestados y depredados por sus enemigos. Suelen ser solitarios, siendo su relación de cazador o de presa, suelen unirse para el apareamiento. Realizan una danza nupcial, que puede durar horas. Cuando acaban se separan rápidamente pues puede ser ingerido por la pareja (canibalismo).


Las hembras ponen las crías vivas (vivíparos) son blancas y sufren cinco mudas hasta su estado de madurez sexual, en su primera muda viven en la espalda de la madre, después de la quinta muda ya no cambian la piel nunca más.


Debido a que algunos son utilizados como mascotas: Pandinus imperator, Pandinus dictator y Pandinus gambiensis están incluidas en el apéndice segundo del CITES y se les somete a controles de exportación.



En Cuba, en el año 1985,  se ha obtuvo un medicamento natural, Escozul, a partir del veneno del escorpión, todavía en fase experimental. Recientemente los estudios los Laboratorios Biológicos Farmacéuticos en La Habana, han confirmado lo viable de conseguir medicamentos anticancerígenos del veneno del escorpión.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Scorpiones
http://enroquedeciencia.blogspot.com.es/2012/08/fosiles-vivientes-escorpion-ii.html
Imágenes: Paco Micó y Rafa Casaña.

miércoles, 29 de mayo de 2013

UN VOLUNTARIO UN ÁRBOL (UVUA) VUELVE A LA BALSA DE LA PEDROSA DE ALCUBLAS.



Al fin después de muchos contratiempos, nos volvimos a encontrar con los voluntarios de UVUA, caras conocidas y caras nuevas, estaban otra vez en Alcublas, para dejar el entorno de la Balsa de la Pedrosa, como estaba antes de su actuación en el mes de agosto de año pasado.

Su actuación evito que entrase la ceniza del incendió forestal que asoló el termino de Alcublas el año pasado.

El viernes fue la toma de contacto, fueron llegando al Albergue y compartimos mesa y mantel en una cena entrañable y amistosa.



El sábado ya estaban actuando, pues era mucha la faena que había que realizar y no se disponía de tantos medios como en el verano (exámenes), pero allí estaban, entusiastas dispuestos a dejar la balsa en su estado anterior.

Empezaron con las acequias auxiliares, se tuvo la suerte que pasó Toni con su tractor que facilito mucho la faena y removió la tierra. Tapándolas para así inutilizarlas.



El Gallipato Alcublano había rescatado ninfas de gallipato y renacuajos de pintojo y partero de la Balsilla que se esta secando y les cedimos los honores de introducirlos en la Pedrosa, lo que hicieron gustosamente.

El siguiente tajo fue destaponar el aporte de agua de la Rocha Juliana y volver al nivel, para su perfecta entrada a la balsa.



El arrastre de los árboles quemados desde el monte a la carretera, también habían cegado la acequia que recepciona el agua proveniente de la Rocha  Juliana, que se dejo en su estado inicial.

Tocaba comer y se fueron al Albergue, para hacerlo y tener un merecido descanso.



Por la tarde con renovados ímpetus tocaba proteger la balsa con unos muretes, que por cierto se hicieron de piedra seca, y plantar árboles, pero de esto hablaremos en otro artículo.



Se empezó a buscar piedras, para que los “pedrapiquers” fuesen efectuando
los muretes, para impedir la circunvalación a la balsa por lo coches y facilitar la recuperación de flora de la misma.

No era un trabajo fácil el confeccionar los muros, la rotura de alguna herramienta hizo que se ralentizase el trabajo, pero las ganas eran muchas y se fueron capeando los problemas.



El sol ya estaba decayendo, les pedí una foto del grupo, la hicimos y continuaron con su labor de ayuda a la naturaleza, cuando ya estaba anocheciendo volvieron al Albergue, pensado que era mucha la faena pendiente que retomarían al día siguiente.



El domingo, puntuales, volvieron al tajo, tenían que acabar el segundo murete y rematar todos los tajos, los estudios habían obligado a algún voluntario, retornar a Valencia, por lo que no se contaban con las mismas fuerzas.

Pero se siguió la hoja de ruta, para dentro de lo posible dejar los trabajos terminados.

Agradecemos todo el trabajo realizado al grupo de voluntarios de UVUA y esperamos seguir colaborando en futuros proyectos.

J. R. Casaña.

sábado, 25 de mayo de 2013

¿ Y… DE DONDE SACAMOS LAS PROTEÍNAS ?




En esta primavera, como en todas, la naturaleza bulle repleta de esperanza, es su deber.
Pero cada vez la fauna tiene más problemas para reproducirse, a causa de las huella que nosotros, los hombres, dejamos en ella.
Cuando realizaba un sencillo reportaje fotográfico a una de las especies muy comunes, pero poco fotografiadas por mi, pude observar un comportamiento en su alimentación que me dejó sorprendido.



Los Estorninos negros (Sturnus unicolor) parece que se veían obligados a  alimentar a sus crías solo con moras; esto es algo extraño para mí, dado que durante mis largas observaciones a especies similares, siempre he observado que la alimentación de los pollos ha sido básicamente de proteínas, es decir de insectos y otros pequeños animalitos. 



Mi observación se repitió durante muchos días y siembre traían el mismo alimento, frutos de la morera, MORAS; bueno, unas veces blancas y otras veces negras. En ningún momento otro tipo de alimento, que yo viera.
Y mi pregunta es:



 ¿Estamos dejando sin insectos a nuestra NATURALEZA?
¿Los estamos dejando sin alimento con tanto monocultivo?



Creo que esto no marcha muy bien.
Ojala  me equivoque y sea solo un desconocimiento mío a las costumbres de este animal que siempre he considerado omnívoro.
Un saludo.

Manolo Ambou Terradez

martes, 21 de mayo de 2013

La Balsilla de Alcublas revive.




Si contentos estamos por que la primavera parece que ya ha llegado al pueblo, no menos contentos lo estamos por la muestras de vida que esta dando la balsa carismática de nuestro pueblo, La Balsilla, que padece muchos problemas de retención de agua.



No vamos a enumerar una vez más los problemas que padece, pues es de sobra conocido. Con las fotos que os ilustramos este artículo, vosotros juzgareis. Creemos que las fotos son evidentes, pese a la lluvia que esta cayendo en 18 días el descenso es muy grande.



Pero últimamente se han reunidos gallipatos (Pleurodeles waltl), sapos corredores (Epidalea calamita), sapillos moteados (Pelodytes punctatus)  y sapo común (Bufo bufo) congregándose  en gran numero para efectuar su labor de procreación (amplexo).



Los huevos llenaron la Balsilla, si por donde mirabas veáis puestas, las de gallipato con sus envolturas gelatinosa y apegados a las plantas de la balsa,  los de sapo corredor con sus huevos negros en dos filas de varios metros de longitud, los sapo moteado formando una masa alargada alrededor de las plantas y los de sapo común, contundes en fila de cuatro y de varios metros cada puesta.



Había sapos corredores tan ansiosos por su labor de procreación que dos machos intentaban fecundar los huevos de una hembra.



Pese a su precario estado la balsilla sigue congregando anfibios, esperamos que pronto vuelva a su antiguo esplendor.


J. R. Casaña


viernes, 17 de mayo de 2013

Alcublas se ha vestido de primavera.




Si después de los últimos fríos, que helaron las almendras y también las primeras amapolas, parece que la naturaleza ha explotado en verde y un sin fin de colores, que han conseguido en parte difuminar algo el gris negruzco del incendio forestal, del verano pasado.

Las amapolas (ababoles) han vuelto a llenar los ribazos  y paredes de los campos de cultivo, dando con ese color rojo intenso que las caracteriza, pinceladas brillantes que alegran la vista.





Tal vez por que nuestros ojos llevan muchos meses viendo el gris ceniciento, es por lo que ahora reparamos hasta en la más pequeña flor, que antes quizás nos pasaba desapercibida.

Las hay grandes, pequeñas, medianas, en gran abundancia, de colores, si de muchos colores.





Los tomillos llenan el monte floreando con su blanco inmaculado, que resalta poderosamente sobre sus tallos verdes, si verdes.





También a nuestras balsas y navajos ha llegado la explosión del verde primaveral, que mitiga a nuestros ojos, la tristeza del gris.





La aparición de los cardos con sus poderosas flores, que aunque nos pinchen, no están exentas de belleza.





Hasta los abrevaderos de las fuentes, bastantes secos el año pasado, hoy están llenos de agua y de verde.





Demos pues la bienvenida a esta explosión de colores que nos ha aliviado nuestra cansada vista de colores grises.



J. R. Casaña